viernes, 9 de mayo de 2008

"Iron Man" (2008) - Jon Favreau

Con un breve currículum como director en el figuran películas familiares e infantiles (excepto su ópera prima titulada “Made”) Jon Favreau logró hacerse cargo de la dirección de Iron Man, película que adapta uno de los personajes más populares de la factoría Marvel.
Por lo general, tanto esta elección como la del actor protagonista (el estupendo Robert Downey Jr.) causaron bastante desagrado entre el colectivo fan. Pese a ello, ambos han demostrado ser los idóneos para sus respectivos roles a juzgar no sólo ya por la buena acogida del público sino también por las más que favorables opiniones de la crítica especializada.


La película se centra en la figura de Tony Stark, un multimillonario consejero delegado de Industrias Stark, compañía dedicada básicamente a la fabricación y distribución de armamento militar. Stark es un tipo despreocupado, vividor, fanfarrón y playboy. Sus objetivos principales son acumular dinero y ligoteos, demostrando ser bueno en ambos sentidos. Sin embargo, todo esto cambia cuando es capturado por un grupo de insurgentes afganos que le obligan a contruir para ellos uno de los potentes misiles que él mismo vende.

Preso y gravemente herido, Stark utiliza sus conocimientos armamentísticos para crear un dispositivo que le permita seguir vivo, y una resistente y poderosa armadura que le permita escapar de sus captores.
Una vez conseguidos estos dos propósitos, y a su regreso a EE.UU., Stark adopta una nueva aptitud frente a las armas, decidiendo terminar con la fabricación de éstas y dirigir su empresa hacia otros ideales más honrados. Esta decisión causará ciertos problemas a Stark y en el centro de todos ellos estará Obadiah Stane -ejecutivo de Industrias Stark-, antes su mano derecha y ahora su principal enemigo.

Stark se pondrá manos a la obra en la creación de una nueva y perfeccionada armadura. Más potente, ligera y resistente que la anterior y con la cual iniciará su personal cruzada contra los insurgentes y contra cualquier persona u organismo que suponga un peligro para la humanidad.
Nuestro engreído protagonista, reconvertido en casual y oportuno héroe (inter)nacional, contará con la ayuda de su secretaría Pepper Potts (nombre feo donde los haya) y de su mejor amigo, el militar James Rhodes.


La mayor baza del film, además de los ya imprescindibles efectos especiales en este tipo de producciones, es sin lugar a dudas Robert Downey Jr. encarnando al principal protagonista, Tony Stark. El papel le viene como anillo al dedo y Downey cumple de sobras.
Siempre ha sido un notable actor pero los altibajos en su carrera, propiciados por una vida personal cargada de excesos, han hecho ganarse la antipatía del público y el habitual desprecio de la crítica, que por lo general tienden a menospreciarlo.
Con esta película, y pese a tratarse simplemente de un producto comercial destinado a hacer taquilla, Downey ha conseguido callar unas cuantas bocas, rebosando carisma y saber estar. A mi juicio es, junto a Hugh Jackman y su Lobezno, una de los mejores encarnaciones de un personaje de cómic.


El humor es otro de los puntos fuertes del film, sacándole partido a la personalidad de Stark sin caer en ningún momento en la parodia o el rídiculo como sí han hecho otras adaptaciones (Spiderman o Los 4 Fantásticos), y provocando siempre una cómplice sonrisa al espectador.

La historia es bastante simple y similar a la de otros superhéroes. Sin embargo, Favreau utiliza esa simpleza para fabricar una película de sencilla estructura y con un ritmo exento de altibajos.
Nos presenta al personaje y los motivos que le hacen cambiar de actitud. Seguimos paso a paso el proceso de fabricación de la famosa armadura y como intenta adaptarse a ella, mientras que nos cuenta a pinceladas las relaciones que mantiene tanto con su secretaria como con su amigo Rhodes.

Estos factores hacen que la trama se desarrolle con rapidez, dando al público lo que espera de este tipo de películas: un buen entretenimiento. Y se puede afirmar con seguridad que lo consigue. Sus dos horas se pasan volando e incluso diría que se hacen cortas.

