miércoles, 14 de octubre de 2015

SITGES 2015 - DÍA 4


Películas vistas: 3

Grado de satisfacción: Medio-Alto

Computo de frikismo: Medio-Alto


The Final Girls

De qué va: durante la proyección de una vieja película de terror, un grupo de amigos son absorbidos por la pantalla de cine y pasan a encontrarse en medio de un slasher ochentero en el que deberán evitar a toda costa sumarse al recuento de víctimas del asesino protagonista.

Qué ofrece:  un original, fresco y divertido homenaje, en clave de parodia, del cine slasher de los 80, sirviéndose principalmente de títulos como “Viernes 13” o “Sleepaway Camp” en cuanto al escenario, un campamento de verano, y el psychokiller de turno, un pseudo Jason Vorheess. No faltan la rubia tonta, el friki o el deportista dentro del conglomerado de personajes tópicos del subgénero, así como de otros clichés sometidos a burla y con mucho ingenio.

Lo más: lo bien aprovechada que está la premisa, y la voluntad de aportar a la historia un componente dramático y emotivo, condimento que sin lugar a dudas le hace sumar puntos frente a otras propuestas de similares pretensiones como por ejemplo la simpática “Tucker & Dale versus The Devil”.

Lo menos: lo poco probable que parece que vaya a estrenarse en salas comerciales.


Frankenstein

De qué va: tal como su título sugiere, otra película más basada en la obra de Mary Shelley, de la mano del director de películas como “Candyman”.

Qué ofrece: una versión actualizada a nuestros tiempos, que se relata a través de la trágica mirada del monstruo. Una mirada hacia el mundo que le rodea y la incomprensión que emana de él. Un tortuoso y violento recorrido por su corta vida, desde su nacimiento hasta su poética muerte, siendo testigos del dolor físico y emocional al que es sometido debido al miedo y al rechazo que en los demás provoca; incluso del rechazo hacia sí mismo por su horripilante aspecto y por los terribles actos que, por mera ignorancia, acomete. También de su desdicha por sentirse excluido de un mundo al que jamás pidió venir, y del sufrimiento que inunda su corazón al sentirse abandonado por sus creadores, a quienes considera sus padres.

Lo más: la meritoria interpretación de Samuel en la (grotesca) piel del monstruo, y el interesante acercamiento de Rose a la crudeza y tragedia del relato, bastante alejado del romanticismo de anteriores versiones.

Lo menos: el recurso de la casquería en los segmentos de la violencia, restándole seriedad a la propuesta.


Bone Tomahawk

De qué va: Tras la desaparición de su ayudante y de una de las mujeres de la ciudad, el sheriff de Bright Hope inicia su búsqueda con la ayuda del marido de la desaparecida, su segundo ayudante y otro voluntario más. La única pista que tienen de los raptores es una flecha que parece pertenecer a una tribu de caníbales.

Qué ofrece: un western con caníbales que tiene a Kurt Russell bien secundado por hombres como Patrick Wilson o Richard Jenkins debería haber dado más de sí de lo que logra el debutante S. Craig Zahler. El mayor problema es que la trama planteada no da ni mucho menos para las dos horas y pico de metraje que nos ofrece el director. Y habida cuenta que su intento de desarrollo de personajes en el transcurso del viaje es algo raquítico, el inevitable resultado es un filme que peca sobremanera de aburrido.

Lo más: los forzudos predators, perdón, caníbales, y su curioso aspecto.


Lo menos: haber desaprovechado semejante reparto y tan sugerente premisa. 

lunes, 12 de octubre de 2015

SITGES 2015 - Dia 3


Películas vistas: 4

Grado de satisfacción: Medio

Computo de frikismo: Medio-Alto


Inner Demon

De qué va: Sam y su hermana pequeña son secuestradas por una pareja de asesinos en serie. Gracias a su astucia, Sam consigue escapar de sus captures y huir hacia el bosque y refugiarse en una casa abandonada. Por desgracia, su pesadilla no ha terminado ahí, sino más bien lo contrario, ya que la joven ha saltado de la sartén para caer directamente en las brasas.

Qué ofrece: dos películas en una. Por desgracia, ninguna de las dos merece la pena. Durante la mayor parte del metraje asistimos a un film de supervivencia aburrido y desganado. Y en sus últimos veinte minutos la directora/guionista decide cambiar por completo de género introduciendo sin venir a cuento y si coherencia narrativa alguna, elementos fantásticos.

