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domingo, 21 de octubre de 2018

“Final Score” (2018) – Scott Mann


Sinopsis: Tras el ataque de un grupo terrorista fuertemente armado en un popular evento deportivo, Michael Knox (Bautista) debe utilizar su entrenamiento militar para salvar a las 35.000 personas que allí se dan cita. Entre ellas se encuentra la hija de un antiguo compañero de armas caído en acción, un hecho que implica personalmente a Knox en el rescate.

Comentario:

En el mes de julio, a raíz del estreno de “Skyscraper”, publiqué un artículo/ranking sobre algunos de los mejores títulos que reciclaron la fórmula de la magnífica e inigualable “Jungla de cristal” (Die Hard, 1989).Una premisa, la del héroe casual enfrentándose en solitario a un puñado de terroristas, que como vimos podía funcionar tanto en un moderno rascacielos como en un acorazado de la marina o un avión de pasajeros, entre otros emplazamientos.

Pues bien, parece ser que los sucedáneos han vuelto a ponerse de moda. Si Dwayne Johnson conseguía su propia versión -con elemento catastrofista incorporado-, ¿por qué no iba a tenerla Dave Bautista? Aunque el exluchador de la WWE no goza ni del carisma ni del estatus de estrella que sí posee “La Roca”, lo cierto es que no le falta trabajo en esto del cine, aunque sea a base de ir alternando grandes superproducciones (Guardianes de la Galaxia, Blade Runner 2049, Spectre…) con otras de más bajo presupuesto (Bushwick, Kickboxer: la venganza, Escape Plan 2…). “Final Score” pertenecería a esa segunda categoría: cine de entretenimiento destinado al mercado doméstico y no a las grandes salas; lo que antaño calificábamos como “películas de videoclub” (a menudo, con connotaciones despectivas).

En esta ocasión, la fórmula Die Hard sitúa a nuestro héroe casual en un estadio de fútbol londinense, lugar al que acude junto a su “sobrina” (las comillas son porque no les une exactamente un vínculo de sangre) para presenciar lo que suponemos –aquí un servidor no tiene ni la más remota idea de fútbol- es el derbi del año (algo así como un Barça-Madrid a la inglesa). Por supuesto, la mala fortuna quiere que dicho estadio termine en manos de unos terroristas que, para alegría de los nostálgicos ochenteros, son de origen ruso. Y es que hubo una época (durante y después de la Guerra Fría) en la que los rusos se convirtieron en los “malos” favoritos de Hollywood, y su presencia  como villanos en las películas de acción era casi casi obligatoria.


Estos terroristas, capitaneados por el actor Ray Stevenson, toman el control del lugar con un propósito muy concreto que conoceremos más adelante (y que tiene que ver con el personaje que interpreta Pierce Brosnan). De no lograr su objetivo, amenazan con hacer estallar el estadio empleando los explosivos C-4 que han dispuesto justo debajo de las gradas. Por supuesto, nuestro protagonista, que posee entrenamiento militar, no está dispuesto a que eso ocurra, así que plantará cara a los terroristas arriesgando el pellejo con tal de salvar la vida de su sobrina y la de otros 35.000 aficionados congregados en dicho estadio.

Con semejante premisa, “Final score” es tan deudora de “Jungla de Cristal” como de “Muerte súbita”, aquella en la que Van Damme se veía envuelto en un pifostio similar, sólo que en un estadio de hockey. Ya no sólo por la temática deportiva y alguna que otra secuencia de parecido más que razonable (la pelea en la cocina con aceites ardientes o el salto al vacío), sino también por el componente familiar. Si al belga le tocaba salvar a su hija pequeña, a Bautista le toca rescatar a su sobrina adolescente. Aunque a decir verdad, dicho componente familiar ha estado ya presente en casi todas las entregas del detective John McClane, así como en algunos de sus refritos (Alerta Máxima 2, Asalto al poder o la más reciente Skyscraper hacen uso de ello).

Lamentablemente, la cinta dirigida por Scott Mann (autor de la estimable “El gran torneo”) está a años luz no sólo del film de McTiernan sino también del de Peter Hyams. Aunque en todo momento resulte entretenida y funcione perfectamente como vehículo de lucimiento para Bautista, en realidad no posee nada que la haga especialmente memorable. Las escenas de acción, si bien son correctas, resultan bastante genéricas. Eso sí, se le agradece que el peso del mercenario/esbirro principal recaiga en una mujer de armas tomar, aunque sea bebiendo directamente de “Jungla de cristal: la venganza”).  

A destacar, también, el personaje de Faisal (Amit Shah), que funciona como alivio humorístico y que protagoniza su gran momento estelar cuando le toca a él solito hacerse cargo de evacuar a los espectadores de una de las gradas.

“Final Score” es, en definitiva, un sucedáneo más de una fórmula más vista que el TeVeo. Cumple con su cometido y poco más.



VALORACIÓN PERSONAL:


domingo, 29 de julio de 2018

“Misión imposible: Fallout” (2018) - Christopher McQuarrie


Sinopsis oficial: En ocasiones, hasta las mejores intenciones pueden volverse contra nosotros. En “Misión Imposible:Fallout” nos encontramos a Ethan Hunt (Tom Cruise) y su equipo en el FMI (Alec Baldwin, Simon Pegg, VingRhames), junto con algunos aliados ya conocidos (Rebecca Ferguson, MichelleMonaghan) en una carrera contrarreloj después de una misión fallida.


Comentario:

Parece mentira que hace unos años atrás el estudio planeara el “retiro” de Tom Cruise/Ethan Hunt en favor de un nuevo actor/personaje que aportara sangre nueva a la franquicia. La introducción del agente Brandt (Jeremy Renner) en “Misión imposible: Protocolo fantasma” fue la prueba de fuego que terminó constatando lo evidente: que Cruise/Hunt era es y será la estrella indiscutible e insustituible de la saga. Una saga que a día de hoy sigue más viva que nunca.

Cruise demuestra, una vez más, que es un actor todoterreno. Bien conocida es su, llamémosle,  afición por asumir buena parte de las escenas de riesgo de sus películas, especialmente en las MI, donde éstas son abundantes. Obviamente, y como cualquier otro actor o actriz que se precie, el intérprete tiene sus propios dobles de acción, si bien eso no le impide arriesgar el pellejo -por mucho arnés y cable de seguridad al que vaya sujeto- en más de una ocasión; ya sea colgándose del rascacielos más alto del mundo (el Burj Khalifa de Dubai en MI: Protocolo Fantasma), pegándose al exterior de un avión en pleno despegue (MI: Nación secreta) o pilotando un helicóptero para la espectacular traca final de la entrega presente; secuencias para las que el actor recibió un total de 2000 horas de vuelo en un corto plazo de tiempo.