Favreau evita la tendencia de algunos films en profundizar en exceso en la psique del héroe, lo que quizás hubiese convertido su visionado en algo tedioso o simplemente aburrido (véase Hulk).
Sin abandonar esa posibilidad, se puede decir que la hace más ligera y la sabe combinar bien con las escenas de transición y de acción. Quizás el cambio de actitud de Stark se nos puede antojar precipitado o forzado, pero al fin y al cabo el director sabe que extenderse más en eso podría acabar siendo perjudicial para el ritmo de la película.

La historia contiene un poco de moralina pero sin caer en discursitos filosófico-éticos ni en los aires de grandeza de, por ejemplo, Batman Begins. De esta forma el lenguaje y el comportamiento del personaje se nos hacen más cercanos.

A todo ello ayuda también tener a un actor como Jeff Bridges encarnando al villano de turno, demostrando que se puede ser un buen villano sin caer en la sobreactuación ni el histrionismo.

Y por supuesto, los ya citados efectos especiales, que se convierten en el plato fuerte de Iron Man y sin los cuales hubiese sido muy dificil llevar a cabo dicha adaptación. Además del siempre impecable trabajo de Stan Winston en cuestiones de diseño y arte conceptual, siendo él el encargado de elaborar la fascinante armadura que luce Robert Downey Jr., y que está inspirada básicamente en los dibujos de Adi Granov.

Los puntos flojos del film vendrían a ser la poca relevancia que tiene en la historia el personaje de Terrence Howard, es decir, James Rhodes, el amiguete de Stark (seguramente se le está resevando para la secuela), y el quizás demasiado breve enfrentamiento final entre Stark y Obadiah, que a mí personalmente me sabió a poco (por no hablar de la poco creíble destreza con la Obadiah maneja su armadura sin antes haber practicado!)

Sobre Gwyneth Paltrow nada que objetar, ya que está correcta y menos sosa de lo habitual, lo cual ya es mucho.

Por lo demás, un más que decente entretenimiento que pone fin -de momento- a la mediocridad a la que nos estaban acostumbrando las producciones Marvel.
Divertida, con buenas y dosificadas escenas de acción, con un reparto solvente y unos excelentes efectos especiales.
Que más se le puede pedir? Quizás que no fuera tan simplona y profundizara, pero sin pasarse, en los personajes. Pero tampoco vamos a pedirle peras al olmo, ya que así deberían ser todas las películas de superhéroes: puro entretenimiento y dejarse de tonterías, que aquí lo que cuenta es que el público se divierta de lo lindo, indistintemente de que conozcan o no al personaje. Si bien otra virtud de Iron Man es que llega a todos los públicos y no sólo al fan, al que igualmente se le reserva algunos guiños.

Por cierto, si aún no habeis ido a verla, os sugiero que cuando lo hagais os quedeis hasta el final de los créditos, que hay escena de regalo.


Valoración personal:

martes, 6 de mayo de 2008

"En busca del Arca Perdida" (1981) - Steven Spielberg

Atención: Esta reseña contiene detalles relevantes de la trama.

Indiana Jones: Raiders of the Lost Ark” fue la película que abrió la saga del aventurero Indiana Jones, la que marcó un antes y un después dentro del cine de aventuras y la que es consideraba por muchos la mejor entrega de todas.

Una historia ideada por George Lucas en colaboración con Phillip Kauffman (propuesto en un principio para dirigirla), escrita finalmente por Lawrence Kasdan (ya se había hecho cargo del guión de “El Imperio Contraataca”) y dirigida por el Rey Midas de Hollywood, Steven Spielberg (tras el fracaso de su comedia ”1941”), dió como resultado una de las películas más taquilleras de la historia y una magnífica cinta de aventuras, imitada y parodiada hasta la saciedad.