Lo más: ese look compuesto por tejanos y camiseta de tirantes blanca que tanto nos gusta ver lucir en los cuerpos  serranos de jovencitas en apuros.

Lo menos: que ni con el absurdo giro final remonte y logre por lo menos compensar su visionado.


Baskin

De qué va: una unidad de policia se adentra en un edificio abandonado, topándose de lleno con un sádico culto en pleno ritual.

Qué ofrece: un sangriento e indigesto cóctel de depravación y tortura física sujeto a una trama incomprensible plagada de diálogos y escenas oníricas que no van ninguna parte.

Lo más: el “momento karaoke” de camino a la trampa mortal.

Lo menos: lo bien engañado que me tenía su tráiler.


SPL 2: A Time For Consequences

De qué va: Un policía de Hong Kong llamado Kit persigue a un importante mafioso solo para descubrir que su principal testigo ha desaparecido y su tapadera ha sido expuesta. En represalia el mafioso lo secuestra y lleva a una cárcel tailandesa bajo una falta identidad. Allí se topará con Chai, un humilde guardia de la prisión cuya hija parece leucemia. Lo que no sabe Chai es que Kit es el donante que su enferma hija necesita para sobrevivir.

Qué ofrece: mucha pirueta y huesos rotos en esta clásica cinta de acción hongkonesa, con el no menos habitual y frustrado intento de urdir una compleja trama trágico-dramática que sirva de sustento (y excusa) para los enfrentamientos cuerpo a cuerpo (porque como todo el mundo sabe, ahí en Hong Kong todo el mundo paractica artes marciales).

Lo más: las hostias, obviamente. Peleas de lo más acrobáticas, con coreografías sumamente elaboradas en las que tan solo habría que lamentar la siempre molesta incorporación de los cables al estilo del subgénero wu-xia.

Lo menos: lo excesivamente enrevesado de la trama, hilvanando las historias que atañen a los distintos protagonistas de forma forzada y fregando constantemente lo inverosímil.


I Am Your Father

De qué va: documental reivindicativo dedicado a la figura de David Prowse, el hombre que encarnó (físicamente) a Darth Vader en la trilogía original de La Guerra de las Galaxias.

Qué ofrece: un sentido y revelador homenaje al hombre tras la máscara de uno de los villanos más icónicos de la historia del cine. Un sincero tributo, a la par que loable intento de hacer justicia ante la injusticia (valga la redundancia) que supuso privarle de mostrar su rostro al público. Y es que en la última entrega de la saga, El Retorno del Jedi, Prowse fue sustituido por otro actor para que rodara la secuencia de la muerte de Darth Vader, único momento en toda la saga en el que el villano se muestra sin el casco. Una decisión que jamás le fue revelada a Prowse, y que el actor hubo de descubrir tras ver la película.

Lo más: la idea del director de permitirle rodar la citada secuencia que tiempo atrás le arrebataron tan vilmente.


Lo menos: que por desgracia no tengamos la oportunidad de contemplar el resultado de esa secuencia, al menos por el momento. Y es que un tema de derechos que atañe a Lucasfilm nos lo impide.

SITGES 2015 - Dia 2


Películas vistas: 4

Grado de stisfacción: Alto

Computo de frikismo: Alto


The Gift

De qué va: Simon y Robyn forman una pareja idílica hasta que una persona del pasado de él irrumpe en sus vidas. Alguien que tiene una cuenta pendiente con Simon y que está dispuesto a ajustar cuentas.

Qué ofrece: un thriller psicológico para los que los que gusten de películas como “De repente un extraño”, “Perdida” o “Mientras duermes”. Una cinta que nos muestra lo rápidamente que puede desmoronarse un matrimonio cuando salen a la luz secretos ocultos del pasado.

Lo más: la tortura psicológica a la que es sometida la pareja, y el giro que dan los acontecimientos cuando empezamos a saber más de los personajes.

Lo menos: nada en particular.


Knock Knock

De qué va: Dos chicas jóvenes y guapas supuestamente extraviadas se presentan sin previo aviso en la casa de un hombre de familia. A partir de ahí, todo serán complicaciones en hasta el momento tranquilo hogar del personaje encarnado por Reeves.

