Mostrando entradas con la etiqueta Entrevista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevista. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de abril de 2012

[•REC]³ Génesis – Entrevista a Leticia Dolera

[•REC]³ Génesis – Entrevista a Leticia Dolera
Tras el repaso a las declaraciones de Paco Plaza, ahora le toca el turno a Leticia Dolera, la novia protagonista de esta boda zombificada.

La entrevista comenzó con una pequeña confesión de la actriz respecto al rodaje:

No llevo los tacones durante toda la película. Lo cierto es que había tomas en los que no se me veían los pies, pero no podía quitarme los zapatos porque me decían que no caminaba igual con el tacón que sin él. En realidad, llevé el tacón más de lo que me hubiera gustado.

Pese a la incomodidad de rodar bastantes tomas con los dichosos tacones, reconoce que “el rodaje fue una fiesta”. “Cada día iba a rodar feliz, y cada día era una aventura. Fue un sueño para mi estar en una película como ésta.

Pese al tono distendido de la cinta, lo cierto es que tenemos a Dolera realizando un gran esfuerzo físico para dar la talla en las secuencias de acción que planeó el director.

Con la parte física sabía que iba a ser un trabajo duro y que iba a tener escenas de acción. Dos meses antes estuve yendo a un gimnasio con un entrenador personal, levantando pesas cuatro veces por semana y comiendo mucha proteína. Y es que por un lado tenía que resultar creíble para el espectador que yo podía con la sierra y con los zombies. Soy una chica flaquita, pequeñita… y para mí era muy importante que el personaje fuese creíble. Por otra parte, tenía que ser capaz de hacerlo de verdad. La sierra real pesaba nuevo kilos, pero la de mentira pesaba cinco… Tenía que ser capaz de sostenerla, y yo quería estar a tope en cada toma; tan en la toma 2 como en la toma 15. […] Ese trabajo físico para cambiar mi complexión también me ayudó mucho para afrontar el papel. Me he dado cuenta que cuando te sientes fuerte físicamente también te sientes fuerte interiormente, a nivel emocional.


Algunas de estas escenas fueron pensadas para ser abordadas por la doble de acción, pero finalmente, y tras mucha insistencia por su parte, las llevó a cabo la propia actriz.

A mí me ponía muy nerviosa que hubiera una doble porque yo lo quería hacer todo. Me impliqué con el personaje y su “voy a defender mi vida y mi día, y voy a luchar” y pensé que yo lo podía hacer.

Y nos contó la anécdota que hubo mientras rodaban la secuencia en la que su personaje, Clara, se arrastra por debajo de una puerta automática.

Dije que quería hacerla yo, pero en el suelo había gravilla, y además éste era como de cemento con rayitas. Y como ya habíamos rodado el final, Paco me decía que si me ponía a rodar y me hacía algún corte en la espalda no tendríamos racor y habría que ir tapando la herida cada vez. Entonces la doble se puso a rodar y yo me moría de envidia. Luego a mi me tocaba asustarme y correr hacia la puerta, y aunque me decían que no podía hacerlo y que era un riesgo para mi (la puerta pesaba muchos kilos) me tiré. No sé si sale en el corte final (tendréis que preguntárselo a Paco), pero al montador le gustó la toma.

Debido a que se empeñó en rodar sus escenas de acción, Dolera intercedió para que su doble pudiera participar en la película de otro modo: “Al final conseguí que la pusieran de zombie.

Con doble o sin doble, lo cierto es que el personaje de Clara muestra unas señas de identidad muy características y que bien podrían convertirla en todo un icono del género de terror. La apariencia angelical de la actriz embutida en un traje de novia salpicado de sangre, el rímel corrido por la lluvia como un toque a medio camino entre lo siniestro y lo seductor, y la motosierra en su manos dispuesta a despedazar zombies, sugieren que estamos ante una mujer de armas tomar capaz de llevar sobre sus hombros todo el peso heroico de la película (aunque en este caso éste esté compartido con el personaje de su esposo).



Antes de que hubiera guión, Paco me habló de la imagen de novia con sierra mecánica, vestido rasgado y liga roja, y pensé... “¡Guau! ¡Y voy a ser yo!”. Es algo que a mí me gustaría ver en un cine, y por eso para mí este personaje es un regalo. Estéticamente, tiene un look muy bonito: el rímel corrido, el pelo mojado, gritando “Hoy es mi día”, decapitando zombies…

La actriz citó a Uma Thurman en “Kill Bill” y a Jodie Foster en “La extraña que hay en ti” como fuentes de inspiración a la hora de abordar su papel. Además, para darle una personalidad mucho más concreta, una de las indicaciones que le dio Paco fue que “imaginase que era Anna Karina (de las películas de Jean-Luc Godard) en una película de terror.

Aunque las sugerencias del director son una constante en el oficio, Dolera reconoce que lo bueno de trabajar con Paco es la libertad que deja a los actores y la seguridad que les transmite para que puedan probar y explorar con sus personajes.

Él es consciente de que cuando un actor está leyendo algo, puede aportar cosas al personaje que no estén pensadas desde el guión.” “A mí me dejó que se me fuera mucho la olla […], pero eso sólo lo puedes hacer cuando tienes a un buen director [...], cuando sabes que el director te va a cuidar

En ese sentido, destacó la celebración posterior a la boda, con la música a todo volumen y los invitados moviendo el esqueleto, como uno de los tramos con más improvisación de toda la película.

Esa parte no la rodamos como una película al uso. Había cinco cámaras: la de Atún, la del primo Adrián (que era una “handycam”), y los IPhones, pues hay muchos planos con móviles. Al gritar ¡Acción!, Paco no nos decía lo que teníamos que hacer; simplemente el convite tenía lugar. Las cámaras te grababan sin tú saber cuándo.

Una de las momentos más destacables que se sucedieron fruto de esa improvisación fue el discurso que pronuncia la novia, y que fue demandando a gritos y de forma espontánea por sus damas de honor.

Hablé como si fuera mi boda. Como te obligas a estar concentrada todo el rato, llega en un momento en que dejas de pensar y ves a la gente que te rodea no como actores sino como tu familia en el día de tu boda.”


El contexto nupcial en el que se enmarca la historia es lo que, sin duda, le otorga a esta tercera entrega un marcado –y muy estimulante- contraste en relación a la temática zombie.

Es muy interesante el escoger precisamente una boda, un día en el que todo el mundo tiene que ser obligatoriamente feliz y estar sonriente. Es una celebración del amor, y en un día tan feliz como éste es muy interesante incluir el horror como contrapunto.

Dolera destacó, por encima de todo, el ambiente familiar que se creó y mantuvo durante todo el rodaje.

Se creó un clima muy mágico, y creo que eso se transmite en la película. Parece una boda de verdad

Para terminar, no tuvo más que buenas palabras para Paco Plaza.

Es un gustazo trabajar con él. Creo que es un director muy completo. Domina a la perfección la técnica pero también es un gran director de actores. Y no siempre se dan estas dos cosas.” Y sentenció “Es uno de los mejores directores con los que he trabajado jamás”.

martes, 3 de abril de 2012

[•REC]³ Génesis – Entrevista a Paco Plaza

REC 3 Génesis – Entrevista a Paco Plaza
El pasado 28 de marzo, tras la proyección de “[•REC]³ Génesis”, gran parte del equipo de película se trasladó hasta el lugar de la cita para someterse a las preguntas de los medios asistentes. De este modo, pude charlar con el director, Paco Plaza, y tres de sus principales protagonistas, Leticia Dolera, Diego Martín y Àlex Monner.

En esta primera tanda, os dejo con el resultado a las distintas cuestiones que un servidor y otros compañeros le hicimos a Paco Plaza.

Esta vez, el director asume en solitario la dirección de la tercera entrega de esta exitosa franquicia patria, y una de los principales diferencias que observamos en ella es la rotura de la filmación “cámara en mano” tan característica en las anteriores películas.

¿Se trataba de refrescar la saga y de evitar quemar una técnica que a día de hoy está bastante sobreexplotada? Plaza responde:

No exactamente. Creo que ninguna forma de contar se agota. […] Si encuentras la historia que tiene que ser contada de esa manera, la forma en que se cuenta no se agota nunca. Lo que no puedes hacer es estirar una fórmula o un cliché porque sí. En ese sentido, si algo conectó de REC con la gente era que estaba contada de una forma diferente a la que esperaban y a lo que se supone debe hacerse con una película de terror. Así que lo más honesto fue pensar en hacer un REC como se supone que no se hace un REC. Volver a rodar como rodaban Sam Raimi y Peter Jackson hace quince años, volviendo al terror de los 80 y 90, que es lo que nos ha educado sentimentalmente. Volver a hacer cine en la manera que se hacía antes.