El primer tramo del film nos muestra al personaje metido de lleno en una de sus aventuras, concretamente en Sudámerica, para encontrar el ídolo Hovito, un valioso objeto de un antiguo templo. A través de la espesa jungla y procurando no ser descubierto por los nativos de la región, el arqueólogo Indiana Jones, en compañía de otros dos viajeros, da con el Templo Hovito. Una vez allí, debe sortear todas las trampas mortales que los antiguos pusieron para que nadie robara la preciada reliquia.
Justo cuando tiene en su poder el objeto, el templo empieza a desmoronarse y la huída debe ser más apresurada de lo esperado. En ese momento, Indy debe hacer frente de nuevo a las trampas, a la traición de uno de sus compañeros (Alfred Molina en un brevísimo papel) y una vez fuera del templo, a Rene Bellog (Paul Freeman), otro arqueólogo y su principal rival, quién finalmente le arrebata la reliquia.

En esta primera parte, a modo de presentación del personaje y de uno de los antagonistas, se sucede una de las secuencias más recordadas de la saga y que tiene lugar dentro del templo, justo cuando Indy inicia su huída de él. Se trata de la escena en que una bola gigante persigue a nuestro héroe y de la que éste se libra por los pelos.
La gran bola, fabricada en fibra de vidrio, media unos 6,5 metros de diámetro y se desplazaba a través de unos raíles ligeramente elevados. Harrison Ford ensayó la escena durante dos días, más de treintena de veces. Para su seguridad, había varios hombres encargados de detener la bola por si éste tropezaba. De todas formas, al estar los raíles elevados, Ford tenía la posibilidad de tirarse al suelo y dejar que la bola le pasara por encima sin causarle el más mínimo rasguño.


Tras este agitado inicio, nuestro Indy regresa a casa, en Connecticut, donde imparte clases en una universidad. Allí el gobierno estadounidense le encarga un nuevo cometido relacionado con la legendaria Arca de la Alianza (caja que contiene en su interior las tablas de piedra de los Diez Mandamientos). Su misión consiste en encontrar el arca antes que lo hagan los nazis, que bajo ordenes del Führer, han emprendido su búsqueda a raíz de la leyenda que afirma que a aquellos que la posean se volverán invencibles.


Indy iniciará el viaje hacia Nepal, donde vive Marion (Karen Allen), una ex amante e hija de su antiguo mentor, la cuál posee una pieza clave para encontrar la localización exacta del arca. Es allí donde Indy tendrá su primer encontronazo con los nazis.

Después de librase de ellos y sumándose Marion a su viaje, su próximo destino será la ciudad de Tanis (Egipto), lugar donde se oculta la famosa arca. Un viejo amigo, Sallah (John Rhys-Davies), será quien les ayude a localizarla y recuperarla.
De nuevo, Indy tendrá que hacer frente a los nazis y a su viejo rival Bellog. A partir de ese momento, las aventuras se irán sucediendo una tras otra, sorteando a peligrosos asesinos, trampas mortales, serpientes venenosas, etc.

La película ofrece 115 minutos de acción y diversión. No hay tiempo para dedicarse a desarrollar los personajes ni sus relaciones, pues lo que prima es la aventura pura y dura. Unas simples pautas y caracterísitcas básicas sirven para definir a nuestros protagonistas, mientras que el resto está orquestrado para que el público disfrute sin parar, minuto a minuto, escena tras escena.


Lucas y Spielberg supieron imprimir en ella todos los elementos necesarios para hacer de la misma una gran cinta de aventuras. Una unión perfecta entre humor, acción y romanticismo son prueba de ello. El rigor histórico era casi lo de menos, por lo que no es extraño encontrar varios fallos en ese aspecto.

El rodaje no estuvo exento de problemas, desde parones por días de lluvia hasta una disentería contraída en Túnez (lugar donde se simuló la ciudad de Tunis) que afectó a casi todo el equipo implicado en el proyecto. Spielberg fue de los pocos que se libró ya que tenía por costumbre llevarse de casa comida enlatada.

Harrison Ford asumió también bastantes riesgos a la hora de afrontar su papel de Indiana Jones. Él creía que cuanto más se implicara en las escenas de acción y menos usara un doble, más creíble resultaría su personaje. Por ello, llevo a cabo algunas de las secuencias más arriesgadas del film.