Qué ofrece: Dos mozas de muy buen ver haciéndoselas pasar canutas a Keanu Reeves. Eso resume gran parte de la película y, francamente, no hay mucho más. Una Funny Games juguetona, desenfada, macarra y muy sexual, y en la que el género masculino en su totalidad no sale muy bien parado. Da igual que seas el perfecto marido y un padre de Oscar como el que interpreta aquí Reeves; siempre caerás ante las tentaciones de la carne. Y el castigo es mucho peor que el pecado.

Lo más: el festival de muecas de Reeves. Nunca le hemos visto tan expresivo.

Lo menos: la violencia física es bastante light. Más bien se trata de una tortura psicológica, pero el guión no goza de la inteligencia del de The Gift para llegar a maravillar al espectador.


Turbo Kid

De qué va: En el futuro del año 1997, la Tierra es un lugar devastado por la lluvia ácida. The Kid es un chico huérfano que deambula en este desolado mundo en el que solo sobreviven los más fuertes. Su solitario existencia cambia cuando conoce a una misteriosa chica, Apple. Pero cuando Zeus, el amo y señor de estas tierras, la secuestre, Kid tendrá que sacar al héroe que lleva dentro para tratar de rescatarla y acabar con el reinado de terror de este villano.

Qué ofrece: una carta de amor al cine fantástico ochentero. Todo un chute de nostalgia con una estética prestada de Mad Max y amenizado por una banda sonora a base de sintetizadores. Una cinta de bajo presupuesto gamberrilla, con sus dosis de exagerado gore mezclados a su vez con un toque de ternura hacia su joven pareja protagonista.

Lo más: la risueña Apple, un personaje adorable que nos conquista desde su primera aparición.


Lo menos: que la escasez de presupuesto le impida ir a más.


Tales of Halloween

De qué va: Diez terroríficas historias que transcurren durante la misma la noche de Halloween, con los residentes de un típico suburbio americano como víctimas de terribles e inexplicables acontecimientos.

Qué ofrece: demonios, extraterrestres, fantasmas… Un popurrí de monstruos se juntan a lo largo de un puñado de historias que parecen haber sido escritas en poco más del tiempo invertido en ser rodadas. Relatos escasos de ingenio y de carácter más bien cómico que provocan más bostezos que carcajadas.

Lo más: lo medianamente divertido de los dos primeros segmentos, antes de que este intento de emular Creepshow se venga abajo.

Lo menos: que ni directores de la talla de Neil Marshall consigan con su segmento que este deplorable subproducto levante el vuelo.

SITGES 2015 - Día 1


Películas vistas: 6

Grado de satisfacción: Medio

Computo de frikismo: Medio-Alto




Martyrs

De qué va: Diez años después de lograr huir de su cautiverio y su posterior paso por un orfanato, Lucie decide localizar a la familia que la secuestró y torturó , y consumir al fin su venganza.


Qué ofrece: una versión distinta y más trabajada argumentalmente de su homónima francesa. Dónde en la original era todo tortura y más tortura, centrando ésta la completa atención del espectador, aquí es sustituido por una trama más cercana al survival; con reminiscencias a cosas como “Hostel” (aunque por suerte sin llegar jamás a su grado extremo de gore) más que a la Martyrs original.

Lo más: el fuerte vínculo de amistad que une a las dos chicas protagonistas, elemento clave y distintivo de este remake.

Lo menos: que quizás nos dé las explicaciones más mascadas, y que en detrimento de construir una base argumental más sólida, pierda el impacto y la seca brutalidad de la que hacia gala el inicio de la película de Pascal Laugier.


The Witch

De qué va: Nueva Inglaterra en el año 1630. Tras ser expulsados de su comunidad, una familia de colonos cristiana se traslada a vivir cerca de un bosque que, según las creencias populares, es el hogar de una poderosa bruja. Tras la misteriosa desaparición del hijo recién nacido de la familia, comprobarán por si mismos que quizás las creencias no estén muy alejadas de la realidad. 

Qué ofrece: una interesante aunque fría e irregular aproximación al folklore de las brujas. Funciona mejor cuando juega a insinuar que cuando se decide por mostrar (véase su prescindible desenlace). A destacar su inquietante atmósfera y su elenco.

Lo más: la desconfianza que emerge entre los miembros de la familia y cómo anteponen sus creencias religiosas a los sentimientos hacia sus allegados.