Estos referentes que cita Plaza quedan perfectamente plasmados en la película tanto en la forma como en el fondo. Y por ello identificamos también en ella un tono sustancialmente distinto al de sus predecesoras. Si en aquellas se buscaba someter al espectador en un estado de máxima tensión, aquí lo que nos propone el director es que nos echemos unas risas con ella y a su costa, con una autoparodia muy marcada y acercándose al subgénero zombie con mucho desenfado, algo que Plaza admite no era algo ni mucho menos premeditado.

Era la propia película las que nos iba marcando, y en realidad sólo se nos ocurrían cosas graciosas. Me hubiera gustado que se me ocurriera otra cosa, pero un día llega “Luiso” (Luís Berdejo, co-guionista) y te habla de un tío disfrazado de Bob Esponja y todo son risas. […] Las películas muchas veces cogen el espíritu no sólo de lo que pasa en el rodaje sino de todo lo que rodea a la escritura. La emoción, el entusiasmo… todo eso se transmite. Y esta película la escribimos viendo el Mundial en Los Ángeles, donde vive Luiso. Dos mejores amigos desde hace quince años, viendo el Mundial y entre medias escribiendo un guión…. Eso hace que salga el tono festivo y se transmita esa alegría. Pensamos que esta película tenía que ser un festiva… de pasárnoslo bien y que la gente la viera y se riera.

Plaza a podido dar rienda suelta a su lado más gamberro y freak al afrontar en solitario la dirección de esta secuela, si bien reconoce haber echado en falta a Balagueró durante toda la promoción.

Cuando hicimos las otras dos películas hubo mucha risa, sobre todo en los viajes. Lo que es haciendo la película, en realidad, no he echado de menos nada. Bueno, un poco… de la primera REC, porque la segunda fue muy distinta. La uno fue muy Rock’n Roll, muy bestia cuando íbamos a rodar, quizás porque la hacíamos pensando que ni se iría a estrenar y que la acabaríamos colgando en Internet o algo así. De hecho, el final de REC lo escribimos un día antes de rodarlo. Nosotros rodábamos por la tarde-noche, y teníamos la costumbre de quedar cada día Jaume y yo después de comer y tomarnos un café mientras planteábamos lo que haríamos ese día. […] Fue una película irrepetible, y salió bien como podía haber salido mal. No es el modo en el que se tienen que hacer las películas […] pero he echado de menos ese tipo de experimentación, ese espíritu de cuando hacíamos cortos. Esto, en cambio, ha sido todo muy calculado.


Dejando de lado la puesta en escena o el tono más gamberro, Plaza tiene claro qué es lo primordial en este tipo de películas y de la suya en particular: los personajes.

Creo que el funcionamiento de una película de género se basa en que te importe lo que les ocurra a los personajes. Hay películas que descuidan mucho los personajes y son las que luego no funcionan. Si nos gusta el cine de terror no es por ver a un tío con careta. Lo que te importa es lo que les pase a esas personas. Por eso es un cine en el que hay que cuidar especialmente a los actores, y en este caso ha sido muy fácil porque son muy buenos actores y además desprenden una humanidad que hace que les quieras. Tienen ese don de conectar contigo y de no querer que les pase nada malo.

Clara y Koldo sufren el acoso constante de los no-muertos, y en ocasiones el ritmo de sus perseguidores se ve afectado por los requerimientos dramáticos que exige la secuencia, circunstancia que dentro de la narración puede considerarse como algo legítimo. De todos modos, Plaza nos da sus motivos para acelerar o ralentizar el paso de sus infectados/poseídos.

No todas las personas son iguales. Y los zombies son personas transformadas, así que no tienen por qué ser todos iguales. Uno puede correr y otro puede andar. […] Luego, además, la velocidad del zombie es variable en función de la necesidad dramática de la escena. Es la primera Ley de Newton [comenta entre risas].”


En los tiempos de la era digital y de Internet, estamos expuestos diariamente al temido tema de los spoilers, y cuando no es el propio estudio o la distribuidora los que se encargan de destriparnos la película a base de trailers, clips y demás exceso de información, es la actitud, a veces maliciosa, a veces descuidada, de algunas personas la que nos desvela detalles relevantes que desearíamos no conocer o chafarnos esa sorpresa que deberíamos disfrutar sentados en la butaca de una sala de cine. Con REC 3 se han sucedido rumores acerca de su argumento, pero cuanto más se ha acercado su fecha de estreno, más peligro ha habido con los spoilers, algo que no sólo preocupa al futuro espectador sino también al director de la película.

Las teorías acerca del argumento están bien porque eso demuestra el interés en la película. Eso me parece cojonudo. Los spoilers sí que me han afectado; los spoilers y cosas que no son exactamente spoilers, como es el exceso de información. Si coges lo que hay en la web de Televisión Española, lo pegas y le pones “Eloise”, ya tienes la película.

La experiencia al entrevistar a otros directores nos dice que es difícil implicarse de un modo directo en el tema de la promoción de una película para evitar que, como mínimo, desde la publicidad propia de la película no se desvele al público más de lo que realmente necesita saber. En su caso en particular, Plaza nos comentó lo siguiente:

Todo el material lo he hecho yo. Lo que yo no he controlado es el goteo, es decir, el cómo se gestiona ese material. Creo que lo que mola es jugar a la seducción y respetar al espectador que va al cine.

Con el afán de atraernos a las salas, el exceso de información en la promoción de una película se ha convertido en una norma general de las distribuidoras y en un arma de doble filo. En el caso de REC 3 quizás resultaba aún más innecesario tratándose de una segunda secuela de un producto que el público ya conoce y que ya cuenta, casi de forma asegurada, con los fieles seguidores de la saga pasando por taquilla.

Para terminar, y a modo de anécdota, Paco Plaza nos recomendó que cuando tengamos en nuestras manos el Dvd/BluRay de la película, aprovechemos la oportunidad que nos brinda el modo “Pausa” para fijarnos en el menú de la boda que aparece reflejado en los primeros minutos en los que se simula, valga la redundancia, el menú de un Dvd. Dicha broma es muy posible que pase desapercibida en el primer visionado.

martes, 7 de febrero de 2012

Promoción fantasma – Entrevista a Anna Castillo y Alex Maruny

Promoción fantasma – Entrevista a Anna Castillo y Alex Maruny

Los jóvenes Anna Castillo y Álex Maruny interpretan a los personajes de Ángela y Dani, respectivamente.

¿Cómo definiríais vuestros personajes y qué es lo que más y menos os gusta de ellos?

AC: Ángela es la típica empollona un poco repelente, pero a la vez es muy dulce y con una sensibilidad reprimida por la música. También es muy tímida. Lo que más me gusta de Ángela es que comparto con ella ese punto de resabidilla, como bien saben mis compañeros. Y también comparto el gusto por la música, que me gusta mucho, y la lectura. Aunque yo no soy nada tímida, y ese punto quizás no me gusta tanto. Pero Ángela me cae super bien.

AM: Dani es el rebelde del grupo o, mejor dicho, un chico que va de rebelde, que es como planteamos al personaje. En realidad es un chico que se siente muy solo y que necesita mucho cariño y mucho afecto. Dani se crea una especie de coraza con la que protegerse. Es un personaje que siempre lleva la contraria a Modesto porque no le interesa que el profesor asuma el rol de líder. Yo soy el líder y yo mando.

Lo que más me gusta de él es precisamente ese poder, o al menos eso es lo que se respira en escena; el que tenga el control de la situación. Y también me gusta ese punto triste que tiene, ese lado oculto que se va descubriendo a medida que se va desarrollando la película. La verdad es que al final se le acaba queriendo.

Bueno, yo diría que se le quiere desde el principio, o al menos las chicas, a las que les suele gustar ese toque macarra.

AM: Pues te tengo que decir que eso tuvimos que trabajarlo bastante con Javi, y también me ayudaron muchísimo Raúl y mis compañeros; sobre todo Anna que es muy sincera, todo hay que decirlo

AC: Es que Álex es un buenazo, y ese punto macarra como que no le pega mucho, así que tuvimos que sacárselo.

Aunque tiene su puntito emotivo, “Promoción fantasma” es, ante todo, una comedia. ¿Cuál ha sido la escena más divertida de rodar? ¿Alguna anécdota especial que podáis contarnos?