Estuvo a pocos metros de la bola que pretendía aplastarlo en el Templo Hovito; sufrió dos accidentes con los dos aviones que aparecen en la película y de los cuales, por suerte, salió indemne; fue uno de los numerosos afectados por la disentería; sufrió, como el resto del equipo, la furia de los mosquitos en Kaui (donde el templo); y participó integramente en la secuencia dónde es arrastrado por debajo de un camión.

Pese a cualquier contratiempo que se sucediera, el rodaje logró terminarse incluso varios días antes de lo previsto y su estreno en cines fue un éxito rotundo.
Sus 20 millones de presupuesto dieron sus frutos, consiguiendo en EE.UU más de 200 millones de dólares de recaudación y casi 400 millones en todo el mundo.
A la respuesta favorable tanto de crítica y público, se le sumaron 8 nominaciones a los Oscars de aquel año, consiguiendo finalmente cuatro estatuillas correspondientes a mejor dirección artística, mejor sonido, mejor montaje y mejores efectos visuales.


Las escenas más recordadas son la de la bola de piedra, la de Indy y Marion frente a las miles de serpientes (se calcula que más de 6000 entre reales y de goma) y la trepidante secuencia del camión (un claro homenaje a La Diligencia de John Ford)

Aún así, otras escenas fueron descartadas o bien recortadas (la pelea contra el tipo de la espada, que finalmente se resolvió con un disparo de revolver por sugerencia de un cansado y aquejado Ford, o un primer beso entre Indy y Marion en la taverna del Nepal, entre otras), y algunas de ellas se reutilizaron para la secuela, que llegaría tres años después con el título de “Indiana Jones y el templo maldito”.

En busca del Arca Perdida” fue el principio de una gran saga y el inicio de la leyenda.


Valoración personal:

domingo, 4 de mayo de 2008

El Héroe

Nombre real: Henry Walton Jones Junior
Apodo: Indiana Jones (tomado en la ficción por el nombre de su perro, y en la realidad por el de George Lucas, un pastor alemán)
Lugar y fecha de nacimiento: 1 de julio de 1899 en Princeton (Nueva Jersey)
Padres: Anna y Henry Jones
Estado civil: Soltero
Profesión: Profesor y arqueólogo
Hobby: Aventurero
Fobias: Ofidiofobia (pánico a las serpientes)
Indumentaria: sombrero/fedora (casi nunca se le cae), chaqueta de piel, pantalón de lana de color marrón y camisa marrón suave
Complementos: látigo (multiusos) y revólver



Indiana Jones se ha convertido, por méritos propios, en todo un referente dentro del cine de aventuras. Un personaje como el suyo tenía todos los atributos para permanecer en la memoria del espectador por mucho tiempo. Carismático, afable, valiente y chistoso eran sólo algunas de sus cualidades, pero por encima de todo, la vulnerabilidad de este aventurero era lo que más atraía al público. Y es que cuando a Indy lo zarandeaban, le pegaban o le disparaban, él se resentía como todo hombre de a pie. No era invencible, con lo cual rompía el arquetipo del perfecto macho man de otras películas de género. También la mezcla entre cerebrito y hombre de riesgo resultaron ser una combinación idónea que cautivó al público de aquel momento y al de generaciones posteriores.

El playboy millonario y aventurero ideado incialmente por Lucas, y el rudo y enigmático hombre que Spielberg tenía en mente, se fueron fusionando y mutando hasta dar finalmente con el legendario aventurero que conocimos en pantalla. Y si bien en un principio iba a llamarse Indiana Smith -por aquello de ser Smith uno de los apellidos más populares de EE.UU.-, al final y por sugerencia del Rey Midas de Hollywood, éste acabó siendo Jones, evitando así las posibles comparaciones con el Nevada Smith (Steve McQueen) de la película de Henry Hathaway.