Lo menos: su innecesariamente efectista desenlace.


Absolutely Anything

De qué va: una todopoderosa junta alienígena decide poner a prueba el planeta Tierra y sus habitantes, otorgándole a un hombre al alzar el poder de realizar todo aquello que desee con tan sólo proponerlo. Si el elegido obra correctamente y usa su poder para hacer el bien, permitirán que la Tierra se sume al consejo de sabios interplanetarios.  En caso contrario, destruirán el planeta.

Qué ofrece:  una muestra bastante light y algo descafeinada del humor surrealista de los Monty Phyton. Pese a ello, esta prima lejana de “Como Dios” deja algunos momentos impagables gracias sobre todo al buen a hacer de Pegg y algunos detalles humorísticos inspirados.

Lo más: el perro parlante mascota del protagonista. Y es que los perros que hablan son un recurso que nos encandila enseguida (véase Up, The Voices o, la más añeja, Mira quién habla también).

Lo menos: los gags escatológicos. Especialmente siendo tan… explícitos.


Ataque a los titanes

De qué va: los humanos viven tras los grandes muros que, 100 años atrás, construyeron para protegerse de los titanes, unos temibles y gigantescos monstruos. Después de un siglo sin aparecer, los titanes han vuelto para volver a aterrorizar a la humanidad y acelerar su aniquilación.

Qué ofrece: una lamentable y técnicamente bochornosa primera muestra de este live-action que adapta (en dos entregas) el popular manga/anime de Hajime Isayama.  Cualquier parecido con la serie animada es fruto de la casualidad. Ni la historia ni los acontecimientos se corresponden, y de los personajes no queda mayor rastro que los nombres.

Lo más: algunos detalles del anime, como las armas, hechos realidad.

Lo menos: el pobre trabajo en la infografía, así como la idea de emplear aleatoriamente CGI o extras caracterizados para representar los titanes. No sabría decir qué resulta peor.


What We Become

De qué va: Un vecindario se ve atacado por un brote de gripe fulminante que transforma a los afectados en seres ultraviolentos. Las autoridades se ven entonces forzadas a acordonar la zona y ponerla en cuarentena, dejando aisladas a multitud de familias. Entre ellas están los Johansson, que deberán hacer todo lo posible para protegerse mientras, en el exterior, la situación se tensa hasta estallar en caos.

Que ofrece: una de pandemias con muertos vivientes a la sueca, lo que en este caso significa tempo relajado y frenesí en su implacable desenlace. Más cerca de un capítulo de “The Walking Dead” que, por ejemplo, la saga iniciada por Danny Boyle con “28 días después”.

Lo más: que no tenga prisas por mostrar los devastadores efectos de la infección y prefiera centrarse en lo angustioso del encierro.

Lo menos: la nula empatía hacia los personajes, lo que reduce el interés por el devenir de los mismos. Es decir, que tanto nos da si palman como si salvan el pellejo.


Summer Camp

De qué va: Un grupito de jóvenes estadounidenses  se apuntan de monitores a un campamento de verano en Europa. Todo parece ir según lo planeado hasta que la noche anterior a la llegada de los niños se desata un brote de locura y empiezan a atacarse unos a otros.

Qué ofrece: Risas. Risas a mogollón. Esta especie de The Crazies en un campamento resulta tan estúpida y por momentos tan rematadamente hilarante, que uno no tiene claro si Marini busca intencionadamente esa complicidad con el espectador o es tan sólo fruto de su incompetencia. Personajes en encefalograma plano, momentos absurdos por doquier y un a ratos ¿humor negro? estilo Raimi que dan lugar a una comedia no intencionada con la que echarse unas risas. A su costa, por supuesto.

Lo más: que aún siendo considerablemente mala, al menos consiga hacerte pasar un rato divertido.


Lo menos: con créditos como guionista tales como “Mientras duermes” o la más reciente “El desconocido” , resulta algo decepcionante que Marini haya elegido para su debut como director un producto videoclubero de esta clase. 

jueves, 8 de octubre de 2015

De vuelta al Festival


La espera se hace larga; casi se diría que eterna. Y es que un año es mucho tiempo sin darle al cuerpo su merecida dosis de cinefilia festivalera. Sin embargo, y casi sin darte cuenta, el festival ya está aquí, a la vuelta de la esquina.