AC: La verdad es que yo me he reído muchísimo, sin poder parar, en muchísimas escenas. Con mis compañeros teníamos alguna coña y yo les suplicaba que pararan porque me moría de la risa. Pero así en concreto, me reí mucho con la escena en que Pinfloy posee a Silvia Abril. La escena fue brutalmente divertida, y es que Silvia es una crack y es muy graciosa.

Pero la verdad es que nos reíamos todo el rato, y por cualquier tontería.

¿Hacía eso que os costara más meteros en las escenas, digamos, más dramáticas?

AM: Pues también fueron divertidas porque le daban otro toque al rodaje. Entre corte y corte todo el mundo se estaba riendo en esas escenas, aunque es cierto que eran un poco más comprometidas.

Las escenas en las que más nos reímos son aquellas en las que Pinfloy vomita. Ahí teníamos que mantener la concentración para no reírnos.

AC: Además es que vomitaba de verdad. Le ponían un líquido que manchaba a todo el mundo, y resultaba muy gracioso.

AM: Necesitábamos recambios de ropa constantemente. Y nos reíamos y nos cargábamos la escena.

La película contiene muchas referencias al cine americano adolescente y sobre todo al cine de los ochenta. Quizás resulta chocante encontrarse algo así en una comedia española.

AM: Sí, es una película romántica y divertida con muchos clichés americanos pero manteniendo un poco el humor de la casa, el humor español. Pero un humor con dos dedos de frente, todo hay que decirlo.

Sí, digamos que no es un “Fuga de cerebros con fatasmas”. Aquí no prima el humor escatológico, y el poco que hay está bastante dosificado.

AC: Sí, es otro tipo de humor; es más tierno.

AM: Lo divertido de esta película es que te hace en reír sin forzar a los personajes. Te hace reír con las situaciones que se producen con los fantasmas, con Modesto o con Otegui, el personaje de Carlos Areces. Bueno, es que con Areces siempre te ríes.

Bueno, lo cierto es que estáis rodeados de cracks del humor como Areces, Silvia Abril o Joaquín Reyes. ¿Eso os ha intimidado un poco durante el rodaje?

AM: Yo soy un gran fan de Muchachada [Muchachada Nui], y acosé a Carlos Areces a preguntas durante el rodaje. Le preguntaba de todo.

Al principio sí que impone mucho porque estás ahí con gente a la que admiras mucho, pero tienes que normalizarlo; y esa es la mejor manera de trabajar.

AC: Te impone un poquito porque realmente son muy buenos y piensas “a mí me van a ver como una patata al lado de ellos.” Pero el peso cómico lo llevan ellos y tú tienes otras responsabilidades, así que te olvidas un poco y acaba funcionando.

¿Qué tipo de personajes os gustaría interpretar en futuro o qué clase de papel os gustaría que os ofreciesen?

AM: Yo soy muy fan (y no lo digo por decir porque ya hemos trabajado con él) de los personajes que interpreta Raúl Arévalo. Son personajes muy entrañables, y a mi me fascina mucho el trabajo de Raúl. Son personajes que a mí me gustaría interpretar en un futuro. Ahora, puestos a pedir, pues yo admiro mucho a Al Pacino, a Robert De Niro… y un Padrino no lo negaría. Igual hay que reforzar un poco el inglés…

AC: Pues la verdad es que cuando me llegó el personaje de Ángela me hizo mucha ilusión porque yo no había hecho personajes así. Ahora, por ejemplo, tengo un proyecto así entre manos que hago de maltratada… Y me resulta muy interesante porque tampoco lo había hecho nunca. Creo que a cada personaje que te den puedes sacarle mucha chicha, a todos puedes moldearlos y darles mucha vida.


Ambos habéis hecho cine y televisión. ¿En qué formato os sentís más cómodos o cuál os gusta más? ¿Qué es lo mejor y lo peor de cada uno?

AC: Pues yo por ejemplo he hecho televisión aquí en Barcelona y me gusta, pero va todo muy rápido. El cine te permite profundizar más, y por eso me gusta. Con el cine me siento más cómoda y me siento más feliz actuando.

AM: Lo que pasa con la tele es que trabajas con prisas y el tiempo es limitado.

AC: Además los actores de tele lo aprenden todo muy rápido y luego cuando hacen cine parece que lo tienen todo muy por la mano. Y eso es muy admirable. A mí, en cambio, me cuesta más pillarlo todo tan rápido.

AM: Yo odio trabajar con prisas, y en la tele te dan prisas.

AC: O te cambian una secuencia de un día para otro…

AM: Y lo que es muy bonito del cine es que ves el principio y el final del personaje en la película. Tú te trabajas ese arco del personaje, esa historia, y puedes profundizar mucho más. En cambio, en la televisión te dan los guiones pero nunca sabes hacia dónde te diriges. Nunca sabes lo que le va a pasar a tu personaje, y vas descubriendo cosas de él a medida que te van mandando los guiones. Quizás por eso no lo disfrutas tanto. Vas más al resultado y no profundizas tanto. En el cine hay mucha más calma y quizás le pones más ilusión al proyecto porque sabes que es un proyecto de dos o de tres meses, por ejemplo, y que los vives como tal, con todo el equipo volcándose. En la televisión es más como una empresa, donde acabas fichando y donde sobre todo lo que se busca es la audiencia.

Precisamente hablando de televisión, en el reparto de la película están Jaime Olías y Aura Garrido, de la serie “Ángel o demonio” en la que tu, Alex, también actuaste. ¿Cómo ha sido reencontrarse con ellos? ¿Conoceros de antemano ha facilitado vuestra interacción con el plató?

AM: Pues mucho, la verdad. A Anna, por ejemplo, la conocí un año atrás en Eolia, donde estuvimos dando unos cursos de interpretación. Y con Jaime y Aura ha sido también muy fácil trabajar porque nos hicimos muy amigos en “Ángel o demonio”. Además, a Aura y a mí nos lleva la misma representante, y siempre mantenemos un poco el contacto.

Así es mucho más fácil trabajar porque ya no tienes que crear una relación, directamente confías.

AC: También hicimos mucha piña durante el rodaje. Y antes, en los ensayos, Raúl nos ayudó mucho con el tema de la unidad. Y es que en la película teníamos que ser amigos porque llevamos 25 años juntos.

AM: Hemos creado un grupillo muy divertido, y a la hora de trabajar era un gustazo. Y a la vez también estamos quedando fuera del rodaje, lo cual es muy bonito. Y yo creo que esa química del grupo se nota en pantalla. Trabajábamos muy relajados, y cuando teníamos alguna duda sobre cómo trabajar alguna escena… [le corta Anna]

AC: … Podías pedir consejo. Tienes esa confianza de poder preguntar, y eso se agradece.

AM: Objetivamente hablando nos criticábamos y nos comentábamos las cosas.

AC: Tuvimos le suerte de que eso se pudiera hacer, de que el otro te permitiese la crítica o el consejo.


¿Recordáis cuál fue vuestra primera escena delante de una cámara?

AC: Pues no sé si me acuerdo. Yo lo primero que hice fue una tv movie siendo muy pequeña, con 13 o 14 años, y creo que mi primera escena fue con Ferrán Carbajal. Y yo tenía que darle un beso teniendo él (creo) treinta y pico…

AM: Mi primera escena fue en teatro y fue horrible. Fui allí y solté el texto, y nadie entendió nada. No vocalicé, tenía los nervios por todo el cuerpo… Creo que disfruté más el proceso de ensayo que la propia escena. Y delante de una cámara fue en “Tres metros sobre el cielo”, donde tenía que ir en moto y llevar a Nerea Camacho de paquete. Y para meterme más presión me dijeron “Oye, no es por nada, pero la que vas a llevar es una de las chicas más jóvenes en ganar un Goya en la historia de España”. Y bueno… fue una experiencia un poco surrealista.

Hablando de experiencias… En la película sois unos fantasmas que aterrorizan a los estudiantes (y profesores) de un colegio. Pero en la vida real, ¿habéis vivido alguna experiencia paranormal?

AC: No y espero no tenerla. Yo soy muy cagada, y a la mínima que oigo algún ruido extraño y tal ya lo atribuyo a algo desconocido…

AM: Yo tampoco y espero no tenerla.

Vuestros personajes aprovechan su condición de fantasma para poseer a los vivos. ¿Si tuvierais la oportunidad de poseer a alguien en la vida real, a quién sería?

AC: Ui, pues no sé… A actrices como Natalie Portman para ver qué se siente. O a Angelina Jolie y así conocer a Brad Pitt [entre risas].

AM: Pues yo me metería en el cuerpo de Brad Pitt y así estaría con Angelina Jolie y Anna Castillo. Dos pájaros de un tiro [entre risas].

Ya para terminar la entrevista, os pido que vendáis la película. Decidme varios motivos para ir a ver “Promoción fantasma” para que el espectador no cuente con una idea equivocada.

AC: Pues es una película muy familiar, muy divertida y muy tierna. Es muy completa porque también tiene ese puntillo romántico con una historia de amor muy bonita. Yo creo que la gente se va a reír y se va a emocionar.

AM: Sin querer ser pedante, pero creo que sobre todo es una película con dos dedos de frente. Al menos la gente que ha estado detrás (director, guionistas, productor, actores…) son gente muy centrada que tenía las ideas muy claras y que sabían perfectamente lo que querían. Y es un humor especial, un humor sensible.

Javi, además, es muy buen director y es un tío muy inteligente. Es muy modesto pero es la hostia. Cuando te pones a hablar con él, cuando te dirige… es otro nivel. Sabe cómo tratar a los actores y sabe qué darle a cada uno para que funciones bien en el rodaje y trabajes tranquilo y relajado. Y eso se refleja en la película desde el primer momento. Te transmita mucha seguridad y por eso el resultado de la película es el que es.

AC: Aprendes muchísimo con él, y te sientes muy tranquilo porque sabes que lo tiene todo muy claro y muy controlado.

Veo que estáis encantados de trabajar con él y que os gustaría repetir la experiencia. De todos modos, y ésta sí que es la última pregunta, ¿con qué otro director español, con el que aún no hayáis coincidido, os gustaría trabajar?

AM: Pues con Daniel Sánchez Arévalo, que es un gran director. Y con J. A. Bayona.

AC: Con Kike Maíllo aunque sólo haya visto “Eva”, que me pareció espectacular.

lunes, 6 de febrero de 2012

Promoción fantasma – Entrevista a Silvia Abril

Promoción fantasma – Entrevista a Silvia Abril

En la película, Silvia Abril, actriz y cómica a la que reconocemos sobre todo por sus trabajos en televisión, interpreta a Manuela, la secretaria del prestigioso colegio Monforte.

Empecemos por la pregunta menos seria. En esta película los fantasmas aterrorizan a los estudiantes (y profesores) de un colegio. E incluso a tu personaje llega a poseerlo uno de los jóvenes fantasmas. En la vida real, ¿Has vivido alguna experiencia paranormal?

Me encantaría poder decirte que sí, pero no. Mi vida es muy aburrida y no he tenido nunca contacto con fantasmas. Bueno, algún fantasma…

Los fantasmas terrenales abundan, ¿no?

Sí, todos nos hemos encontrado a lo largo de la vida con algún fantasma, evidentemente. Pero de experiencias como la que tengo en la película, nada.

Precisamente de esa experiencia quisiera que me hablaras un poco porque se trata de una secuencia muy loca... ¿Cómo fue su rodaje?

Pues Javier, que me conoce muy bien y confía mucho en nosotros, me dejó libertad absoluta. Me dijo “haz lo que te dé la gana y ya luego en el montaje arreglaremos lo que rodemos”.

En eso, Javier chapó. Es un gustazo trabajar con él. Te respeta, te ayuda en todo lo que puede y te da libertad creativa para que tú puedas aportar como actriz lo que te apetezca. Y eso es importantísimo porque a veces un director tiene una idea preconcebida que no cuadra nada con la tuya, y no puedes echar toda la carne en el asador. Y con Javier es todo lo contrario; él te escucha, quiere saber qué piensas y qué idea preconcebida tienes tú… Y entonces ahí creamos los dos un potaje… Y eso está muy bien.

Tardamos todo un día para rodar esa secuencia. Yo empecé muy bien y acabé destrozada [asegura entre risas]. Es una secuencia muy enérgica y que tiene muchos planos. Fueron muchas horas y mucha rodilla.

Además, en el momento de la llamada de teléfono, no sólo estás tú sino que supone la integración de los otros cinco personajes con los que compartes mismo plano.

Sí, sí, en esa escena nos reímos mucho. Yo tenía que imitar más a Pinfloy, imitar su voz… Pero como a mí la imitación pura y dura no se me da muy bien, se me ocurrió dirigir la interpretación hacia el lado truño que tiene Pinfloy, un colgao que se pasa toda la película intentando poseer a alguien para enrollarse. Entonces le dije a Javier, “¿por qué no probamos a sobarme?”. Tiene un cuerpo en sus manos, a su disposición… pues hagamos que Pinfloy meta mano al cuerpo que ha poseído.

La verdad es que nos lo pasamos muy bien.

Supongo que también el volver a trabajar de nuevo con Javier y con otros compañeros de "Spanish Movie" habrá facilitado mucho el trabajo.

Pues facilita y complica porque como ya nos conocemos, a veces abusas de la confianza [entre risas]. Me junté con toda la familia; con Alejandra, con Carlos... Con Raúl es la primera vez que coincido, pero es un amor. Y es que Javier tiene magnetismo con la buena gente.


¿Estar trabajando dentro del género de la comedia facilita también a que se cree un clímax más ameno entre el equipo?

Pues yo he trabajado haciendo comedia no soportando a alguno de mis compañeros… [entre risas]. Eso a veces pasa. Y con ellos, con Javier, Carlos, Alejandra y Joaquín tengo muy buena relación. Es maravilloso trabajar en familia.

Te tenemos un poco fichada sobre todo por tu faceta cómica pero ¿qué otro tipo de personajes te gustaría interpretar o qué clase de papel te gustaría que te ofreciesen?

Pues por ejemplo en “Spanish Movie” Javier me dio la oportunidad de hacer un papel que todavía no había tenido ocasión de hacer. Allí tuve que trabajar mucho la contención porque mi papel era el más dramático de todos. Tan dramático que acababa siendo cómico.

Es un personaje que sufre, que ha perdido a un hijo, tiene otros hijos raritos… Y yo no había hecho nada en esa línea. Es más, Eneko (el productor), me decía “pues das para hacer un dramático”.

La vida me ha llevado por los derroteros de la comedia, pero tengo muchas ganas de pegarme un buen dramón.

Bueno, lo cierto es que la propia “Promoción fantasma”, a pesar de ser una comedia, también tiene su puntito emotivo y entrañable.

Sí, es que Javier es un puñetero. La primera vez vi la película me emocioné, y ayer volviéndola a ver en el estreno me volví a emocionar.

Quizás la promoción no llega a mostrar del todo el tipo de película que es “Promoción fantasma”. Además, está plagada de referencias ochenteras…

Es un homenaje a géneros y a películas, un poco en la línea de Spanish Movie. Es una película muy para nosotros, para una generación que está entre los 35 y los 45 y a la que los ochenta les marcó mucho.

Te hemos visto haciendo cine, teatro y televisión. ¿Con cuál te quedas? ¿Cuál te reporta mayores satisfacciones?

A mí me tiene muy pillada el teatro, a pesar de que es lo que menos hago. Me encanta tomar las riendas de la situación cuando estoy actuando. Es decir, en el teatro, cuando se encienden las luces y empieza la función… ni director ni nada. No hay manipulación posible; es la pureza del trabajo de un actor. Ahí tú tomas las riendas (junto a tus compañeros, evidentemente), y ese momento de soledad ante el público es incomparable. Y el retorno es en directo, el feedback es al momento. Si no hace ni gracia, te lo comes.

Para mí la esencia de un actor está ahí, en el teatro, subido a un escenario. Aunque yo he tenido la suerte de hacer televisión en directo, que une el poder que sientes encima de un escenario y a la vez te permite llegar a millones de personas.

El cine, por ejemplo, te permite trabajar con la sutileza, que es algo que el teatro no te permite, y la televisión tampoco. El cine te permite un trabajo super preciso. Con que levantes una ceja en la pantalla, la lectura es impresionante.

Son trabajos muy diferentes, y los tres super atractivos, pero quizás para mi es más suculento el subirme a un escenario. Aún así, los tres me gustan y me aportan cosas muy diferentes.

¿Y para cuándo un papel de protagonista absoluta en una película?

Bueno, eso no es algo que me obsesione. En absoluto. Eso si tiene que llegar, llegará. Hay grandes secundarios en la historia del cine a los que yo admiro, y creo que ser un buen secundario también es todo un oficio.

Pues ya para terminar dinos, para a aquellos espectadores indecisos, qué es lo que se puede esperar de “Promoción fantasma”.

Pues van a ver una comedia muy divertida, valga la redundancia, pero con un toque super bonito y super tierno; con momentos para la lagrimilla. Eso para mí es catártico… Estar riéndote y luego que te hagan llorar es algo que hace que salgas del cine un poco en estado de shock emocional. También van a descubrir a cinco nuevos actores que están muy bien.

Hay que ir a verla porque con la que está cayendo hay que reírse. Es una película que va a permitir reírse a los de 40 y a los más jóvenes. Es ideal para todos los públicos.

domingo, 5 de febrero de 2012

Promoción fantasma – Entrevista a Raúl Arevalo

Promoción fantasma – Entrevista a Raúl Arevalo

El actor Raúl Arévalo asume el rol protagónico de la película en la piel de Modesto, un profesor de literatura que desde niño tiene el don de ver a los muertos que le rodean.


¿Hay algo de ti en el personaje de Modesto? ¿O algo de él en ti?

Pues imagino que el personaje de adolescente tendrías cosas mías, seguro. Pero el Modesto más adulto no.Enlace Javi me ha ayudado mucho porque yo soy muy nervioso, hablo muy rápido… Soy muy culo inquieto, vamos. Y aquí yo tenía que ser muy apagado, soso y casi sin vida. Y eso era un reto para mí. Con el personaje de “Primos” tampoco tengo mucho que ver, pero lo tengo más a mano. Tengo amigos de esos… [entre risas] Pero colegas como Modesto no tengo, la verdad.

¿Y tuviste en tu adolescencia algún profesor como Modesto?

Tampoco. Mis profesores eran tíos con carácter; algunas para mal y otros para bien.

¿Qué recuerdos tienes de tu época de instituto?

Aquello eran unas risas, un éxito… ¡Qué va! Aquello era una mierda. Granos, muchos granos. Y muchos traumas. Pero nada graves, eh… Los típicos de adolescente. Y salir los fines de semana a ligar y no ligar, emborracharme… Y así pasando los días.

Supongo que yo lo pasé como la mayoría: regular. Lo recuerdo con cariño pero no volvería a mi época de instituto ni pa’atrás.

En la película hay mucha referencia al cine ochentero americano y muy especialmente a “El club de los cinco” de John Hugues. ¿Cuáles son tus películas favoritas de la década de los 80?

Pues de pequeño era muy de videoclub y me las veía todas. ¿Favoritas? Regreso al futuro, por supuesto; Indiana Jones, Karate Kid, Los Cazafantasmas… Hay algo en la película que homenajea, aunque no de manera directa, a todas esas películas. “Promoción fantasma” recuerda a muchas, pero no es ninguna en concreto. Tiene claramente esa estética y ese claro homenaje al cine de los ochenta con el que ha crecido Javi (el director), yo y tantos de nosotros.

Creo que ese es uno de sus encantos. El cariño con el que está hecha, lo tierna que es… Me recuerda a esas películas que yo veía cuando era pequeño y que hoy en día me las encuentro un domingo en la tele y me quedo a verlas.

Quizás esas referencias tan ochenteras hagan que la película conecte mejor con el espectador más talludito que con el espectador adolescente actual, ¿no?

Sí, totalmente. Es verdad que es una película dirigida a la gente joven, pero este tipo de cosas de las que estamos hablando ahora es más para la gente de treinta, treinta y tantos. Y poder abarcar todo eso es muy guay para la película.

Hay una cosa que me ha encantado de los pases y es que la gente mayor (gente de cincuenta y de sesenta años) que ha ido con los hijos o los sobrinos ha salido encantada, diciendo qué bonita o qué buen rollo de película.

De hecho, no es una película tan gamberra como pueda parecer, sino que tiene un tono también muy cándido e incluso emotivo.

Sí, me parce una película muy divertida; con un toque gamberro y con elementos fantásticos, pero sobre todo muy mona, muy tierna.

Sobre todo al final…

El final es Spielberg total.

Aún con ese puntito emotivo que comentamos, “Promoción fantasma” no deja de ser, ante todo, una comedia. ¿Cuál ha sido la escena más divertida de rodar? ¿Hay alguna anécdota especial que puedas contarnos?

Pues ha sido un rodaje muy ameno y muy tierno. Hay una secuencia que tenemos Alexandra [Alexandra Jiménez] y yo, sonando Bonnie Tyler y bailando juntos, en la que tuvimos la suerte de que nos pusieron la música en directo. Mientras íbamos bailando y nos acercábamos, te ibas imaginando la cámara lenta que iban a poner, el travelling circular… Y nos entraba la risilla de complicidad al imaginarnos la escena con el travelling y el subidón de la música. La verdad es que esa secuencia fue maravillosa.

Tu personaje, Modesto, vive un poco traumatizado y deprimido por culpa de sus visiones fantasmales, pero en la vida real ¿Cuál ha sido la experiencia más paranormal que has tenido, si es que has vivido alguna?

Pues yo no es que ni crea en los fantasmas o deje de creer. De hecho, creo que no quiero creer porque soy muy miedoso. Si las fantasmas tuvieran el buen rollo de los de la película… Pero creo que los fantasmas son feos y malos, y no quiero que existan. Y tampoco he tenido experiencias paranormales. Siempre hay amigos que te cuentan alguna, pero yo en mis propias carnes no las he sufrido.


Eres un actor versátil que ha demostrado que vale tanto para la comedia como para el drama. De todos modos, ¿con qué registro te sientes más cómodo y/o con cuál disfrutas más?

Pues no pienso en que sea comedia o drama. Depende del proyecto, de los compañeros, el director… En el momento en que lo estás haciendo te das cuenta de la facilidad o no facilidad de la historia, pero no porque sea comedia o drama.

Cine, teatro o televisión. ¿Con cuál te quedas? ¿Cuál te reporta mayores satisfacciones?

Pues es similar a la otra respuesta. También depende del proyecto. Pero bueno, así a trazos gordos… sobre todo soy cinéfilo como espectador, y como actor dónde disfruto mucho es en el teatro; disfruto mucho con la forma de hacerlo. Ahora bien, he hecho obras en las que me he aburrido muchísimo y películas en las que me lo he pasado muy bien. Y haciendo televisión también me lo he pasado muy bien. Creo que depende sobre todo del valor humano del proyecto.

Hablando de televisión…
Empezaste en la serie “Compañeros”, y tus jóvenes compañeros de reparto también proceden de la televisión. ¿Crees que de un tiempo a esta parte la ficción televisiva nacional se ha convertido en un escaparate para nuevas promesas de la interpretación? ¿La televisión es una buena forma de poder llegar a hacer cine o a veces es la única?

Pues eso depende cómo te conteste a la pregunta. A nivel de popularidad, eso lo da la televisión, desde luego. Estás dos meses en la tele y ya te conoce mucha gente. Para la gente joven, sobre todo, es lo que tú dices, un escaparate. Pero bueno, hay diferentes formas de hacer una carrera y de conseguir hacer trabajos interesantes, ya sea en la tele o no.

Ganaste el Goya a Mejor interpretación masculina de reparto por “Gordos”. ¿Ha influido de algún modo en tu carrera, ya sea para bien o incluso para mal, el haber ganado ese Goya?

Yo personalmente eso no lo he notado, ni para bien ni para mal. No me ha afectado de ninguna manera.

Por lo general, la academia suele tener más en cuenta aquellos papeles que son serios y/o dramáticos. ¿Crees que no se valora tanto al actor, a su interpretación, cuando se trata de papeles cómicos o destinados a películas más comerciales?

Sí, sí, lo creo. Si tú le preguntes a la gente que se dedica a esto siempre te contestan que “hacer comedia es muy difícil”. Eso se dice y se dice de verdad, pero luego no se considera muy premiable la comedia. Y yo ahora estoy nominado al Goya por “Primos”, y lo que más ilusión me hace es estar nominado por una comedia. [...] Pero bueno, el premio de estas películas es el que la gente se lo pase bien, porque están hechas para que disfruten. Ese es el éxito. Hacer una comedia y que la gente no se ría es el gran bajón, y ya te pueden dar todos los premios que quieras…

Y de los papeles que has interpretado hasta ahora, ¿cuál te ha supuesto mayor dificultad?