Influencias: La creación de Lucas se inspiraba mayormente en los seriales televisivos de los años 30 y 40, adquiriendo también el toque pulp de esas populares historietas que tanto se vendían a principios y mediados de siglo.
Los rasgos más comunes de nuestro Indy fueron una curiosa mezcla de varios personajes, buscando referentes tanto en el cine como en la literatura o el cómic.
De El Zorro heredó el perfecto dominio del látigo y ese halo de misterio que a veces lo envuelve; de Allan Quatermain se quedó con su espíritu de aventura y su valentía; y del Harry Steele (Charlton Heston) de “El secreto de los incas” se agenció la chaqueta de piel y el sombrero.
Pero estos son tan sólo son unos pocos ejemplos de las muchas influencias que recibió el personaje hasta su concepción final. Además, el actor que lo encarnó fue finalmente quién le otorgó todo el carisma necesario para que dicho personaje se convirtiese en todo un icono del cine de aventuras en particular, y de la historia del cine en general.

Casting: Harrison Ford fue el afortunado que consiguió el papel de Indiana Jones, pero antes que él pasaron muchos otros actores -conocidos y no tan conocidos- durante un largo y minucioso casting. Entre ellos, el que más relevancia tuvo fue Tom Selleck, que a priori parecía ser el candidato ideal. Tenía todas las papeletas para convertirse en el protagonista de “En busca del arca perdida”, pero un contrato televisivo con la serie Magnum provocó su marcha del proyecto, algo que el actor siempre lamentó (más tarde aceptaría un papel similar en la película “La gran ruta hacia China” y también homenajearía a Indy en uno de los capítulos de su citada serie)

Contra todo pronóstico y tras sugerírselo Spielberg a Lucas, fue Harrison Ford quien se hizo con el papel, trabajando de nuevo con el segundo tras encarnar a Han Solo -otro mítico personaje del cine de evasión- en “La Guerra de las Galaxias”.

Imbatible e incansable ha permanecido nuestro héroe a lo largo de los años, con tres películas a sus espaldas y, al tiempo que escribo esto, una cuarta a la vuelta de la esquina.
¿Seguirá aún en forma y con el mismo buen humor de siempre? El 22 de Mayo lo comprobaremos.

sábado, 3 de mayo de 2008

Especial: Indiana Jones


Tras casi 20 años de ausencia, nuestro arqueólogo/aventurero favorito regresa a la gran pantalla con una nueva entrega que promete, a priori, lo mismo que sus predecesoras: aventuras, acción, humor y unas pequeñas dosis de romanticismo.

Con motivo del estreno de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” este 22 de Mayo, un servidor ha decidido dedicar todo el mes a nuestro amigo Indy. Para ello, he creado este “Especial: Indiana Jones” en el que, entre otras cosas, haré un breve repaso a los títulos que conforman la trilogía original: En busca del arca perdida (1981), Indiana Jones y el templo maldito (1984) y Indiana Jones y la última cruzada (1989).

Las reseñas incluirán anécdotas curiosas, algunas de las cuales ya conocereis y otras quizás no. Pero lo importante, más allá de esos pequeños detalles, es refrescar un poco la memoria para poder llegar al día del estreno con toda la lección aprendida.

Ojo! Porque la cosa no se va a quedar en unas simples reseñas, sino que además habrá artículos especiales dedicados a la saga en sí (imitaciones y parodias) y a sus personajes (las chicas, los aliados, los villanos y el propio Indy).

Pero hay más: habrá un pequeño repaso a todos los medios en los que ha aparecido Indiana Jones, desde los cómics a los videojuegos, pasando por su propia serie de tv.

Además tendremos un hueco para la banda sonora compuesta por John Williams y esa genial theme que identifica a nuestro aventurero y que ha quedado grabada en nuestra memoria desde el primer momento en que la escuchamos.

Por supuesto, también dedicaré un post al gran ilustrador Drew Struzan que, entre muchísimos otros trabajos, realizó los carteles de todas y cada una de las películas que conforman la saga, incluyendo claro está, el de la cuarta entrega.


Por primera vez -y si tiene éxito no será la última- he incluido una breve encuesta en el blog para que voteis cuál es vuestra entrega favorita de la trilogía original. Teneis hasta las 12.00pm (hora española) del 22 de Mayo para votar, pero no lo dejeis para el último momento! xD
Una vez realizada la crítica de la cuarta parte, postearé los resultados de la encuesta y así sabremos cuál es la favorita de los lectores de “Amazing Movies”.

Como no podía ser menos, la Frase del mes va enfocada también al tema de este especial.

Así que ya sabeis. Si quereis poneros al día sobre una de las mejores y más emblemáticas sagas de aventuras de la historia del cine, no dejeis de visitar el blog, porque cada semana tendreis artículos dedicados a ella. Y así de paso, podreis fardar ante vuestros amigos y/o familiares de lo mucho que sabeis de Indy.

Cuento con todos vosotros para hacer de este mes de Mayo, el mes de Indiana Jones.


Saludos ;)

viernes, 2 de mayo de 2008

26º Salón del Comic - Tanda de fotos

Cumpliendo con la petición del compi Miguel Angel, os dejo aquí unas cuantas fotos más del evento. La verdad es que no hice demasiadas, y las pocas que veis aquí son las que dediqué a la exposición de DDT Efectos Especiales; además de una imagen del Dodge Viper rojo de Wanted -con modelo incluida- de regalo.

Aprovecho el momento para avisaros de que permanezcais atentos al blog porque estoy preparando algo muy especial para este mes de Mayo. No os adelanto nada más ya que en breve sabreis de que se trata.

De momento, he aquí las citadas fotos. La colocación es un poco rocambolesca, pero es que blogger hace lo que quiere y nunca queda tal como uno lo previsualiza. Para verlas a mayor tamaño ya sabeis, clickad en ellas.














domingo, 27 de abril de 2008

"Pleasantville" (1998) - Gary Ross

¿Qué ocurriría si dos adolescentes del mundo moderno se trasladaran al utópico mundo de los seriales conservadores de los años 50?

Pleasantville”, espléndido debut en la dirección de Gary Ross (guionista de Big), nos ofrece la respuesta a través de un film que mezcla la simpática e inocente comedia con el drama más tierno, aderezado todo con un toque fantástico que sirve de nexo entre la historia que se nos cuenta y el trasfondo que realmente guarda en sí misma.


David, un chico tímido e ingenuo, y su hermana Jennifer, una chica frívola e insensata, son teletransportados como por arte magia -y no de forma casual- a “Pleasantville”, una pequeña ciudad ficticia perteneciente a un viejo serial de tv en blanco y negro al que el primero de ellos (David) es un devoto aficionado.

Su llegada a este mundo irreal resulta chocante para ambos, especialmente para Jennifer, que no está dispuesta a perderse la cita de su vida con el guaperas de su instituto para quedarse encerrada en un lugar que ni conoce ni le gusta.
David en cambio, poco a poco empieza adaptarse, puesto que conoce ese mundo como si el mismo lo hubiera creado.

Y como es Pleasantville?
Pues tal como indica su nombre es una villa plácida dónde nunca ocurre nada grave ni escandaloso, dónde siempre brilla el sol, donde sus lugareños conviven en paz y harmonía, dónde los jóvenes son modositos y están libres de preocupaciones, dónde el satisfecho hombre es el que trae el dinero a casa y la complaciente mujer la que cocina y cuida de sus seres queridos. Un lugar pues, falsamente idílico.

La llegada de los dos hermanos empieza a causar estragos en la rutina del pueblo, sobretodo debido a Jennifer, que empieza alborotando al chico más popular del instituto descubriéndole una nueva faceta de las relaciones entre hombre y mujer, es decir, descubriéndole el sexo. A este nuevo suceso le siguen otros pequeños cambios que a medida que se van acumulando empiezan a revolucionar la convivencia de muchos de los lugareños.

Estos cambios, entre la falsa realidad que representa Pleasantville y la verdadera realidad que traen consigo David y Jennifer, se ve plasmada en la pantalla por el contraste entre el blanco y negro inicialmente imperante y el color que poco a poco se va adueñando de personas y lugares.