Por supuesto, Cruise no es superhéroe y tampoco es indestructible. Tarde o temprano su atrevimiento (y la edad) tenía que pasarle factura o, mejor dicho, fractura (chiste malo). Y es que durante el rodaje de una de las presentes persecuciones, éste se rompió el tobillo saltando entre dos edificios. Claro que eso no le impidió seguir rodando, por lo que uno de los puntos más cómicos de la película es que dicho “hostiazo”, lejos de eliminarse y/o quedar para los extras del formato doméstico, está incluido en el montaje final.

De todos modos, y más allá de Cruise (y su brillante equipo de secundarios), hay que reconocer que una de las virtudes de esta sexta parte es su gran sentido del espectáculo sin renunciar nunca al aroma puro y duro del género de espías (más cercano al de Ian Fleming que al de John Le Carré, todo sea dicho).


Cierto es que cada director ha dejado su impronta personal en cada una de las distintas entregas, pero fue la dirigida por Brad Bird la que supuso un punto de inflexión de cara a las venideras. Y es que el humor ha sido, desde entonces y en combinación con la acción imposible de alto octanaje, una de las claves del éxito de las dos últimas propuestas. Algo que, por supuesto, vuelve a repetirse en ésta última, aunque con mucho menos vivacidad. De hecho, se ha recuperado buena parte del carácter dramático entorno a las relaciones amorosas de Ethan Hunt, tema recurrente desde la primera de De Palma a la tercera de Abrams. Precisamente, de esta última recuperamos al personaje de Julia (Michelle Monaghan), (ex)esposa del personaje. Con su aparición, se pone fin a una historia que había quedado algo descolgada.

Por otro lado, Fallout está mucho más ligada a su predecesora (villano incluido), y debido a esa continuidad, nos encontremos de nuevo en la silla de director  -así como en el guión- a Christopher McQuarrie, quién repite con Cruise  por tercera vez tras dirigirle también en la primera entrega de “Jack Reacher”. McQuarrie se muestra todavía más atrevido con las escenas de acción, a sabiendas de que tiene ante él a un reparto que lo dará todo por la película. Pero también maneja muy sabiamente el suspense, la narrativa propia del thriller (con sus giros y golpes de efecto que, por previsibles, no pierden intensidad) y la tensión dramática de varias de las secuencias que completan el emocionante entretenimiento que es “Fallout”.


Además, se afianza la incorporación de Rebecca Ferguson como la agente del MI6 Ilsa Faust, quien ya nos dejó un muy buen sabor de boca en “Nación secreta” y que aquí vuelve a sentirse como una pieza clave del entramado orquestrado por McQuarrie y su co-guionista Bruce Geller. Si Ilsa terminará formando parte del equipo de Hunt (o algo más que eso), el tiempo nos lo dirá. Y es que a esta saga parece quedarle todavía cuerda para rato.



VALORACIÓN PERSONAL:

domingo, 4 de febrero de 2018

“Renegades” (2017) – Steven Quale



Sinopsis: Un equipo de la fuerzas especiales de la Armada de EE.UU. descubre un tesoro subacuático en un lago bosnio. 

Comentario:

Conocido inicialmente como “The Lake”, “Renegades” es un thriller de acción francés co-escrito por el incombustible Luc Besson y producido por su compañía EuropaCorp, así que ya sabemos a qué tipo de producto atenernos: guión justito (no siempre un defecto) y mucha acción (no siempre una virtud). En este caso, lo primero se cumple a rajatabla, si bien en lo segundo se queda algo corta, a gusto de un servidor.

Su prometedor arranque al más puro estilo “The Expendables 2”, con nuestros protagonistas infiltrándose en una base enemiga (y luego huyendo por todo lo alto de la misma), apunta a una macarrada con tiros y explosiones a raudales, cuando en realidad es más bien una relajada cinta de aventurillas submarinas.

Nuestros protagonistas son una suerte de “Equipo A” de los Navy Seals (¡Dios bendiga América!) que gusta de saltarse las normas, cosa que suele sacar de sus casillas a su superior, interpretado por el actor más conocido de esta producción: JK Simmons. Un papel, el de hombre gruñón pero en el fondo un buenazo, que le sienta como anillo al dedo. Ni que decir que cada vez que aparece en pantalla lo borda y le roba la función al resto del reparto. Un reparto repleto de caras desconocidas (e interpretaciones ramplonas) de entre las cuales resulte la de Sullivan Stapleton la más reconocible de todas tras haberle visto protagonizando hace unos años “300: El origen de un imperio”, la (tardía) secuela del pepinazo de Zack Snyder.

El comando liderado por Stapleton (¿a vosotros no es recuerda un poco a Russell Crowe?), que se encuentra asentado en la Bosnia en guerra de mediados de los 90, recibe el chivatazo de que hay oro nazi escondido en uno de los lagos de las cercanías, en territorio enemigo. Ni cortos ni perezosos, a caballo entre la codicia y el altruismo más desinteresado, toman la decisión de hacerse con el preciado botín, trazando un calculadísimo e infalible “plan de rescate” a espaldas de sus superiores.

Lo que sigue es, como ya apuntaba al inicio, una cinta de aventuras con un grupo de soldaditos bien avenidos a los que se les une una moza de buen ver, residente de la zona y principal instigadora de la arriesgada misión. 

He de admitir que, en lo personal, esperaba bastante más de la película, quizás algo embaucado por el llamativo tráiler, pero como mínimo cumple como simpático pasatiempo si uno no le exige demasiado. 

Por otro lado, Quale ha demostrado ser un director, independientemente del guión, bastante apañado en películas como “Final Destination 5” (una de las pocas secuelas decentes de la saga) o “Into the Storm” (regulera pero con escenas atractivas), así que en ese aspecto está bien resuelta. Aunque la secuencia de apertura sea de lo mejor, hay que destacar también lo competentemente rodadas que están las escenas submarinas, algo en lo que el cineasta ya poseía cierta experiencia como director de segunda unidad en el documental “Aliens of the Deep” de James Cameron.


Si bien la historia no es la quinta esencia del género, por lo menos resulta algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados el francés. Además, si hay nazis (o referencias a ellos) de por medio, ¿quién se va a resistir?

Y es que mucho se ha especulado sobre el famoso “oro de los nazis”. A lo largo y ancho de la II Guerra Mundial, el ejército de Hitler usurpó numerosas cantidades de lingotes de oro -amén de dinero en efectivo, joyas y obras de arte- a los países que sufrieron la desdicha de ser invadidos por sus fuerzas. Muchos de estos botines se han ido descubriendo y recuperando en cuevas, bóvedas o cuarteles que éstos usaban como almacenamiento de sus reservas. Pero aún hoy se especula mucho acerca del “oro perdido” que todavía no se ha recuperado, y de su posible ubicación en montañas o lagos de las regiones por las que deambularon.  

Sin ir más lejos, hace un par de años, una pareja de cazatesoros se embarcó en la ambiciosa búsqueda del legendario "tren de oro", un convoy nazi repleto de oro y joyas desaparecido en combate durante la huida de las tropas alemanas ante la llegada de las tropas soviéticas, y que supuestamente terminó sepultado bajo las montañas de la Baja Silesia, en Polonia.

Tras varias semanas de excavaciones y dinero invertido (o malgastado, según se mire), al final no hubo rastro del susodicho tren ni de su anhelado cargamento. 

Más suerte tuvieron en 2017 los buzos de la empresa británica Advanced Marine Services, que hallaron 4 toneladas de oro de un carguero alemán, el SS Minden, hundido cerca de la costa de Islandia. Por lo visto, el buque fue interceptado por dos destructores ingleses, y siguiendo las órdenes del mismísimo Hitler, el capitán alemán ordenó hundir el barco, sepultando el cargamento en el fondo del mar con el firme propósito de que impedir que cayera en manos del enemigo.

Así pues, no sería de extrañar que sigan apareciendo en un futuro hallazgos del famoso oro nazi del Tercer Reich.


VALORACIÓN PERSONAL: 


domingo, 22 de octubre de 2017

SITGES 2017 - Día 10 (Último día)


The Brink” (2017) - Jonathan Li

Sinopsis oficial: El detective Tung está decidido a atrapar al contrabandista Shing cueste lo que cueste. La persecución lo lleva hasta un crucero con casino, donde las luchas de poder internas entre criminales pondrán a prueba tanto al policía como al criminal.


Comentario:

Típica cinta de acción china en la que la trama policiaca avanza a base de patadas y puñetazos. En ese sentido, la película es honesta consigo misma y con el espectador, sin abusar de demasiados alardes melodramáticos. Las peleas cuerpo a cuerpo son potentes y presumen de atractivas coreografías. El debutante Jonathan Li posee sobrada experiencia en el género como director asistente y de segunda unidad, y eso se nota en este primer largometraje, en el que destaca una dirección visualmente muy competente, rodando con la espectacularidad requerida las escenas de acción. Buen ejemplo de ello son las dinámicas secuencias submarinas o todo el tramo final en alta mar, con el trío protagonista zurrándose de bien mientras son azotados por una violenta y descomunal tormenta. Ahí también merecen una mención especial los competentes efectos digitales.

“The Brink” no es nada del otro jueves, pero resulta entretenida, que es lo mínimo que se le pide a este tipo de producciones.



What Happened to Monday?” (2017) – Tommy Wirkola

Sinopsis oficial: En un futuro distópico en el que la sobrepoblación y la hambruna han obligado al gobierno a implantar una política de un único hijo, siete hermanas, cada una con el nombre de un día de la semana, luchan por sobrevivir y pasar inadvertidas haciéndose pasar por una sola persona cuando salen a la calle: Karen Settman. Pero un día una de ella, Lunes, desaparece sin dejar rastro. Las otras hermanas intentarán encontrarla...


Comentario:

El director noruego, conocido sobre todo por sus dos entregas de “Dead Snow” (aka Zombies nazis), se adentra esta vez en el campo de la ciencia-ficción distópica.

Lo cierto es que no hay que irse hasta un hipotético futuro cercano para encontrarse con la política del hijo único que plantea la película. Hasta hace bien poco, la medida era vigente en China desde finales de los 70, momento en que se instauró con el fin de frenar un posible desbordamiento de la natalidad. Pero ante el rápido envejecimiento actual de la población, en 2015 el gobierno decidió ponerle fin.

Los guionistas de “What Happened to Monday” (conocida anteriormente como “Seven Sisters”) nos plantean un contexto similar, aunque algo más extremista. La peculiaridad reside en el hecho de encontrarnos con hasta siete hermanas, causa ésta directa de una medida previa para combatir la hambruna.

Si ya la premisa se antoja un tanto irrisoria, lo del grupito de hermanas tan radicalmente opuestas una de otra es ya el acabose. Se entiende que había que diferenciar de algún modo a las siete chicas que encarna Noomi Rapace, pero teniendo en cuenta que apenas han mantenido contacto con el mundo exterior, y que ese poco que han tenido ha sido fingiendo ser otra persona, no parece muy creíble que cada una de ellas haya desarrollado una personalidad tan característica y profundamente distintiva (la empollona, la friki de los ordenadores, la frágil/marginal, la pelandrusca, la marimacho… Hay de todo).

Hay que decir que Rapace multiplicada por siete es mucha Rapace, y su multiinterpretación ayuda a hacer creíble lo increíble de tener a estas siete hermanas tan distintas en pantalla.  Por su parte, Glenn Close (quien cada día parece más un animatrónico) ejerce correctamente su papel de villana, aunque no cuente con demasiados minutos para su lucimiento.

Wirkola dirige competentemente la acción y otorga el ritmo adecuado para que las poco más de dos horas de función no se nos hagan pesadas. Así que si nos olvidamos de lo absurdo que resultan planteamiento y desarrollo, obviamos el discutible mensaje que nos deja de fondo, y pasamos por alto que el giro final se huele a kilómetros, lo que nos queda es un muy entretenido thriller de acción/ciencia-ficción para pasar el rato.



Culto al terror” (2017) -  Gustavo Leonel Mendoza

Sinopsis oficial: Un viaje nostálgico al universo de la cinefilia y la pasión por el  fantástico, explicado por sus especialistas, fans y estrellas mundiales.


Comentario:

Desde España a Argentina, y pasando por Inglaterra, el documental recoge las opiniones e impresiones que tienen acerca del cine de terror  actores y actrices fetiche del género como Robert Englund, Bruce Campbell, Barbara Crampton o el español Paul Naschy, así como las de realizadores como Mick Garris, Paco Plaza o Chicho Ibáñez Serrador, entre otras personalidades ligadas al género, como puedan ser Ángel Sala, director del Festival de Sitges (al que pertenecen muchas de las imágenes y entrevistas del documental) o Luis M. Rosales, creador y director de la revista Scifiworld.


A través de las entrevistas, realizadas en distintos rincones del globo, y con escenarios tan pertinentes como los festivales de cine (el de Sitges en Catalunya, el Buenos Aires Rojo Sangre en Argentina o el FrightFest de Londres) el cortometrajista argentino Gustavo Leonel Mendoza nos ofrece la visión que se tiene de un tipo de cine decidido a asustarnos, inquietarnos, perturbarnos… ¿Por qué nos gusta tanto pasar miedo? Quizás, como bien apuntan muchos de los entrevistados, sea debido a esa catarsis que se establece entre espectador y protagonistas. Vivir ese tipo de sensaciones a través de otra persona y en la ficción, siempre es mejor que por nosotros mismos en la realidad.

Sea cuales sean los motivos, no se puede negar que el terror es un género que amasa admiradores por el todo el mundo. Un género que admite distintas categorías, variantes, subgéneros, etc., y que de vez en cuando, con mayor o menor fortuna,  algunos cineastas tratan de reinventar. Pero aunque eso no suceda, bien sabemos que nunca nos cansaremos de ver películas de miedo, de terror psicológico, de monstruos o fantasmas. Para bien o para mal, el miedo es un instinto inherente en el ser humano, y muchos tendremos siempre la necesidad de canalizarlo a través de la ficción.


P.D.: Con esta última entrada finalizo la cobertura del festival. Han sido un total de 30 películas (tres de ellas, documentales) vistas y reseñadas, y el balance es bastante positivo. A título personal, me gustaría destacar: Brigsby Bear, A Day, 24X36: A Movie About Movie Posters, The Battleship Island, Wind River, The Shape of Water y Happy Death Day.

SITGES 2017 - Día 9


Happy Death Day” (2017) – Christopher Landon

Sinopsis oficial: Una estudiante universitaria (Jessica Rothe) reconstruye el día de su asesinato reviviendo tanto los detalles cotidianos como su aterrador final hasta intentar descubrir la identidad de su asesino.

Comentario:

Revivir una y otra vez el día de tu cumpleaños podría ser divertido si lo has celebrado a lo grande y junto a tus seres queridos, pero si detestas ese día y encima resulta que un misterioso enmascarado te manda al otro barrio, puede que volver a vivir esas 24 horas y sufrir repetidamente tu asesinato no sea una experiencia especialmente agradable. Eso es lo que le ocurre a nuestra protagonista, Tree, una joven universitaria a la que el karma parece estar jugándole una muy mala pasada.

Todo lo que tiene Tree de guapa lo tiene de cretina. O al menos eso deben pensar la mayoría de los que la conocen. Probablemente, si tratara mejor a las personas que la rodean, su lista de sospechosos de querer matarla no sería tan larga. Y es que a Tree no le queda otra que intentar descubrir la identidad de su asesino antes de que vuelva a matarla por enésima vez (y a saber de qué horrible forma sucederá la próxima). Quizás resolviendo su asesinato pueda poner fin a este bucle infinito e infernal.

Landon, que nos decepcionó enormemente con su anterior trabajo, “Scouts Guide to the Zombie Apocalypse”, ofrece aquí otra vuelta de tuerca (la segunda del festival) al clásico de Harold Ramis “Atrapado en el tiempo”. La premisa de aquella, pasada por el filtro del slasher más camp, y derrochando ingenio en sus formas tanto como en su contenido. Su alto sentido del humor y de la autoparodia sirven de engranaje para que los elementos más truculentos nos saquen una amplia sonrisa a cada rato.

La construcción de un fuerte y sólido personaje principal en manos de una carismática Jessica Rothe, supone un gran aliado de cara a la empatía con el espectador, lo que ayuda sobre todo a que las salpicaduras de sentimentalismo que aborda la historia no solo no estorben, sino que funcionen sorprendentemente bien.

“Happy Death Day”  es la “Final Girls” de esta edición; el resultante cóctel explosivo de mezclar “Atrapado en el tiempo” (por su premisa), “La noche de Hallowen” (por su loco  enmascarado) y “Scream” (por su tono terrorífico/paródico). Un espectáculo terroríficamente lúdico y divertido. El tipo de película que se viene a disfrutar en un festival como el de Sitges. Eso sí, se echa en falta un poquito más de gamberra casquería, pero se lo perdonamos por dejarnos un buen mensaje final: sé buena persona.



Brigsby Bear” (2017) - Dave McCary

Sinopsis oficial: 'Brigsby Bear Adventures' es un programa de televisión infantil que tiene un solo espectador: James. Cuando el programa termina de golpe, la vida de James cambia para siempre, y éste se propone terminar la historia él mismo.

Comentario:

El cine (o la ficción en general) como vía de escape. Quizás ese sea el mensaje más evidente que deja tras de sí una de las joyitas tapadas de esta edición del festival.

La ópera primera de Dave McCary es una curiosa y enternecedora comedia sobre un treintañero que descubre el mundo real tardíamente tras pasar toda su infancia confinado en una falsa y acartonada realidad creada por sus captores.

James, nuestro protagonista, fue raptado siendo tan sólo un bebé por una pareja que deseaba criarlo como su propio hijo. Y eso es lo que hicieron. A su manera, eso sí, tratando de mantenerlo alejado del mundo exterior creando para él un submundo tejido a base de mentiras. Una de las grandes mentiras con las que creció y se educó James, fue un (falso) programa de televisión sobre las alucinantes aventuras de un oso humanoide. James adora ese programa y, cuando es rescatado de su aislamiento y devuelto a su verdadera familia, descubrir que todo era una farsa le entristece. A eso hay que añadirle la dificultad de adaptarse al nuevo mundo que se abre ante sus ojos no es fácil; a llamar papá y mamá a unos perfectos desconocidos; a descubrir que tiene una hermana.

James no guarda rencor a sus captores. Puede que no fueran sus verdaderos padres, pero todo el amor que le dieron no fue una mentira. Y para él, Brigsby sigue siendo también su héroe.

Por medio de la ficción, llevando a cabo un apasionante proyecto que termina involucrando a quienes le rodean (familia, amigos…), James logra adaptarse a su nueva vida. Una vida llena de posibilidades y maravillosas personas con las que compartir sus experiencias, sus ilusiones…

“Brigsby Bear” son cien deliciosos minutos que apuntan directamente a nuestro corazón. La ingenuidad de James nos encandila des del primer momento; nos hace reír y nos hace llorar. Nos arrastra hacia un estado emocional absolutamente catártico, como pocas películas logran hacerlo. Una película imprescindible.