Pues todos los personajes tienen sus contras. Para mí siempre es difícil encarar uno u otro, parezca o no más sencillo. Ahora me vienen a la memoria, aunque quizás no tenga mucho que ver, cosas de “Primos”, que fue todo un aprendizaje como actor. Lo pasé muy mal en algunas secuencias, sufriendo mucho. Y luego ves en el cine esa secuencia de comedia y recuerdas lo mal que lo pasaste, y te sorprendes al ver lo bien que funciona. Quiero decir, que veces que hay escenas que parecen muy fáciles y lo pasas fatal, y otras que a lo mejor parece que costaron mucho y te lo estabas pasando muy bien.


sábado, 4 de febrero de 2012

Promoción fantasma - Entrevista al director Javier Ruiz Caldera

Promoción fantasma - Entrevista Javier Ruiz Caldera

Este viernes se ha estrenado en nuestras carteleras “Promoción fantasma”, segundo largometraje del director barcelonés Javier Ruiz Caldera tras su exitoso debut en 2009 con “Spanish Movie”. Con motivo de su estreno, parte del equipo está de gira promocional por España, y un servidor ni quiso desaprovechar la oportunidad de charlar con ellos durante su visita a Barcelona, así que me desplacé hacia el lugar de encuentro (el Hotel Room Mate Emma) para entrevistarme con el mencionado director, su actor protagonista, Raúl Arévalo, y otros componentes del reparto como Silvia Abril y los jóvenes Anna Castillo y Alex Maruny. Un total de cuatro entrevistas (una de ellas doble) que os iré ofreciendo a lo largo de estos días.

Primero de todo, qué mejor que empezar con uno de sus máximos responsables, Javier Ruiz Caldera, el hombre detrás de las cámaras que ha dado forma al guión escrito por Cristóbal Garrido y Adolfo Valor.


¿Cómo nace un proyecto como “Promoción fantasma” y cómo llegas tú a él?


Pues llego a él sobre todo por “Spanish Movie”. Una de las cosas buenas de haber hecho un éxito de taquilla es que pude hacer otra película inmediatamente después. Cuando me hicieron la propuesta vi el potencial (yo era muy fan de las spoof movies) y pensé que esa película tenía que hacerla yo. Y por ello me sentí muy afortunado. Luego fue un éxito, pero era una película muy arriesgada que no se había hecho antes. Y con ésta ocurre igual.

Una película de institutos cómica, gamberra y con fantasmas es algo que tampoco se había hecho. Quizás es que somos unos inconscientes, pero a los productores y a mí eso nos estimuló mucho. Precisamente porque quizás estamos un poco hartos de que el cine español esté siempre en lo mismo. Y está muy bien el cine de autor, y yo soy un gran consumidor de cine autor y cine experimental, pero tiene que haber una cartelera con un abanico de propuestas diferentes. Creo que eso es lo que le gusta al público, y que existan distintas propuestas es de lo más sano. A mí me flipa Rosales y Javier Rebollo, pero también quiero de vez en cuando ir al cine a pasarlo bien. Y si puede ser el cine español el que me dé eso, pues mejor.

¿Crees que la Academia de Cine valora o recompensa debidamente este tipo de cine español más comercial y de género, tipo “Promoción fantasma”, que menudo es el que hace que nuestra industria gane dinero y siga adelante?

Yo soy un gran fanático del género fantástico; era y sigo siendo uno de esos freaks del Festival de Sitges, y creo que es el género en el que mejor se ve a un director con talento porque es donde más se maneja el cine a nivel plástico. […] Es un buen género en el que empezar y formarse como director. En cambio, eso luego no tiene ningún reconocimiento.

Y con la comedia hay una contradicción muy habitual, y es que se suele decir que es el género más difícil de hacer. Sin embargo, luego nunca lo valoran. Pero bueno, esto ha sido siempre así, desde la época de Lubitsch y Billy Wilder hasta ahora. Y está bien que sea así porque los que hacemos comedia tenemos un premio que no tiene ningún otro género, y es escuchar en directo, en una sala de cine, la respuesta del público en forma de risas. Que una sala reviente a carcajadas (y eso es algo que yo he vivido y viví ayer en el pase de la película) es genial.



Y eso que no siempre sabes si esa película va a causar ese efecto o no, o si tal escena funcionará debidamente y provocará esa carcajada…

Por eso hacemos algún test screening con jóvenes y gente de la calle. Hay bromas que a ti ya no te hacen gracia de tanto verlas o bromas que dudas si funcionarán. Entonces, si ellos ríen, la broma se queda; y si no ríen, no se queda.

En este caso, no obstante, hay mucha referencia ochentera al cine juvenil americano (con el que muchos hemos crecido) y muy especialmente a “El club de los cinco” de John Hugues. ¿Crees que eso puede hacer que el espectador más adulto, aquél que ronda la treinta y cuarentena, conecte mejor con “Promoción fantasma” que el espectador adolescente actual?

Lo cierto es que la premisa ya es un poco como “qué hubiese pasado si los de “El club de los cinco” se hubiesen quemado en la biblioteca y se hubieran quedado como fantasmas”. Pero yo nunca me he planteado hacer ni un homenaje ni mucho menos una película nostálgica. Tengo esas películas en la cabeza, y hago algunas referencias directas, pero nunca pensé en hacer esta película para nosotros. Yo quería hacer una película gamberra de instituto para los chavales. La sorpresa que me estoy llevando es que a los de nuestra generación les está gustando y les está haciendo recordar esas pelis. Ahora bien, ¿cómo metes a los de nuestra generación a ver esta película? Yo no lo sé.

Cierto. Parece complicado porque la propia promoción no termina de mostrar esa película que, en el fondo, se aleja un poco del concepto habitual que tenemos del cine juvenil español. Vamos, que no es un “Fuga de cerebros con fantasmas”, precisamente.

Sabemos que la promoción está encarada hacia esa gente que realmente se junta en el cine con los amigos a echar unas risas, pero esperemos que luego el boca a boca genere un tipo de público más disperso. Aquí los productores son muy buenos en promoción, y a la vista está lo que hicieron con “Spanish Movie”. Saben marcar muy concretamente al público, porque si dispersas a ese público en dos, puede que no funcione.

En el trailer está todo aquello que puede gustar al adolescente. Aquello que no se ve es quizás lo que más nos puede gustar a nosotros. Luego hay clips de la película por Internet en donde puedes encontrar, por ejemplo, uno que se titula “Corazoncito”, y que lo podríamos considerar más ñoño, más estilo “Ghost”.

Pero en definitiva es una comedia, y mi misión ha sido no pasarme y saber cortar donde toca. Hay momentos más edulcorados y otros que van a más a saco, pero creo que hay un equilibro entre ambas partes.

Ahora que hablas de equilibrio y de control, ¿hasta qué punto es controlable ese grupito de fieras del humor como Carlos Areces o Silvia Abril

Carlos es controlable y es un gran actor. La primera película que hizo fue “Spanish Movie”, y a la vista está la evolución que está teniendo y cómo está siendo reconocido. Silvia Abril sí que es incontrolable [comenta entre risas]

Siendo ésta tu segunda película, ¿has contado con más libertad creativa durante el proceso de rodaje o todo ha estado muy atado desde el guión?

Bueno, la diferencia es que con “Spanish Movie” tienes un género muy concreto y yo, como director, debía desaparecer. Hubiese podido rodar planazos, pero sé que no puedo hacerlo en favor del género que estoy tratando. Aquí, aunque también es una comedia, es otra cosa distinta. Es lo que hablábamos de que el género siempre te permite lucirte más como director, y dado que aquí había esa mezcla, he podido disfrutar en otro sentido. Como director, mi trabajo es adecuarme al género, saber lo que estoy contando y ponerme al servicio de la película aunque sea en detrimento de mí como nombre o como director. En ese sentido, intento no estar por encima de la película.


Con películas en nuestra cartelera como “Promoción fantasma” o la inminente “Lobos de Arga”, ¿crees que la comedia fantástica en un filón a explotar dentro del panorama cinematográfico español?

Pues aún falta por demostrar cómo les va a ir a estas películas. Creo que la clave del éxito no existe, y ojalá la supiéramos. Y sí existiese, se harían películas como churros y el juego sería muy aburrido. A veces apetece hacer algo que te gustaría ver en pantalla, y luego te pones a ello y esperas que la gente reaccione bien ante la propuesta. A veces la gente va a verla y otras veces no, lo que también depende mucho de la promoción. Hay películas buenas y propuestas interesantísimas que pasan desapercibidas. Nunca se sabe…

Si van bien películas como ésta y “Lobos de Arga”, de repente saldrán diez películas así hasta que se agoten, hasta que la gente diga basta y aparezcan otro tipo de películas. Mira cuando salió “El orfanato”... Antes no se apostaba por películas así. El cine funciona así, aquí y en todo el mundo.

Precisamente con “Spanish Movie” tuvimos carta blanca para hacer “Spanish Movie 2”, pero no quisimos a pesar de lo mucho que disfrutamos haciendo la primera. Si la hacemos algún día, será cuando ya nadie la espere. Quizás de repente deseemos hacer otra cosa y ya ni siquiera se llame “Spanish Movie”. No queremos repetirnos e ir a lo fácil. Si hacemos otra película es porque realmente creemos en ella.

Por lo que se puede ver, a la hora de elegir tus proyectos te decantas hacia la comedia y hacia unas referencias muy concretas. ¿Te veremos en un futuro dirigiendo algo tan opuesto como un drama, por ejemplo?

Sí, sí. De hecho espero tener una evolución hacia un cine más nominable… [entre risas] Luego ya si eso vuelvo de nuevo a las chorradas sin prestigio [risas de nuevo].

Me guío mucho por los guiones que me llegan. Sí que me gusta mucho el género, y seguro que si hago cualquier cosa, algo de humor va a tener. “Los descendientes” por ejemplo, es un drama con algo de humor y me gusta. No son géneros incompatibles.

El reparto también es algo muy importante, y en esta ocasión vuelves a contar con buena parte del elenco de “Spanish Movie”. Pero a la hora de elegir al resto de intérpretes y sobre todo a los más jóvenes, ¿cómo fue el proceso?, ¿tenías ya a alguien en mente para los distintos roles?

Con Alexandra y los demás lo tenía claro: quería repetir con ellos. Y para el protagonista quería al mejor actor de esta generación. Y ya sé que suena a tópico, pero se lo está ganando a pulso. Siendo un papel complicadillo, me fui a por Raúl [Raúl Arévalo] que es una apuesta segura.

También quería a Aura Garrido, que es una pedazo de actriz. Desde que la vi en “Planes para mañana” me dije “Ésta va a ser Elsa”. Y los demás chavales hicieron castings. Anna Castillo, por ejemplo, aparecía en “Blog”, una película muy pequiñita, y también me parece una pedazo de actriz que creo que va a pegar fuerte.

La verdad es que estoy muy contento. Pero ese es mi trabajo: escoger a los actores que le darán el tono a la película. Cuando leo el guión pienso en los actores y el tono que tienen que transmitir […] Te suelen proponer ciertos nombres que igual no los ves para el papel. Pero los productores son personas con las que se puede dialogar. Yo he tenido mucha suerte con los míos; ha sido un lujo, y todo el mundo me lo dice. Parece que a veces tienes el enemigo en casa, pero en mi caso el apoyo ha sido brutal.

¿Y con el tema de la promoción/publicidad, que no siempre juega a favor de la propia película, te has podido implicar de algún modo?

No. Yo confío mucho en ellos. Ellos confían en mi trabajo y yo confío en el suyo. Mira “Spanish Movie” y cuánta gente la vio. Han invertido también un dinero y lo están haciendo muy bien.



Y con esta última pregunta concluyó la entrevista con Javier. Desde aquí le deseo mucha suerte con “Promoción fantasma” y con sus futuros proyectos.

En breve, seguiré con las entrevistas al resto del equipo de la película.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Entrevistando a Jaume Collet-Serra para TBDC - Tu Blog De Cine

Entrevista a Jaume Collet-Serra
El pasado 13 de mayo, el director Jaume Collet-Serra (La casa de cera, La huérfana) estuvo en Barcelona presentando su última película, “Sin identidad” (Unknown).

El hotel CASA FUSTER de Barcelona fue el lugar escogido por Warner Bros. para que el director catalán atendiera a los medios, y un servidor, en nombre de TBDC – Tu Blog De Cine, tuvo la oportunidad de estar presente y entrevistarlo junto a otros compañeros.

La película, protagonizada por Liam Neeson y Diane Kruger, fue estrenada mundialmente en el pasado Festival de Berlín y consiguió posicionarse el Nº 1 de la taquilla estadounidense, logrando, por primera vez, que una cinta dirigida por un director español estuviera en lo más alto del ranking.

Ante tal éxito, nuestra primera pregunta era evidente: conocer de primera mano qué sentía Jaume al conseguir algo que ningún otro director español había conseguido antes. Si estaba satisfecho o, si por el contrario, no le daba demasiada importancia. Y esto es lo que nos contestó:

Importancia se le da porque es algo muy difícil. Era mi primera oportunidad de poder llegar ahí porque las dos primeras películas que hice en EE.UU. eran más de género y salieron -por culpa de que eran buenas películas- en mala época. El estudio confiaba mucho en ellas y las sacaron en verano con gran competencia. “La Huerfána” llega a salir en otoño y hubiera sido número uno también. Pero la sacaron en Julio, con todos los blockbusters… y le fue muy bien, pero claro, no es del todo justo. […] “Sin identidad” la sacaron un muy buen fin de semana. La fecha de estreno se cambia un par de veces para intentar ser Nº 1, y en ese sentido, objetivo cumplido. Y orgulloso también porque fue una sorpresa, ya que había mucha competencia.

Otra cuestión que surgió fue el tema de la libertad creativa, y con cuánta había contado él a la hora de dirigir la película.

Libertad absoluta” sentenciaba Jaume “Es mi cuarta película, la tercera con Joel Silver, y me he ganado esa libertad absoluta. Precisamente por eso estoy trabajando con Joel. En “La casa de cera” no tenía libertad y por eso estaba París Hilton (risas) En “La Huérfana” luché mucho por esa libertad y tuvo muchos conflictos. No con Joel sino con las políticas que ocurren a veces en un rodaje, especialmente de dinero. Ahí luché y me gané la confianza y la libertad para hacer esta película. He tenido libertad absoluta de guión, de casting y casi de montaje. No tengo el corte final porque no me lo he ganado todavía; el corte final lo tiene Joel, pero él no cambia un frame si yo no estoy presente y si no lo apruebo


A Jaume, que se formó en una escuela de cine de Los Ángeles y dio sus primeros pasos ya en EE.UU., se le preguntó si aún con la mirada puesta en el cine hollywoodiense, reconocía haber tenido influencias del cine europeo o, más concretamente, del español.

Del cine español lo que me gusta es Buñuel, […] que me encanta por su arte, por su surrealismo y por la manera de contar las historias. Pero mi influencia principal, como mucha gente de mi generación, es el cine de los ochenta; los blockbusters de Spielberg e incluso las películas producidas por Joel (Joel Silver)” confesaba Jaume “Soy fan de Hitchcock, de Polanski… sobre todo porque tienen un arte con la cámara impresionante y la profundidad como personas para atreverse con cosas psicológicas que van más allá de la trama y los cuatro tiros de siempre. Evidentemente, del cine me gusta de todo (me gusta Truffaut), pero el cine europeo quizás es un poco más complejo. Hacer una película comercial y hacer una buena película no están reñidos, y los americanos hacen esto mejor que nadie. Y eso es lo que yo siempre he querido hacer. “ Y nos puso como ejemplo un título bien conocido por el público “Spielberg hizo “Tiburón”, que era el primer blockbuster de la historia y al mismo tiempo era una gran obra maestra.

Y es que como bien afirma Jaume, se puede hacer cine comercial y de calidad, como a lo largo del tiempo han ido demostrando una gran variedad de directores.

Mi objetivo era hacer películas de este tipo, como Scorsese y toda esta gente. Una cosa no quita la otra. Igual algún día hago una película que a nadie le interesa -y que yo creo que es maravillosa- sobre algo muy personal. Pero creo que, como director, también tienes que ganarte el derecho a hacer eso; y como director, tienes que crecer como persona para saber muy bien lo que quieres decir. Bastante difícil es hacer cine, y no todos somos Orson Welles ni estrenamos una obra maestra a los 26 años.” Y concluye “Yo todavía estoy en proceso de aprendizaje, en ir mejorando y a ver dónde llego. Pero no me he puesto ningún límite

Dentro del cine comercial, y como bien ya se ha apuntado, el director ha pasado de aceptar imposiciones de los productores a tener libertad de casting, y nos explicó cómo fue trabajar con un actor de la talla de Liam Neeson.

Es todo más fácil; es una gran diferencia. El casting y el guión lo es todo. Cada vez tienes más libertad como director para retocar el guión y hacerlo tuyo. […] Tengo mis actores con los que he soñado trabajar y a veces tienes suerte y a veces no. En este caso he tenido suerte; suerte de que les guste el guión, de que estén disponibles, de que tengamos el dinero… El mundo del cine es muy complejo y hay calendarios, cosas a determinar… Y aquí pues tuve la magnífica suerte, al igual que con "La Huérfana", de tener a unos actores maravillosos

Precisamente de su anterior película nos comentó lo afortunado que fue al descubrir a la joven actriz Isabelle Fuhrman “En La Huérfana tuve la suerte de encontrar a esa niña […] La película hubiera sido diferente sin ella.

Respecto a “Sin identidad”, se mostró muy agradecido de que Liam aceptara hacerla, incluso después de la triste pérdida de su mujer. Y fue más lejos aún en lo vital que resultaba su presencia en ella “Sin Liam yo no consigo a Bruno Ganz -que era mi sueño para interpretar ese papel-, por muy guapo que yo sea (bromea el director). Bruno hizo la película porque estaba Liam Neeson



Y es que el tema del casting es una tómbola, como bien nos relataba Jaume “A veces tienes suerte y a veces no. Yo creo que tengo buen gusto con los actores y que los actores quieren trabajar conmigo. Los actores hablan entre ellos, y a la que yo llame a un actor para trabajar conmigo, y ese actor probablemente conozca o haya trabajado con Liam Neeson, le dirá qué tal soy. Es importante ser bueno, y no tienes que ser duro. Tienes que ser el director, y si no diriges y sólo eres su amigo no van a querer trabajar contigo. Necesitan que tengas personalidad, que sepas lo que estás haciendo; cuántas tomas haces y por qué las haces, y en qué dirección vas. Hay escenas que son fáciles y hay escenas que son muy difíciles. Y en esas escenas el actor (y más Neeson, que ha trabajado con Spielberg) sabe si eres un director de verdad o simplemente has llegado ahí por la suerte que has tenido.

Y puestos a escoger un actor o actriz favoritos a los que poder dirigir, Jaume se decantó, tras pensarlo un poco, por Cate Blanchett. “De los que no he trabajado aún, Cate Blanchett. Y de los que he trabajado repetiría con muchos

Evidentemente, sin actores y actrices, no hay película. Pero hoy en día también se está volviendo algo excesivamente indispensable el contar con el efecto estereoscópico en una película, especialmente si ésta se dirige a un público amplio y si pretende hacer un buen dinero en taquilla. Sobre esta cuestión, el director se mostró bastante abierto, admitiendo que “rodaría con el teléfono” si hiciera falta, con tal de dirigir.

La gente busca lo que se le educa que busque. No es que de repente cambien de idea y digan “ahora queremos esto”. Hay gente detrás de todo esto que se sienta en una mesa y decide a ver qué hacemos para ganar más dinero, qué hacemos para que no nos pirateen las películas… Y es ofreciendo algo que sólo se pueda ver en el cine. Y han dado con el 3D, con películas que dan más énfasis en lo visual que en el guión porque contratan a directores más técnicos y que pueden hacer grandes efectos.

Respecto a plantearse rodar en esta técnica, indica que “el 3D es como rodar en color o en blanco y negro; es una técnica más” Pero puntualiza “Se puede rodar cine en lo que sea, siempre y cuando la técnica sea la adecuada para la historia que estás contando. Y yo claro que voy a rodar en 3D, y si un día sale el 4D, rodaré en 4D. Voy a rodar en lo que haga falta si hay una historia a la que eso le ayude.

Precisamente se le preguntó sobre sus futuros proyectos, como por ejemplo "Harker", la nueva visión del Drácula de Bram Stoker con la que se le ha vinculado.

Ahora mismo estamos escribiendo el guión. Es un guión complicado porque es una nueva versión de Drácula que es muy poco respetuosa con el libro, es decir, que la gente me va a odiar (risas) Lo que queremos es dar un golpe de efecto con el mundo de Drácula y los vampiros. Hay un grupo de personas que estamos un poco hartos del vampirito de trece años, metrosexual… Queremos traer algo un poco más friki, más bestial… que dé miedo de verdad y que no sea tan romántico.

Y nos explicó también cómo le llegó este proyecto “Di Caprio y su compañía son fans de Drácula y se acercaron a mí para colaborar. Vendimos esa idea a Warner Bros. Y ahora estamos trabajando con el guión para, posiblemente, rodar el año que viene y que salga en 2013.



Sin embargo, Harker no es el único proyecto que el director tiene en menteHay un par de historias, y una de ellas es el remake de la francesa “El círculo rojo”, una obra maestra y un remake por el que la gente también me va a odiar (risas de nuevo) Pero el guión es bueno, y no tiene nada que ver con la original. Yo si hago un remake es como “La casa de cera”, en donde no puedes comparar la original con la que yo hice. Son casi géneros diferentes. Nunca voy a hacer un remake como "Psicosis". Hay veces que tomas prestado conceptos y cosas como el título o los nombres de los personajes, pero haces otra historia. Y ese es el caso de “El círculo rojo”.

Sin ser un remake ni una nueva versión ni nada por el estilo, sí es cierto que “Sin identidad” recuerda, por ejemplo, a “Frénetico” de Polanski. Si bien el director no considera que lo hicieran adrede.

”Sin identidad”sí coge, inconscientemente, de varias películas de este género. Y las películas de género, como las películas de terror, se roban unas a otras constantemente. Son tan iguales que ya no te das cuenta dónde empezó todo. Dentro de los thrillers hay obras maestras que han hecho cosas que funcionan, y funcionan por una razón: porque son la solución a según qué problemas. Y claro, a veces te encuentras con recursos en tu guión que te hacen falta y que coinciden con un momento mágico de otra película. Pero la nuestra está basada en un libro, y el planteamiento es el mismo. No nos fijamos en "Frenético".

Además del éxito de “Sin identidad”, Jaume Collet-Serra también ha sido noticia recientemente por la creación de Ombra Films junto a Juan Sola, productora de cine mediante la cual quieren apoyar y promocionar nuevos talentos nacionales. Por ello, qué mejor que preguntarle acerca de la misma, de cómo surgió la idea y con qué criterios o pautas van a llevar a cabo esta iniciativa.

La idea es acercar España a Hollywood y Hollywood a España. Servir de puente en muchas facetas, y la primera es crear una base aquí y colaborar con esta nueva generación de realizadores españoles que tienen mucho talento, sobre todo en las películas de género. Quiero traer guiones americanos y actores americanos que trabajen aquí en España con gente de aquí. Se ha demostrado que se puede hacer, que hay muchos directores con gran capacidad para hacer eso y simplemente queremos crear una avenida más hacia ese talento. A partir de ahí veremos si funciona y si podemos hacer proyectos cada vez más grandes. La misión es colaborar con los dos países.

Según Jaume Collet-Serra, se trata de una unión factible porque “Hay una gran tradición de cine en España y las nuevas generaciones están muy influenciadas por el cine americano, y es triste que seamos cuatro gatos los que estemos por ahí haciendo películas cuando podrían ser más. En países como EE.UU. está faltando talento y creo que se necesitan el uno al otro. Hoy en día las películas son más internacionales y la gente está más acostumbrada a tener actores americanos e ingleses mezclados para rodar una película en el extranjero con un director extranjero. También son más fáciles de financiar […] y de vender."

El director asegura que aquí ha salido y sigue saliendo cantera, y que gente como Del Toro, en su faceta de productor, han sabido sacar provecho de estos directores. Asegura que esa es la línea a seguir y que ese su objetivo. “Si en España salen dos o tres películas al año que tienen salida comercial, pues tendrían que ser diez.

Respecto al cine de género que, de un tiempo a esta parte, se ha venido haciendo en España, Jaume opina favorablemente, aunque sin obviar sus carencias.Tuve la oportunidad de ser juez en Sitges el año pasado y vi todas las películas de género de productores españoles; y creo que el talento técnico es impresionante a todos los niveles, tanto en directores como fotografía, vestuario... Creo que es un talento a la par con el resto del mundo, si bien el problema que hay es la falta de visión comercial de los productores.” Y nos explica los motivos “Están dejando que películas con grandes ideas se pierdan en la segunda parte de la película o en errores básicos que afectan a que esa película pueda ser exitosa en taquilla en otro país. En la ejecución del guión se les va la olla, y hay películas que empiezan con una gran premisa y luego no saben cómo acabarlas. No son películas sino cortos que no saben desarrollarse.

En conclusión, que para Jaume, la culpa es básicamente del productor “El trabajo del productor en España es muy diferente a cómo funciona en EE.UU. Aquí el productor se desentiende, y cuando mete mano es para crear un problema. El productor tiene que tener una visión clara de cómo es la película y de cómo va a recaudar el dinero acorde a su presupuesto. Y un productor que entiende de cine como Joel sabe cómo hacer que la película sea comercial sin que realmente sea una mala película. Y todo tiene que ver con el ritmo, el casting, el final… Cosas básicas que aquí en España no se entienden bien.

Y con esta última reflexión despedimos la entrevista con un Jaume Collet-Serra que ha demostrado ser un director con las ideas muy claras. Esperemos no odiar, como él teme, su versión de Drácula, y que su carrera siga viento popa como hasta ahora. Y también que su productora triunfe y junto a ella lo hagan otros directores patrios que están clamando una oportunidad.