Con el blanco y negro Ross plasma lo arcaico, lo retrógrado, lo preestablecido como bueno, la falsa moralidad... Mientras, con la amplia paleta de colores hace todo lo contrario, marcando lo que es real -sea bueno o malo-, lo que es pensar por uno mismo, las emociones del individuo, etc.

Su intención no es hacer uso del color como algo siempre complaciente sino como lo que es la vida real, que tanto puede ser grata y generosa como dura e injusta.
Los jóvenes protagonistas no representan la verdad absoluta pero si la libertad de expresión, la libertad de elegir por nosotros mismos, aunque a veces nos equivoquemos.


Observando con detalle varios aspectos y escenas del film percibimos esa sútil crítica que el director/guionista realiza sobre la ilusoria american way of life. Incide también en la influencia de los medios de comunicación en la sociedad y la manipulación a la que esta se somete regularmente, tal como hiciera ese mismo año la película de Peter WeirEl Show de Truman" (con la cual guarda ciertas similitudes), y además realiza una reflexión sobre algunos temas aún tabúes como el sexo, atacando de forma sugestiva el ultraconservadurismo americano (como pudiera ser cualquier otro) y, ya de paso, también al racismo.

Pero no solamente cambian y evolucionan los habitantes de Pleasantville sino también los propios protagonistas, que con dicha experiencia maduran rápidamente en un espacio y tiempo distintos a los que les han visto nacer y crecer. Y es ahí donde radica otro los tantos aciertos de la película, remarcando así que todos, sin excepciones, tienen algo que descubrir y explorar en su interior.

Por supuesto nada de esto sería creíble de no ser por un reparto perfectamente intregado en los papeles que les ha tocado desempeñar.
Encontramos así a un convincente Tobey Maguire en su primer papel como protagonista, encarnando al tímido David, un personaje que le viene como anillo al dedo, de igual modo que le viene el suyo a Reese Witherspoon.

A ellos se les une un excelente elenco de secundarios -a menudo desaprovechados en la industria hollywoodiense- como son William H. Macy, Joan Allen, Jeff Daniels o J. T. Walsh, éste último realizando su última aparición en pantalla (falleció aquel mismo año debido a un ataque cardíaco)

Además de la notable dirección de Ross, juega a su favor un agradable trabajo de fotografía y una estupenda banda sonora de Randy Newman con piezas realmente cautivadoras. Sin olvidar tampoco la versión del “Across The Universe” que canta Fiona Apple y que aparece al final de la película (el videoclip de la misma fue dirigido Paul Thomas Anderson)

Y claro está, la original y sorprendente utilización de los efectos especiales para llevar a cabo ese juego cromático tan revelador (se rodó enteramente en color para después decorolarla)

Obviamente, no todo es perfecto y se la puede acusar de ser una propuesta un tanto edulcorada y de tener un final bastante flojo y blando con respecto al resto de la película. Incluso algunos momentos pueden resultar tan ingenuos como la falsedad que pretende desenmascarar. Sin embargo, opino que son males menores para un film que resulta muy ameno a lo largo de sus dos horas de metraje, que invita a la reflexión y que además posee momentos inolvidables.

Una lástima que en su año de estreno pasara más bien desapercibida, porque es una película que vale la pena ver y degustar.
Por sus demostradas virtudes y obviando sus pequeños errores, la valoro como un film de imprescindible visionado.


Valoración personal:

jueves, 24 de abril de 2008

"Wolfhound, el guerrero" (2007) - Nikolai Lebedev

“Volkodav iz roda Serykh Psov” es el título original de esta producción russa basada en una novela de Mariya Semyonova.
Se trata de una película de espada y brujería, subgénero que se prodigó bastante en la década de los ochenta a raíz de la exitosa “Conan, El Bárbaro” de John Millius. De hecho, tras aquella surgieron numerosos sucedáneos, en su mayoría de origen italiano, que obviamente no le llegaban ni a la suela de los zapatos al cimerio de Millius (ni tan siquiera la secuela del mismo personaje llevada a cabo por Richard Fleischer)

El inicio de esta cinta nos recuerda irremediablemente a Conan debido a una secuencia que habremos visto ya en otras muchas películas: el feroz ataque a un pequeño poblado en el que un joven protagonista vé morir a sus padres a manos de un sanguinario guerrero.

Sirvan como ejemplos, además de la citada, las recientes “10.000” de Roland Emmerich y “Pathfinder, El Guía del Desfilaro”, remake a cargo de Marcus Nispel, en las cuales se origina una escena similar que servirá de excusa para que el héroe de la cinta emprenda un viaje en busca de venganza (u otro motivo parecido)

De buenas a primeras no se puede decir que lo que ofrece Wolfhound sea original. Pero si por algo destaca es por enfatizar más la vertiente fantástica de su relato, consiguiendo así distanciarse levemente de otras producciones de misma índole.
Podriamos decir que se apoya bastante en elementos fantásticos y por ende, en los efectos especiales. No es que abuse de ellos, pero si son parte fundamental para hacer más apetecible la historia.

Nuestro protagonista es Wolfhound (o Lobo, en su versión castellanizada), un valiente guerrero que tras escapar de las minas en las que se encontraba preso desde pequeño se pone en marcha para eliminar a aquellos que mataron no sólo a su familia sino a toda su tribu, los Perros Grises.

En su camino, Wolfhound liberará a presos que pasarán a ser sus amigos y defenderá a la princesa de un pueblo maldito, convertiéndose así en su provisional protector. Como tal, iniciará un nuevo viaje en busca del futuro esposo de la princesa, cuyo matrimonio de conveniencia deberá salvar al pueblo de ésta.

Debido a que comparte enemigo mortal con la princesa, nuestro héroe tratará no sólo de salvaguardar las vidas de ésta y las de los que van con ella sino también de cumplir su objetivo. Sin embargo, el enemigo será más fuerte y peligroso de lo que Wolfhound pensaba, por lo que los peligros que acecharánn a lo largo de la misión serán una dura prueba para comprobar si éste está preparado para acometer su ansiada venganza.


Aunque lo contado hasta ahora suene bastante bien, no se puede decir que los resultados sean todo lo satisfactorios que cabría esperar.

En lo bueno podemos decir que la ambientación está más o menos lograda y que los efectos especiales, pese a no ser gran cosa, logran cumplir su función.

Hay escenas bastante atractivas en las que las peleas cuerpo a cuerpo y los fenómenos sobrenaturales toman el protagonismo de la cinta, siendo éstos los momentos más destacados.

Por contra, no se puede decir que el trabajo en la dirección sea impecable, ya que algunas escenas se resuelven de forma confusa o incluso torpe. De hecho, la película en sí misma está más cerca a un telefilm o un directo-to-dvd que no a otra cosa.

Tampoco las actuaciones son para tirar cohetes, siendo algunas bastante pobres.
El protagonista Aleksandr Bukharov encaja físicamente en el papel de Wolfhound, pero por momentos resulta demasiado hierático, además de falto de carisma, dos rasgos esenciales para hacer su personaje más atractivo para el espectador.

La excesiva duración -dos horas y cuarto- juega también un poco en su contra, aunque en líneas generales se puede considerar una película entretenida con una historia no demasiado original pero si llamativa.

El héroe es tan audaz como samaritano, con lo cual tiene al espectador ganado desde el principio. Además le acompaña un pequeño murciélago a modo de mascota (al estilo Beastmaster) que de vez en cuando le echará un cable en los momentos más difíciles.

El villano principal tiene una caracterización bastante molona y el final del film se apoya en la espectacularidad de sus efectos especiales, así que si no se es demasiado exigente puede llegar a contentar al aficionado al género.

En definitiva, una película de aventuras con toques fantásticos que se deja ver con cierto agrado.
Que guste más o guste menos dependerá sobretodo de la benevolencia o exigencia del propio espectador.

Valoración personal: