viernes, 1 de octubre de 2010

“Buried (Enterrado)” (2010) – Rodrigo Cortés

crítica Buried (Enterrado) 2010 Rodrigo Cortés
Tras sus primeros pinitos con una súper-8 y diversos cortometrajes en su etapa adolescente, Rodrigo Cortés consiguió acaparar las miradas de los profesionales con “15 días”, un cortometraje rodado a modo de falso documental que entusiasmó a la crítica y acumuló más de 50 premios (nacionales e internacionales), convirtiéndose en el corto más premiado de la historia del cine español.

En los años posteriores, Cortés se dedicó al rodaje de videoclips y de numerosos trabajos publicitarios, hasta que en 2007 debutó con su primer largometraje, “Concursante”, una interesante y agresiva sátira hacia el -oscuro y tramposo- sistema financiero mundial. La película se llevó el Premio de la Crítica en el Festival de Málaga de aquél año, demostrando así que estábamos ante de los realizadores más prometedores de nuestro país.

Dichas sensaciones parecen haber quedado confirmadas con su segundo trabajo, “Buried (Enterrado)”, película que por su paso por el Festival de Cine de Sundance cosechó ovaciones al final de cada proyección y alabanzas unánimes de la crítica especializada. Semejante éxito ha contribuido, entre otras cosas, a que la prestigiosa revista Variety incluya su nombre en su lista de los «10 directors to watch» del año 2010, es decir, de los diez directores a seguir la pista este año. Una lista en la que han figurado cineastas como Christopher Nolan, Wes Anderson, Alejandro González Iñárritu o Michael Winterbotton, y en la que solamente han tenido el honor de aparecer dos españoles: Juan Carlos Fresnadillo en el año 2002 y ahora Rodrigo Cortés.

Después de tanto reconocimiento, tan sólo restaba comprobar por uno mismo la calidad del film. Servidor ya ha tenido el placer de hacerlo, y el resto de espectadores tendrán su oportunidad a partir del 1 de Agosto.

Paul Conroy (Ryan Reynolds), padre de familia y contratista civil en Irak, despierta enterrado en un viejo ataúd de madera sin saber quién lo ha puesto ahí ni por qué.

En su interior, dispone de muy poco oxígeno, y su único contacto con el exterior es mediante un teléfono móvil con la mitad de batería y con una precaria cobertura. Tras largos minutos de agonía, Paul descubrirá que ha sido secuestrado y que salir vivo del ataúd dependerá de que en 90 minutos alguien pague su rescate…



Tras unos elaborados títulos de crédito muy a lo Saul Bass (clara referencia que ya percibimos por primera vez en uno de los carteles promocionales) empieza la película en la más absoluta oscuridad. En estos primeros minutos, el sonido es el que lleva la voz cantante y el que pone en situación al espectador.

Más tarde, y a la tenue luz de un mechero, sabremos que nuestro protagonista es un tipo que se acaba de despertar enterrado en un ataúd. Su nombre u otros detalles de su vida privada y profesional se nos irán revelando a medida que transcurran los minutos y a través de las llamadas que, desesperado, éste realizará con la intención de pedir ayuda.

Todas aquellas preguntas que acontecen al protagonista son las mismas que se plantea el espectador, pues la información es exactamente la misma para ambos. Nosotros nunca vamos un paso por delante de Paul sino que resolvemos las incógnitas a medida que él las resuelve.

La agónica, frustrante y desesperada situación que está viviendo Paul se apodera de nosotros desde el primer instante. El espectador se sumerge dentro de la historia nada más empezar la película y la catarsis con el personaje va en aumento según avanza el metraje, no sólo haciéndonos testigos del suceso sino incluso llegando a experimentar la misma sensación de agobio y claustrofobia que Paul. Uno no puede despegar ni un solo momento la mirada de la pantalla.

Cortés consigue un grado mayúsculo de empatía con el personaje centrándose exclusivamente en un único escenario: el ataúd.


Sin mostrar el exterior ni ningún otro escenario ni personaje, el director logra que el espectador esté dentro del ataúd con Paul. De este modo, sufrimos por él de forma muy intensa y llegamos a compartir su constante ansiedad y su rabia.

Cualquiera podría pensar que, móvil en mano, la solución para salir del ataúd está a su alcance. Nada más lejos de la realidad…

Demasiada burocracia y demasiada incompetencia (amén de cierta desidia) le desesperan con cada llamada (he aquí parte de la crítica que subyace en la historia). A cada nuevo intento por localizar a alguien que pueda ayudarle, Paul ve menguar considerablemente sus posibilidades de salir con vida del encierro. No sabe exactamente dónde está ni si podrán localizarlo a tiempo. La angustia (suya y nuestra) crece y crece, y su estancia en la caja de madera se va volviendo cada vez más insoportable, pese a los pocos momentos en los que logra encontrar la calma.

Tampoco son pocas las adversidades o retos que Paul afrontará en el interior del ataúd. En algunos momentos, quedarse sin oxígeno o sin batería en el móvil será el menor de sus problemas.

Cortés impregna el relato de emoción y sobre todo ritmo. Una historia que, a priori, parece imposible o, en todo caso, muy difícil de rodar, él hace que parezca algo fácil.

Otorga dinamismo a la narración cambiando frecuentemente la posición de la cámara, buscando siempre el ángulo o el movimiento (travelling de retroceso, plano de rotación…) más adecuado.

Esto es indispensable para que la filmación no se haga reiterativa ni pesada (qué fácil sería mantener un plano fijo todo el rato y dejar que el actor haga el resto)
Se consigue, por tanto, una fluidez que permite, entre otras cosas, explorar el habitáculo en el que se encuentra Paul desde casi todos los rincones posibles.

De hecho, todo el dinero que se han ahorrado en exteriores o platós lo han invertido en la construcción de distintos ataúdes, cada uno convenientemente ajustado y acondicionado a los requisitos que requerían las distintas secuencias.


El director introduce elementos (léase utensilios, personajes, peligros, etc.) que enriquecen la sencillez de la trama, procurando que siempre estén ocurriendo cosas que mantengan nuestro interés, y permitiendo que la escasa hora y media que dura la cinta no sólo no se haga aburrida sino que tampoco se sienta estirada, algo que menudo ocurre con este tipo de historias.

Por otro lado, inyecta unas agradecidas pinceladas de humor que ayudan a aliviar un poco la tensión imperante, de modo que no nos quedemos sin uñas demasiado pronto y podamos coger un poco de aire para afrontar el siguiente acontecimiento.

Hay que destacar también la sutileza con la que se introduce la notable banda sonora compuesta por Victor Reyes, ya que se recurre a ella en momentos muy puntuales, dejando que la mayor parte del tiempo sean las imágenes las que lo digan todo. Y es que el recurso musical sirve para intensificar la angustia, pero hay veces que la propia acción la hace del todo prescindible; e incluso esa ausencia de música, dejando sólo los golpes y los gritos, hace que el impacto sea aún mayor y más real.

Mención aparte merece la risueña canción (en clave claramente irónica) que aparece durante los títulos de crédito finales, y que ha sido compuesta por Cortés y Reyes.

Pero pese a todos esos cuidados aspectos técnicos, al potente guión y a la destreza en el uso de los pocos recursos de los que se dispone, nada de esto llegaría a buen puerto sin la estoica interpretación de Ryan Reynolds, el único actor presente delante de la cámara y en quién recae todo el peso de la película.

Reynolds demuestra una gran entereza física y psicológica, pues dudo que el rodaje haya sido coser y cantar (de hecho, acabó con la espalda hecha trizas y con quemaduras en los dedos) No sólo hay que tener en cuenta la dificultad que supone rodar en tan diminuto espacio sino que además logre resultar un Paul Conroy creíble todo el tiempo.

Algo que sin duda ha facilitado esa implicación de Reynolds con su personaje es el haber rodado las escenas de forma cronológica, pudiendo meterse en situación y evolucionar tal cual lo hace Paul. Además, hay planos largos que demuestran la verdadera presión a la que éste se ha sometido con tal de creerse su rol y representarlo con verosimilitud (algo que debería callar algunas bocas o, como mínimo, apaciguar un poco el desprecio y subestimación que muestra su séquito de detractores)

Resultan de especial mención algunos de los momentos más dramáticos de la cinta, ya que están muy bien llevados tanto por parte del actor como del director y del guionista, sin caer en el histrionismo ni en la sensiblería más barata.

“Buried (Enterrado)” es un apasionante e implacable thriller claustrofóbico. Otro claro ejemplo de que, a veces, menos es más. Ni CGI, ni 3D ni hostias en vinagre; basta con un guión competente, una dirección eficaz y un reparto entregado a la causa. Cine de calidad y made in Spain.



Valoración personal:

18 comentarios:

MASP dijo...

"Ni CGI, ni 3D ni hostias en vinagre; basta con un guión competente, una dirección eficaz y un reparto entregado a la causa".

AMÉN!

Ojalá cunda el ejemplo. Más CINE como éste nos hace falta.

PD: Hoy he ido a ver "El Americano" con un Clooney inconmensurable. Muy buena peli, que casi parece oriental por su tempo narrativo. Pero que nadie se equivoque, no es un film de acción sino más bien un drama de espionaje.

Saludos!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Pues sí, éste es el tipo de cine que debería llegar más a nuestras carteleras. Cine de calidad en el que lo importante sea lo que toda buena película necesita: una buena historia bien llevada e interpretada.

No tengo nada en contra del CGI y de todo lo demás (aunque a mi el 3D me causa más bien indiferencia), pero sí estoy en contra de que una película me ofrezca SÓLO eso. Ya pueden meter mucha pirotecnia y muchas pijadas a una película, que si la historia no es los suficentemente convincente y no conecto con los personajes, de nada habrá servido.

No sé si ya has tenido oportunidad de ver Buried, pero te la recomiendo encarecidamente.

Saludos ;)

P.D.: A mi también me gustó El Americano. Lo malo es que te la vendan como una película de acción, cuando no lo es. Y digo malo para el público en general (que suele estar bastante desinformado), porque yo tenía muy claro lo que iba a ver y no me sentí engañado.

Gárgola dijo...

Le tengo ganas a esta peli. Y encima es española, para que luego digan algunas bocas que siempre se hace lo mismo en este país, aunque algo de verdad llevan. Espero que la gente sepa reconocer el esfuerzo que lleva hacer este tipo de películas.
Un saludo.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Desde hace algunos años nuestra industria ha empezado a cambiar un poco. Estas películas siguen siendo la excepción que confirma la regla, pero no es un mal comienzo para empezar a hacer el cine que el público desea ver, sea o no de género, o sea más o menos comercial; dejando de repetir las mismas historias y los mismos aburridos temas de siempre.
Porque está visto que si haces películas que interesan, que atraen a la gente, el público acude y llena las salas.

Aunque luego algunos, erróneamente, no la consideren española por estar en inglés y portagonizarla un americano, está claro que aquí hay talento, y en estos casos el público debe dar su apoyo. Por tanto, espero que Buried tenga éxito, porque realmente se lo merece.

Saludos ;)

Anónimo dijo...

javi.

spoilers

no me ha gustado nada...

intentare ser breve...

no puedes estar toda la pelicula sufriendo por el protagonista y finalizando asi la pelicula...vale, es una bofetada al espectador (¿inesperada?) pero eso no deja que le quite sentido a la pelicula...no va a ninguna parte.

ademas, que es lo que es...una pelicula de un tio en un ataud durante algo menos de 90 minutos...la tension, para mi, llega al final y lo anterior son momentos sacados de la manga y llamadas...

muy sobrevalorada, pero claro, a los criticos les chiflan las peliculas con finales pesimistas...asi estamos...

llamadme optimista, porque lo soy, pero ese final no es justo para el espectador...ahorrame la pelicula diciendomelo antes...

saludos

Pepe Cahiers dijo...

Supongo que esta película habrá sido del agrado, si es que la ha visionado, de Tarantino, no en balde incluía una historia parecida en Kill Bill 2 y en el capítulo que dirigío en CSI Las Vegas.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

javi,
SPOILER
A mi el final me parece el más lógico. Y precisamente por lógico, es menod esperado, porque todo el mundo espera que tras tanto sufrimiento, el protagonista logre salvarse, más cuando parece estar todo perdido y le llaman diciendo que están allí para rescatarle y que aguante 3 minutos. En ese momento, el público (y lo sé porque estuve en una sala con mucha gente) espera que lo rescaten. Pero el director, o mejor dicho, el gionista, te pega un zas en toda la boca xD

Está claro que si no te gustan este tipo de finales, la película no te gustará nada. Es el mismo caso que La Niebla de Darabont, película que por cierto, los críticos no sobrevaloraron en absoluto...

La tensión me parece permante, ya que me metí en la película desde el minuto uno. Si consigues eso, es imposible no disfrutarla/sufrirla.

Pero oye, para gustos colores, comos simepre decimos ;)

El primer sorprendido soy yo, que por lo general también creo que la crítica sobrevalora las películas xDD

Pepe,
Cuando supe de esta película pensé precisamente en el doble capítulo de CSI dirigido por Tarantino (de lo mejor que ha rodado este hombre) Pero formalmente son muy distintas.

Yo creo que también le habrá gustado xD

Saludos :)

Anónimo dijo...

javi.

pliskeen, la niebla me gusto...y si final tambien...

spoilers

no se trata solo del final, cambialo y la pelicula continua sin ser nada del otro aquel (para que la han dejado los criticos...).

ese final, despues dle tipo de pelicula que es, en el que estan soportando la situacion durante 90 minutos...es en plan...he visto la pelicula para nada.

saludos ;)

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Yo no he visto película con tal grado de tensión, suspense e intensidad como ésta en muchos tiempo. Todo elogio que reciba me parece más que merecido.

Es sólo un tío en el atáud? Sí, pero es que ese SÓLO un tío en un ataúd está llevado con absoluta destreza.

SPOIlER
Si mientras ves la películas disfrutas (y compartes su angustia y su impotencia, es decir, conectas al 100% con el perosnaje), entonces no creo que sea una pérdida de tiempo sólo por el hecho de no tener un happy end complaciente.
Importa sobre todo el durante. Y al final aunque sea una cabronada, es que me encanta cóo está resuelto. Cuando oyees el nombre de Mark White se te cae el alma a los pies. Magnífica resolución, por pesimitas que sea.
Y me remito de nuevo a La Niebla.
Pero no es que me gusten más por ese final. Es que me gusta cada minuto del metraje.
FIN SPOILER

;)

Anónimo dijo...

pues la pelicula en si no me parece para tanto por mucho que sufras con el personaje.

saludos, javi

Almas Oscuras dijo...

En esta ocasión coincidimos plenamente Pliskeen. A mí también me pareció un peliculón. Hacía muchísimo tiempo que no disfrutaba tanto en el cine.

Pliskeen, perdona el offtopic, pero pásate entre esta noche y mañana por Almas, que cumplimos dos años en antena...

saludos

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Me alegra que esta vez estemos totalmente de acuerdo. La verdad es que no podía ser de otra forma con semejante peliculón, como bien apuntas.

Y muchas felicidades por los dos años en la blogosfera. Espero que permanezcas muchos más.

Saludos ;)

Machete dijo...

Tenía pensado verla, aunque me recuerde a cierto pasaje de Kill Bill o el capítulo de CSI. Me da miedo que la apuntes tan alto, mejor voy a ir sin expectativas no sea que me de el bofetón.

El Concursante me gustó por su crítica pero en general tampoco la encontre espectacular, por el final se me hizo un poco pesada.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

En mi opinión, es mejor que lo hecho por Tarantino, pero claro, en un caso estamos hablando de un sólo fragmento de una película (aunque a mi Kill Bill tampoco me parece gran cosa) y en el otro un doble capítulo especial de una longeja serie cuyos personajes ya están definidos en capitulos anteriores.

Lo cierto es que yo fui con las expectativas justas, como suelo hacer siempre. Es más, cuando más se alaba una película, más posibilidades tengo de sentirme decepcionado o pensar que no es para tanto (District 9, Inception...). Sin embargo, Buried me encantó y me dejó plenamente satisfecho, algo que este año tan sólo había conseguido hacer Toy Story 3. Y de ahí la nota.

Obviamente, eso puede hacer que suban tus expectativas, pero es mejor "desconfiar" por defecto y juzgar por ti mismo. Pese a eso, no puedo evitar recomendarla encarecidamente.

Respecto a Concursante, me pareció una cinta correcta sin más. Quizás demasiada exagerada en su discurso (personajes demasiado caricaturizados o estrambóticos y una historia llevada al extremo), pero como crítica que era funcionaba muy bien y daba que pensar.

Saludos ;)

Machete dijo...

Eso hare la veré desconfiando, aunque la recomendación venga de tu puño y letra. ;)

Anónimo dijo...

raro que inception o distrito 9 no te llegasen y enterrado si...las otras dos te pegan mucho mas, cmo aficionado al cine fantastico o sci-fi...

saludos, javi

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Es una cuestión muy subjetiva más que de género ;)

Ramón dijo...

Una buena película en la que destacan las formas de su director y el trabajo de Reynolds. Personalmente creo que le hubeiran venido muy bien 10 minutos menos.

Saludos !!!