365 días esperando lo que más deseas: cogerte vacaciones en el trabajo y darte el gustazo de volver al Festival de Cine Fantástico de Sitges y disfrutar de 10 días (aunque en mi caso terminen siendo 9) de cine a cascoporro. Y aunque al final de cada edición te quejes de la legitimidad de algunos premios otorgados por los jurados, de lo agotado física y mentalmente que terminas (la dura vida del bloguero…), de las horas de sueño que se han evaporado ante tus narices y de algunas de las horribles películas que has visto, lo cierto es que ansías la llegada del festival como un crío ansía la llegada de la Navidad.

Porque te vuelve loco pasarte el día entero haciendo una de las cosas que más te gustan: ver películas. Porque en el festival te sientes como en casa, en tu ambiente y con tu gente. Porque todo lo que allí te rodea huele y respira cine, y eso lo compartes con otras cientos de personas que lo sienten, lo viven, lo sufren y lo disfrutan tanto como tú. Porque siempre descubres alguna joyita que no esperabas encontrarte, algún director que te sorprende o algún intérprete que te maravilla. Porque durante esos días desconectas completamente del resto del mundo y sólo vives por y para el festival.

Así que un año más toca hacer las maletas y prepararse para una intensa estancia en la ciudad barcelonesa, que este año acoge ya la 48ª edición del festival. Edición cuyo simbólico cartel rinde homenaje al 20 aniversario de uno de los thrillers por excelencia de los 90’, “Seven”, de David Fincher. Una película que supuso un punto de inflexión en el género y que marcó a fuego el nombre de Fincher sobre el mapa cinematográfico de Hollywood.

Este año se otorgará, además, el premio “Màquina del Temps” por su trayectoria al director, guionista y productor danés Nicolas Winding Refn, autor de películas como “Valhalla Rising”, “Only God Forgives” o “Drive”, una de las grandes sensaciones de la edición de 2011. Otros ilustres como Sion Sono, el ex Monty Phyton Terry Jones, Andrzej Zulawski o el maestro del maquillaje y los efectos especiales Rick Baker recibirán también este querido premio. Por su parte, al director y guionista estadounidense Oliver Stone se le premiará con el Gran Premio Honorífico por una carrera trufada de títulos tan emblemáticos como “Platoon”, “Nacido el 4 de Julio”, “J.F.K” o “Wall Street”.

Por supuesto, el Festival sigue contando con sus habituales y variadas secciones para todos los gustos (Noves Visions, Seven Chances, Anima’t,  Focus Asia, Midnight X-Treme…), presentando una gran variedad de títulos emergentes que van desde lo más comercial al más preciado cine de autor, pasando siempre por lo más friki. Y de entre todos ellos, un servidor le tiene echado el ojo a cintas como The Gift, el debut en la dirección del actor Joel Edgerton; las dos entregas del live-action de “Ataque de Titanes”; la comedia de terror zombie “Cooties”; la nueva versión de “Macbeth” de Shakespeare con Fassbender y Cotillard; la cinta de terror turca “Baskin”, o el western con caníbales protagonizado por Kurt Russell, “Bone Tomahawk”; entre muchas (muchísimas) otras…

Como cada año, y en la medida de lo posible,  iré posteando en el blog las críticas de las películas que vaya viendo, asumiendo ya que no siempre podré llevar la actualización al día, bien sea por falta de tiempo o por esos molestos e inesperados problemas técnicos que siempre surgen aun cuando hayas hecho lo posible por evitarlos.

 Sobra decir que también podréis ir siguiendo mis andanzas a través de mi cuenta en Twitter (@PliskeeDR), con la inmediatez que eso supone a la hora acercaros mi opinión respecto a los visionados u otros aspectos del festival.

Dicho esto,  la próxima que actualice será in situ desde Sitges.
¡Saludos a todos y hasta pronto!

viernes, 18 de septiembre de 2015

“El corredor del laberinto: Las pruebas” (2015) – Wes Ball


Sinopsis oficial: Thomas (Dylan O’Brien) y el resto de los Clarianos tienen que hacer frente a un reto aún mayor: buscar pistas sobre la misteriosa y poderosa organización conocida como C.R.U.E.L. (Catástrofe y Ruina Universal: Experimento Letal). Su aventura les lleva a la Quemadura, un inhóspito lugar repleto de inimaginables obstáculos. Formando equipo con miembros de la resistencia, los Clarianos se enfrentan a las fuerzas infinitamente superiores de CRUEL y descubren los estremecedores planes que la entidad tiene para todos ellos.  

Desde hace algunos años, asistimos a una invasión de producciones basadas en exitosas sagas literarias de ciencia-ficción juvenil. Primero fue “Los juegos del hambre”, que sirvió para lanzar al estrellato a su joven protagonista, Jennifer Lawrence; y luego llegó “Divergente”, emulando, en cierto modo, el éxito de aquella pero a menor escala. Sendas adaptaciones, con varios elementos en común (temática distópica, protagonista femenina…) han tenido buena aceptación entre el público y están consiguiendo su principal propósito: convertirse en franquicias taquilleras gracias a la extensión (casi siempre trilogías) que les permite la materia prima de la que proceden. Pero a otras, sin embargo, no les ha ido tan bien (véase The Giver).

En el caso de “El corredor del laberinto”, su ajustadísimo presupuesto (apenas 34 millones de dólares) jugó bastante a su favor, logrando que sus buenos resultados en taquilla lucieran todavía mejor. Y apenas transcurrido un año desde estreno, tenemos ya en cartelera su continuación.
El por aquél entonces debutante Wes Ball (cuyo cortometraje “Ruin” le abrió las puertas de Hollywood), repite de nuevo en la silla de director en una secuela que sigue ahí dónde su predecesora lo dejó. 

Lo cierto es que el original escenario de la primera entrega, el infernal laberinto; su reparto casi enteramente masculino y su apuesta por la intriga y el misterio más que por la acción (la justa y necesaria para el avance de la trama), la convertían en una propuesta de lo más interesante y atractiva. Pero no menos cierto es que al tratarse de una trilogía, dicha idea no podía estirarse demasiado, por lo que una vez fuera del laberinto, lo que se nos ofrece aquí es una muestra más del clásico survival postapocalíptico con reminiscencias al subgénero zombie en su adn.

En ese sentido, quizás esta continuación sea menos resultona y mucho más rutinaria y predecible que la cinta original, aunque hay que reconocerle nuevamente su gran sentido del espectáculo y del entretenimiento (en el que su postapocalípticio escenario y la buena mano de su director tienen un papel importante) y el haber sabido mantener el suspense durante buena parte del metraje al desvelarnos los misterios de la historia a cuentagotas. Es eso, y no otra cosa, lo que ayuda a mantener el interés en una trama que se va desarrollando y aclarando poco a poco entre las distintas secuencias de acción que pueblan la cinta. 


Los protagonistas, con Thomas a la cabeza, van siguiendo las escasas pistas que obtienen para tratar de hallar un aliado común junto al que poder hacer frente al poderoso ejército de CRUEL. Este viaje por tierras hostiles les llevará hasta la resistencia (conocida como el Brazo Derecho), los únicos dispuestos a plantarle cara a la organización, o al menos a intentarlo. 

Llegados a este punto, la mayor parte de las incógnitas parecen haber quedado ya reveladas, por lo que sólo queda dar por zanjado el asunto en lo que vendría a ser la tercera y presumiblemente última entrega de la saga, cuando al fin nuestros héroes dejen de huir y se enfrenten a CRUEL para poner fin a sus planes. Y es que sus métodos ponen sin duda en entredicho sus supuestas buenas intenciones para con el prójimo.




Su sentido del entretenimiento y la pericia del director en las secuencias de acción.
  Su esquemático y reiterativo desarrollo.






Valoración personal:

sábado, 15 de agosto de 2015

"Extinction" (2015) - Miguel Ángel Vivas


Sinopsis: La película nos sitúa nueve años después de que una infección convirtiera a gran parte de la humanidad en criaturas salvajes y hambrientas de carne humana. Jack y su hija pequeña Lu sobreviven en aparente tranquilidad en Harmony, un pequeño pueblo del que son los únicos residentes junto a su vecino Patrick, con quién evitan tener cualquier contacto. En el pasado, algo terrible ocurrió entre Jack y Patrick, y aún hoy, pese a las circunstancias, un odio profundo persiste entre ellos. Pero cuando las criaturas vuelvan a aparecer, Patrick y Jack deberán dejar a un lado el rencor para poder sobrevivir.