68 Kill” (2017) - Trent Haaga

Sinopsis oficial: Chip y Liza son una pareja peculiar. Cuando Liza sugiere que le quiten algo de dinero a su ruin benefactor, Chip empieza a ver el lado oscuro de Liza. Ahora Chip tiene un arma, una chica en el maletero y menos de 24 horas para decidir cómo salir de este embrollo.

Comentario:

Seis meses es muy poco tiempo para conocer realmente a una persona. Ese es el tiempo que llevan saliendo Chip y Liza, una pareja de jóvenes que malviven como pueden con sus míseros trabajos (él trabajando para una compañía de limpieza de alcantarillas; ella dedicándose a la prostitución).

Viéndola a ella, una rubia explosiva, cualquiera pensaría que a Chip le ha tocado la lotería. Pero nada más lejos de la realidad. Liza tiene un “pequeño” defecto: es una sociópata de mucho cuidado. Eso es algo que Chip descubre el día que le embauca para cometer un robo en el caserón de uno de sus clientes. Ella le promete que será “Entrar y salir”, que todo saldrá bien. Desgraciadamente para él, el plan no sale según lo previsto por culpa de Liza y una testigo inesperada. A partir de ese momento, la rutinaria y tranquila vida Chip e convierte en una auténtica pesadilla, huyendo de la escena de un crimen con un fajo de billetes y una rehén no deseada, y una desquiciada Liza pisándole los talones reclamando lo que es suyo.

La ingenuidad de nuestro protagonista masculino contrasta con el desfile de mujeres dominantes y de armas tomar con las que el pobre desgraciado se cruza. Femmes fatales que lo manejan a su antojo y que le hacen la vida imposible.

La espiral de violencia que desencadenan Chip y Liza, y que arrastra a todo aquél que se cruza en su camino, convierte a “68 Kill” en una sangrienta y loquísima road movie deudora del cine más punk de los 90 (Pulp Fiction, Asesinos natos) pero sin el trasfondo ni las pretensiones estilísticas de aquél, sino mucho más cerca del mero (y gamberro) divertimento.

Aunque todo el reparto está muy cumplidor, merece la pena destacar a una deliciosamente macarra AnnaLynne McCord. Su atractivo físico y su rebosante carisma se salen de la pantalla.


SITGES 2017 - Día 8 (Parte 2)


A Special Lady” (2017) - Lee An-Gyu

Sinopsis oficial: Hyun-jung empezó su vida en el submundo como prostituta y ahora está en lo más alto de una organización criminal. Su gran secreto es que, mientras estaba en la cárcel, dio a luz a un hijo. Cuando esto sale a la luz, el niño entra en el punto de mira de los enemigos de Hyun-jung, y esta deberá proteger con uñas y dientes (y balas) al pequeño.

Comentario:

Hace un par de ediciones pudimos disfrutar de la apabullante presencia de Kim Hye-Soo en la excelente “Coin Locker Girl”, thriller en el que interpretaba a una especie de “Padrina” del crimen organizado de Chinatown. En esta ocasión, la actriz surcoreana regresa al mundo criminal como una de las jefazas de una organización que ofrece servicios de prostitución a peces gordos (fiscales, políticos, empresarios…) para luego chantajearles. Todo funciona de maravilla hasta que las ansias de poder y ascenso de uno de sus empleados terminan estallándole en la cara, poniendo en peligro no sólo la estabilidad de la organización, si no su vida y la de su hijo. Para colmo, tendrá que hacer frente también a una banda rival dispuesta a saldar con sangre una vieja rencilla.

El debutante Lee An-Gyu demuestra estilo y buena narrativa en éste su primer trabajo, un thriller de acción competente aunque no demasiado original. Destacan sobre todo las interpretaciones de  Kim Hye-Soo y el villano encarnado por Lee Sun-Kyun.



Jailbreak” (2017) – Jimmy Henderson

Sinopsis oficial: Un equipo de las fuerzas especiales intenta retomar el control de una prisión cuando sus reclusos se hagan con el control de la cárcel, a la vez que intentan proteger a un testigo amenazado de muerte.

Comentario:

La industria de cine camboyana empieza a resurgir de sus cenizas tras años de represión y dictadura. A principios del 2000 empezó la década de la recuperación, aunque la falta de inversión hacía que se produjeran muy pocas películas. El año pasado, no obstante, se rodaron casi una cincuentena, lo que sin duda es un buen síntoma, sobre todo de cara a la diversidad de géneros a tratar.

Tanto es así, que ahora nos llega “Jailbreak”, considerada la primera película de acción del país.
La trama es bastante ramplona, pues no es más una mera excusa para ofrecernos una retahíla de hostias sin fin entre policías (todos saben pelear) y reclusos (también saben pelear todos). En ese aspecto, la película no engaña a nadie. La acción se limita a enfrentamientos cuerpo a cuerpo grupales e individuales, algunos más vistosos que otros, aunque en general no demasiado “creativos”, lo que hace que la película se torne un tanto monótona. Eso sí, el hecho de que no se tome en serio a sí misma ayuda a verla con mejores ojos.

La cinta se emparenta mucho con el cine de artes marciales tailandés que durante un tiempo popularizaron estrellas autóctonas como Tony Jaa, si bien el estilo de lucha que practican los protagonistas de “Jailbreak” no es muay thai, aunque lo parezca, sino bokator, arte marcial camboyana que, como bien describe Wikipedia, combina técnicas con armas, combate cuerpo a cuerpo y técnicas de suelo.

viernes, 20 de octubre de 2017

SITGES 2017 - Día 6 (Parte 2)


Brawl in Cell Block 99” (2017) – S. Craig Zahler

Sinopsis oficial: Bradley es un exboxeador con un matrimonio a punto de romperse que pierde su empleo como mecánico de coches. Debido a esta sensación pesimista, acaba decidiendo que su mejor opción es trabajar para un viejo amigo como traficante de drogas. Esta decisión mejorará su vida hasta que se ve envuelto en un tiroteo entre la policía y sus aliados; situación que le acaba llevando a la cárcel. Allí sus enemigos le obligarán a cometer actos de violencia.

Comentario:

“Brawl in Cell Block 99” es la constatación de esta especie de reinvención que Vince Vaughn está llevando a cabo desde hace un par de años. Vaughn, un actor que se ha labrado su carrera a base de comedias particularmente chorras, parece empeñado en dejar atrás esa imagen de cómico gamberro, apostando por otro tipo de papeles algo más serios. Un giro radical muy en la línea de Matthew McConaguey, otro actor que ha resurgido de sus propias cenizas y que ha conseguido ganarse el beneplácito del público y la crítica.

En esta ocasión, Vaughn encarna a Bradley, exboxeador que, tras ser despedido del taller mecánico por el que trabaja, decide (re)introducirse en la vida criminal para ganar dinero fácilmente. Con los años, Bradley lleva una vida cómoda, viviendo en una gran mansión junto a su esposa, de quien espera su primer hijo, Por desgracia, esa estabilidad se tuerce cuando un trabajo sale mal, y Bradley termina entre rejas.

A partir de ahí, y con la única intención de proteger a su mujer y a su hijo nonato, iniciará una escala de violencia que los llevará hasta una de las peores prisiones del territorio.

S. Craig Zahler llamó la atención con su debut “Bone Tomahawk”, un western con tintes de horror que dejó encantada a la crítica. Con este drama/thriller carcelario parece que vuelve a repetir la jugada, rodando una historia con contundencia e inusitada violencia. Sin llegar a las cotas de maestría que muchas le adjudican, lo cierto es que se trata una interesante cinta que, en cierto modo, respira el toque Cannon Films, si bien sin su encantadora ordinariez.

Por su parte, Vaughn hace de la contención una virtud, dejando que su imponente físico y su rostro hablen solos, otorgándole carácter a su personaje y también un particular carisma.


jueves, 19 de octubre de 2017

SITGES 2017 - Día 6 (Parte 1)



La piel fría (Cold Skin)” (2017) – Xavier Gens

Sinopsis oficial: En una isla perdida en medio del océano, dos hombres se defienden, noche tras noche, resguardados en un faro, del asedio de unas extrañas criaturas marinas. Sometidos a la extrema tensión, sin entender las razones del ataque, tendrán que replantearse cómo enfrentarse a lo desconocido.

Comentario:

La cuidada ambientación y la buena factura son los atributos más destacables de esta correcta –aunque algo desaprovechada- co-producción entre España y Francia dirigida por el cineasta francés Xavier Gens (Frontieres, Hitman). Una película de monstruos marinos basada en la novela del catalán Albert Sánchez Piñol, y que transcurre en una remota isla a la que tan sólo llegan aquellos que huyen de algo. Personas que quieran dejar atrás quienes son, alejándose del mundo civilizado.

Hasta allí llega como oficial atmosférico un joven decidido a hacer de la isla su nuevo hogar.

A su llegada, no obstante, el recibimiento no puede ser más frío e incómodo. El único habitante que queda en la isla es el farero Gunter, quién no le da una calurosa bienvenida, precisamente. Pero las cosas adquirirán un matiz todavía más inquietante durante su primera noche, cuando se vea asediado por unas extrañas criaturas surgidas del mar. 

A partir de entonces, buscará refugio en el faro junto a Gunter, y aunque no se lleven especialmente bien, ambos deberán unir fuerzas para mantener su fortaleza en pie y sobrevivir al acecho constante de unos monstruos marinos a los que parece no gustarles su presencia.

Más que una monster movie, que lo es, “La piel fría” es una historia de personajes, y de cómo éstos huyen de la civilización porque sienten que ya no encajan en ella, o porque el recuerdo de su vida pasada les resulta demasiado doloroso. Por ese motivo Gunter permanece anclado en la isla y no desea marcharse pese a las visitas casi diarias de unos monstruos. Es más, como veremos, parece haberse agenciado una de las criaturas como mascota y como desfogo de sus necesidades más primarias, algo que su nuevo compañero no termina de comprender.

Dos hombres muy distintos avocados a la implacable y dura soledad de una isla asediada por unos seres a los que no comprenden y contra los que luchan simplemente porque los ven como una amenaza. Un sentimiento seguramente mutuo que lleva a dos especies a enemistarse, a hacerse daño y buscar una la extinción de la otra.




A Day” (2017) - Cho Sun-Ho

Sinopsis oficial: De regreso a casa, Jun-young contempla un accidente en la carretera. Una de las víctimas es su propia hija. A partir de aquí, la escena se le repite, como un fatídico loop, como un trauma del que no puede escapar. Con la ayuda de un paramédico que ha perdido a su mujer, Jun-young intentará salvar lo inevitable, y salir de esa funesta jornada.

Comentario:

Desde Corea del Sur nos llega una nueva vuelta de tuerca a la clásica premisa de “Atrapado en el tiempo”, es decir, alguien reviviendo el mismo día una y otra vez. También procedente del continente asiático encontramos al autor japonés Hirsohi Sakurazaka, quien hizo lo propio con su novela “All You Need Is Kill”, y que en manos de Hollywood se convirtió en la estupenda “Edge of Tomorrow” con Tom Cruise y Emily Blunt al frente.

En esta ocasión, la idea se transforma en un thriller dramático trepidante erigido en entorno a la culpa, la redención y, sobre todo, el perdón. Es precisamente su peso dramático al que hace que la cinta sobresalga notoriamente. 

Durante el primer tramo, contemplamos a nuestro protagonista intentando salvar a su hija repetidas veces y sin éxito. ¿Por qué revive el día de la muerte de su hija? ¿Por qué, por mucho que lo intente, no puede evitar el accidente? Las respuestas las vamos conociendo poco a poco, a medida que las piezas del rompecabezas van encajando.

El mensaje que lanza la película es, en última instancia, contundente, y cala en profundidad en el espectador.

Por otro lado, es de agradecer que el director, también autor del guión, no caiga en la tentación de recurrir a enrevesadas cabriolas argumentales y/o rebuscadas paradojas temporales para enganchar al espectador. El desarrollo de la historia, dentro de su peculiar fragmentación y sus sorpresivos golpes de efecto, funciona porque es coherente consigo misma y con su discurso. No hay nada gratuito. Eso hace que la conclusión sea también sumamente satisfactoria, algo de lo que pocas películas de ciencia-ficción que parten de una buena premisa pueden presumir, pues muchas terminan estropeándose en su desenlace o incluso desinflándose a mitad de camino.




Sweet Virginia” (2017) – Jamie M. Dagg

Sinopsis oficial: Sam es un antiguo campeón de rodeo, que ahora vive apartado en un pequeño pueblo de Alaska, donde regenta un motel. Un sangriento atraco acabado en homicidio lo introducirá en una espiral de secretos y violencia.

Comentario:

“Sweet Virginia” es uno de esos thrillers pausados que gustan con moderación. Actuaciones contenidas, diálogos sin florituras y narración sosega. 

La historia gira entorno a un asesino a sueldo y la incómoda presencia de este desconocido sujeto en un pueblo en el que todos se conocen y en el que los secretos más ocultos de cada uno pueden desestabilizar la apacible tranquilidad de la comunidad.

A destacar al inquietante asesino que encarna Christopher Abbott, transmitiéndonos la sensación de ser un hombre al que es preferirse no acercarse ni para pedirle la hora.


SITGES 2017 - Día 5


The Villainess” (Ak-Nyeo) (2017) - Jung Byung-Gil

Sinopsis oficial: Desde la infancia, Sook-Hee ha sido entrenada para convertirse en una asesina sin piedad. Cuando Madame Kwon, la jefa del servicio de información de Corea del Sur, la recluta como agente durmiente, le ofrece una segunda oportunidad. "Danos diez años de tu vida y tendrás tu libertad". Su nueva identidad es Chae Yeon-Soo, una actriz de teatro de 27 años. Con la promesa de una libertad completa a cambio de servir a su país durante diez años, Sook-Hee emprende una nueva vida. Para esta mujer que ha vivido como asesina, llevar una existencia normal no resulta una tarea sencilla. Pero cuando dos hombres entran en su vida, los secretos de su pasado serán desvelados.

Comentario

Si la Nikita de Luc Besson la pasáramos por el filtro del thriller de acción surcoreano, el resultado probablemente sería algo muy parecido a lo que tenemos aquí.

Jung Byung-Gil (Confession of Muerder) abre la cinta de forma espectacular e hiperviolenta, con la cámara en modo subjetivo, es decir, filmando desde la perspectiva de la protagonista, como si de un videojuego (first-person shooter) se tratara. Unos primeros minutos frenéticos y apabullantes en los que a través de sus ojos observamos cómo ésta se desenvuelve en una carrera de obstáculos absolutamente sanguinaria, liquidando a todo el que se interpone en su camino bien a punta de pistola, bien con arma blanca o simplemente con aquello que tenga más a mano, incluyendo sus propias manos y piernas. Y es que nuestra protagonista es una asesina implacable y de lo más letal, aunque lo que la mueve a realizar semejante carnicería no sea un encargo profesional sino una vendetta personal.

Esta bestial presentación es toda una declaración de intenciones, y define a la perfección lo que veremos a lo largo de su extenso (quizás demasiado) metraje. 

El pasado de nuestra asesina lo iremos averiguando poco a poco a través de flashbacks que nos ayudan a entender mejor los acontecimientos que se van desarrollando en el presente. Una trama que, en realidad, se va embarrullando conforme avanza con tantas filigranas como las que realiza nuestra protagonista cuando reparte leña. Y ese, quizás, sea el mayor escollo de la cinta: su algo enrevesada historia de venganzas, amores, tradiciones, redenciones y hasta “resurrecciones”. Todo un batiburrillo que podría haberse simplificado mucho más, reduciendo de paso la duración y dejando como resultado un thriller mucho más coqueto y redondo. 

De todos modos, la historia se sigue con interés, ya sea por ver cómo se desenvuelve semejante entuerto o por sus atractivas y potentes secuencias de acción, en las cuales el director despliega todo su virtuosismo tras la cámara.


Tragedy Girls” (2017) - Tyler MacIntyre

 Sinopsis oficial: Sadie y McKayla están tan obsesionadas con las redes sociales que han decidido urdir un macabro plan: secuestrar a Lowell, un asesino en serie, para que las adiestre en el arte del horror y poder, así, petarlo en internet. Al principio, todo va según lo previsto, pero cuando las cosas se tuerzan y Lowell quede libre, a las autodenominadas “chicas trágicas” no les quedará más remedio que reconsiderar su plan.

Comentario

Con la mirada puesta en el slasher, la comedia negra de MacIntyre satiriza sobre la hipocresía de la sociedad y el egocentrismo más descarado al que sirven las redes sociales. Para ello utiliza a dos psicóticas obsesionadas con los asesinos en serie que, tras mucho entrenamiento previo, deciden al fin pasar a la acción emulando a sus sanguinarios ídolos. El objetivo no es otro que alcanzar la fama y pasar a la historia. 

En cierto sentido, el tono podría recordarnos un poco a “Scream”, pero llevado al extremo, con un humor mucho más acusado y dejando a un lado el terror más serio.

Aquí las puñaladas no son sólo físicas. El jocoso guión carga contra el uso superficial y rastrero que la sociedad (especialmente los jóvenes) hace de las redes sociales, al tiempo que ataca también al periodismo más sensacionalista.

La mala leche y la casquería se vuelven a dar de la mano para, esta vez, entregarnos una desenfadada comedia de terror muy lúcida y muy certera en su parodia tanto como en su mensaje crítico. 

Eso sí, de entre todo lo malo que saca a relucir, nos deja una pequeña perla de optimismo: la amistad entre las dos protagonistas. Lazos tan fuertes que ni la psicopatía que ambas acarrean puede llegar a romper. O quizás sea precisamente eso lo que las une mejor que nada.

Por cierto, que los apellidos de las chicas no son arbitrarios sino un simpático guiño a dos directores en concreto: Sean S. Cunningham (Viernes 13) y Tobe Hooper (La Matanza de Texas).



Curvature” (2017) – Diego Hallivis

Sinopsis oficial: Helen trata de sobrellevar la reciente muerte de su marido, un científico que se quitó la vida justo cuando estaba a punto de culminar con éxito la invención de una máquina del tiempo. Un día, la mujer recibe una llamada, y una voz sospechosamente parecida a la suya la advierte de que está en peligro. ¿Es posible que Helen haya viajado en el tiempo? ¿Y qué puede haberla llevado a hacer tal cosa?

Comentario:

Pocas veces una película de viajes en el tiempo ha resultado tan anodina como “Curvature”, una cinta cuyo guión parece más perdido que su protagonista.

De los peligros y malos usos de los viajes en el tiempo se llevan haciendo películas desde tiempos remotos. De hecho, la posibilidad de viajar en el tiempo siempre ha ido unida a esa singularidad. En “Curvature”, el trasfondo es el mismo, aunque pasado por el matiz de una intriga deshilvanada a la que se le detectan también algunas incongruencias en la trama. Incongruencias, aclaro, dentro de la coherencia misma de la historia, y no sobre las siempre enrevesadas paradojas, algo en lo que el guionista prefiere no involucrarse demasiado. Y se lo agradecemos, dado el poco acierto que ha tenido en todo lo demás.

Si queréis ver una película de viajes en el tiempo modesta pero efectiva, mejor echadle un ojo “ARQ”. No, no está en Sitges, sino en Netflix.

SITGES 2017 - Día 4


Darkland” (2017) -  Fenar Ahmad

Sinopsis oficial: En Darkland, un exitoso doctor perderá a su hermano pequeño en un asalto relacionado con pandillas y abandonará su privilegiada vida para convertirse en un guerrero enmascarado con ansias de venganza.

Comentario:

Thriller de venganzas que nos llega desde Dinamarca de la mano del director danés de origen iraquí Fenar Ahmad.

La historia nos introduce en la comunidad iraquí del país, mostrando la cara y la cruz de la misma: el lado criminal de aquellos que no han sabido adaptarse y han optado por entregarse a la delincuencia (atracos a mano armada, narcotráfico, prostitución…); y el lado de aquellos que sí han sabido prosperar gracias a sus estudios, logrando una carrera y, finalmente, un buen empleo.

Los dos hermanos de la película pertenecen cada uno a un lado de la moneda. Cuando el más pequeño de los dos es asesinado por un ajuste de cuentas, el hermano mayor decide tomarse la justicia por su mano en vista de que la policía no piensa mover un dedo. A fin de cuentas, ¿a quién le importa otro (criminal) iraquí muerto?

Ahmad apuntala así su crítico mensaje hacia el racismo de su país para con sus semejantes, pero termina decantándose por el thriller puro y duro, con ciertas reminiscencias al cine de justicieros yanqui. El resultado es correcto, sin muchos aspavientos.



Hounds of Love” (2017) – Ben Young

Sinopsis oficial: Vicki Maloney es secuestrada en la calle por una pareja desequilibrada. Según va observando la dinámica de la relación, se da cuenta de que debe generar un conflicto entre ellos para sobrevivir.

Comentario:

Truculento y contundente thriller australiano que versa no tanto sobre la víctima del secuestro en sí, que también, sino sobre la “otra víctima”: la secuestradora.

La mujer, completamente anulada como persona (su bajo autoestima es evidente), obedece y se somete a los designios del hombre con el que convive, un cerdo machista que gusta de maltratarla y coaccionarla para que juntos secuestren a jovencitas con las que poder recrearse en sus perversiones sexuales.

Juntos se dedican a embaucar a esas jovencitas para llevarlas a casa y someterlas a despreciables abusos sexuales. Ambos participan en esos juegos sexuales no consentidos, si bien no tarda él en encapricharse con su última víctima, lo que despierta en ella algo más que celos. Celos que han de servir para quitarle la venda de los ojos y darse cuenta de que la persona a la que ama (o cree amar)  es un monstruo que no la quiere más que para hacer de ella su cómplice. Pero ahora los dos son monstruos que perpetran sus crímenes con impunidad. Eso sí, su unión es frágil, y de ello su aprovechará su prisionera para intentar escapar de su cautiverio.

Otra buena muestra del buen cine australiano de los últimos años.

martes, 17 de octubre de 2017

SITGES 2017 - Día 3 (Parte II)


Wind River” (2017) – Taylor Sheridan

Sinopsis oficial: Una agente del FBI se alía con un veterano rastreador local para investigar un asesinato ocurrido en una reserva de nativos americanos.

Comentario:

Después de los elogios recibidos por los guiones de “Sicario” y la estupenda “Hell or High Water”, Taylor Sheridan se lanza a la dirección para trasladar a la gran pantalla una investigación criminal que transcurre en los fríos y nevados parajes de Wyoming. Concretamente, en Wind River, la reserva de nativos americanos que da título a la película.

La trama, que no es demasiado intrincada, progresa despacio y con buena letra, profundizando sobre todo en los personajes. Sus principales protagonistas son una joven agente del FBI procedente de Las Vegas y que anda un poco perdida sobre el terreno; y un experto rastreador/cazador que la acompañará tanto para ayudarla a encontrar al asesino de la hija de su amigo, como para desquitarse, de algún modo, de una espina clavada todavía en su corazón desde hace muchos años.

Dos personajes que tienen en común su alto sentido del deber, y que no descansarán hasta resolver el caso.

La ópera prima de Sheridan es un thriller de personajes trágico y contundente. Una película altamente recomendable, con un muy buen trabajo de Jeremy Renner en la piel de un hombre roto por dentro que intenta vivir o, mejor dicho, sobrevivir con el dolor de la pérdida de un ser querido.




Anna and the Apocalypse” (2017) – John McPhail

Sinopsis oficial: La tranquila localidad de Little Haven se ve invadida por una horda de muertos vivientes que amenazan con chafarles las fiestas navideñas. Anna y sus amigos harán frente a la amenaza con toda su energía, sobreviviendo a muñecos de nieve zombificados, salvajes despedidas de soltero y adolescentes desenfrenados.

Comentario:
 
¿Es posible hacer de una película de zombies, un musical? La respuesta es sí. De hecho, el subgénero zombie ya se ha prestado a tantas variaciones, que esta mezcla de géneros no nos ha de sorprender en lo más mínimo. Es más, el género musical en sí admite prácticamente cualquier temática que se le quiera endosar, algo que podemos comprobar sobre todo en los escenarios de los teatros (si existen musicales de “Evil Dead” y “Spider-Man”, puede existir cualquier cosa).

Desde Escocia nos llega esta co-producción entre Reino Unido-EE.UU., en la que la tranquila y rutinaria Navidad de un pueblo se ve interrumpida por un brote de no-muertos que en tan sólo una noche parece haber puesto patas arriba todo el país.

En medio de este caos repleto de violencia, destrozos, sangre y muertes por doquier, se encuentra un grupo de adolescentes intentando sobrevivir y reunirse con sus seres queridos. No es que la historia resulte novedosa, cierto, pero sí el modo que tiene el director de contárnosla, es decir, a golpe de canciones pegadizas que se van intercalando paulatinamente a lo largo del metraje.

Los segmentos musicales ayudan sobremanera al desarrollo de los personajes, y sirven de excusa para mostrar a la audiencia sus emociones, sus sentimientos para con los demás, sus anhelados deseos, sus desesperantes frustraciones, etc. Esto nos permite conocerlos y encariñarnos de ellos de un modo original y muy lúdico. Y como ya digo, en un sentido puramente musical, y sin necesidad de recurrir a demasiada parafernalia o aparatosas coreografías, la película funciona gracias a un repertorio de canciones pegadizas que invitan a la audiencia a sumarse como acompañamiento con sus palmas (o al menos eso ocurrió en la sala durante una sesión que fue una auténtica fiesta).

El espectáculo, siempre bajo ese característico humor inglés, se ameniza con unas cuantas gotas de casquería barata muy gamberra, un antagonista (vivo) de lo más estridente y unos no-muertos tan feos como graciosos.