La “moda zombie” que estamos viviendo desde hace ya algunos años parece haberse asentado con bastante solidez. Cine, tv y literatura siguen alimentándose de estos veteranos monstruos para disfrute del buen aficionado. Claro que no es oro todo lo que reluce, o más bien no es muerto viviente todo lo que huele a podrido, y de entre la ingente cantidad de productos y producciones que nos echan a los ojos,  hay que saber discernir entre lo bueno, lo medianamente decente y la morralla. Y dentro de un subgénero tan explotado como es éste, todavía más difícil resulta encontrar un atisbo de originalidad.
En lo que a literatura se refiere, siempre es bienvenida alguna referencia cercana o recomendación de alguien en cuyo criterio tienes cierta confianza. Así que cuando me recomendaron la lectura de “Y pese a todo” de Juan de Dios Garduño, no me lo pensé dos veces. Y bien que hice, porque resultó ser un agradecido soplo de aire fresco dentro del género de terror. Una lectura muy amena que explora la temática desde una perspectiva postapocalíptica, y aportando alguna que otra novedad a la iconografía zombie. Pero eso sí, centrándose en la vertiente dramática y la relación de amistad-odio que enfrenta los dos personajes protagonistas y no tanto en la presencia de los monstruosos seres que les acechan. Un cuento de terror deudor del mejor Stephen King (referencia que el propio autor admite).

Quizás por eso cuando supe de su adaptación a la gran pantalla crucé los dedos para que el equipo implicado supiera estar a la altura de las circunstancias. Y ahora, una vez vista, puedo afirmar que pese a que  los primeros avances presagiaban lo peor, lo cierto es que el resultado se podría considerar moderadamente satisfactorio. De todos modos, se trata de esos incontables casos en los que la novela sigue siendo mejor que la película, por lo que recomiendo encarecidamente su lectura.

A grandes rasgos, la película dirigida por Miguel Ángel Vivas (Secuestrado) deviene en una adaptación bastante fiel al material original. Al menos en lo esencial, es decir, en la caracterización de los personajes y la tensa relación que mantienen, así como en la mayor parte de los acontecimientos clave de la historia que harán que se replanteen ese viejo y corrosivo rencor que les distancia. 

Los guionistas, el propio Vivas junto a Alberto Marini (Mientras duermes), remarcan en todo momento  el carácter dramático de la historia, atribuyéndole esas pinceladas de terror que luego desembocarán en el frenético y feroz clímax final, momento en que la cinta acaricia al lado más survival y terrorífico de la obra de Garduño.


El bien medido uso de flashbacks permite sumergirnos a cuenta gotas en las razones que motivan el odio entre Patrick y Jack sin necesidad de ofrecer mayores explicaciones. Lo justo y necesario para deducir el conflicto que les atañe y comprender las razones que hay detrás de sus actos a lo largo de la cinta.

Por el contrario, algunos cambios introducidos con respecto al personaje que interpreta la española Clara Lago denotan la intención de sus responsables de otorgarle a la historia un punto más buenrollista y esperanzador  de cara al espectador. Lo que a su vez convierte a su personaje en un elemento bastante prescindible dada su escasa aportación a la trama.

En lo que respecta a las actuaciones, el trío protagonista realiza una labor bastante correcta, sin que ninguno de ellos destaque especialmente. 

Técnicamente, se nota que estamos ante una producción de presupuesto ajustado, por lo que se agradece que, infografía escénica aparte, durante la mayor parte del tiempo los monstruos sean extras caracterizados  para la ocasión y no monigotes digitales, a fin de atribuirle la mayor credibilidad posible al hostil depredador. Por lo demás, la historia no necesita tampoco de grandes alardes en materia de efectos, salvo en escenas muy puntuales, por lo que el invernal y limitado escenario en el que se desarrollan los acontecimientos es más que suficiente para llevar la propuesta a buen puerto.
En definitiva, una cinta apta para al buen aficionado y una decente adaptación.

P.D.: Atención al guiño a “En las montañas de la locura” de H.P. Lovecraft. ¿La veremos algún día adaptada al cine? Soñar es gratis.


La ambientación. La tensa relación entre los dos protagonistas adultos.

 
En comparación con la novela, la película se siente muy inferior. 




Valoración personal: