lunes, 17 de octubre de 2016

SITGES 2016: Palmarés y Ranking personal




Este pasado fin de semana concluyó la 49 Edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya, poniendo fin a diez intensos días de cine en los que ha habido espacio y tiempo para todo. Desde la proyección de numerosas películas y cortometrajes hasta presentaciones de libros, pasando por exposiciones, ruedas de prensa, masterclass, photocalls, etc. 

Como es habitual, el penúltimo día, antes de las maratones del domingo, se dio a conocer el Palmarés oficial confeccionado por los distintos jurados.

Por lo general, no suelo comulgar demasiado con las elecciones de los jurados, salvo en contadas ocasiones. Al menos no en lo que respecta a los “premios gordos”. Por ese motivo no voy a extenderme en analizar el Palmarés de este año. Pero sí me gustaría hacer constar la inexplicable y flagrante ausencia de una película como “Your Neighborhood”, una de las mejores propuestas que se han proyectado a lo largo de esta edición (y no lo digo solamente yo), y que sin duda refleja el espíritu del tipo de cine que el buen aficionado disfruta ver en un festival de género de estas características. 

Dicho esto, os dejo, además del Palmarés, también mi ranking personal con mis favoritas de entre las 24 películas (más 3 documentales) que he visto a lo largo de los nueve días. Supongo que también diferirá bastante de los "tops" de la inmensa mayoría; pero ya se sabe que para gustos, colores. Por supuesto, todavía quedan por reseñar varias de ellas, por lo que en estos días iré publicando lo que falte.

Sección Oficial Fantàstic Sitges 49ª 
Premio Mejor Película: SWISS ARMY MAN, de Daniels
Premio Especial del Jurado: LA AUTOPSIA DE JANE DOE (THE AUTOPSY OF JANE DOE), de André Øvredal 
Premio Mejor Dirección (patrocinado por Gas Natural Fenosa): Yeong Sang-ho, por TRAIN TO BUSAN 
Premio Mejor Interpretación Femenina: Sennia Nanua, por MELANIE. THE GIRL WITH ALL THE GIFTS 
Premio Mejor Interpretación Masculina (patrocinado por Autolica – Mercedes Benz): Daniel Radcliffe, por SWISS ARMY MAN 
Premio Mejor Guión: Jeremy Slater, por PET 
Premio Mejores Efectos Especiales: Jung Hwang-su, por TRAIN TO BUSAN 
Premio Mejor Fotografía: Hong Kyung-pyo, por EL EXTRAÑO (THE WAILING)
Gran Premio del Público (patrocinado por La Vanguardia): THE HANDMAIDEN, de Park Chan-wook
  
Premio Mejor Cortometraje Sección Oficial Fantàstic 
CURVE, de Tim Egan
Mención especial a LIMBO, de Konstantina Kotzamani

Premio José Luis Guarner (Jurado de la Crítica) 
THE NEON DEMON, de Nicolas Winding-Refn
  
Premio Citizen Kane a la Mejor Dirección Novel 
Julia Ducournau, por GRAVE (CRUDO)

Premio Jurado Carnet Jove a la Mejor Película
GRAVE (CRUDO), de Julia Ducournau
Menciones especiales a THE LURE, d’Agnieszka Smoczynska y SWISS ARMY MAN, de Daniels
  
Noves Visions ONE 
UNDER THE SHADOW, de Babak Anvari 
Mención especial a PREVENGE, de Alice Lowe 

Noves Visions PLUS 
A DRAGON ARRIVES, de Mani Haghighi 
Mención especial a ARE WE NOT CATS, de Xander Robin 
Premio Mejor Cortometraje Noves Visions Pequeño Formato: LA FEMME ET LE TGV, de Timo Von Gunten
  
Panorama Fantàstic 
I AM NOT A SERIAL KILLER, de Billy O'Brien  

Òrbita 
LO CHIAMAVANO JEEG ROBOT, de Gabriele Mainetti
  
Focus Àsia 
EL EXTRAÑO (THE WAILING), de Na Hong-jin 
Mención especial a DEAREST SISTER, de Mattie Do
  
Anima’t 
Premio Mejor Película: YOUR NAME, de Makoto Shinkai 
Premio Mejor Cortometraje: DARREL, de Marc Briones y Alan Carabantes
  
Midnight X-Treme 
IT STAINS THE SANDS RED, de Colin Minihan 

Brigadoon
ARCANA, de Jerónimo Rocha
  
Méliès d’Argent 
Premio Mejor Película Europea SOFC 49: GRAVE (CRUDO), de Julia Ducournau 
Premio Mejor Cortometraje Europeo SOFC 49: DAWN OF THE DEAF, de Rob Savage  

Blood Window 
1974, de Victor Dryere
  
Premis SGAE Nova Autoria 
Premio Mejor Guión: EN LA AZOTEA, de Miguel Casanova y Damià Serra 
Premio Mejor Direcció-Realització: CABEZA DE ORQUÍDEA, de Violeta Blasco, Germán Andrés López, Carlotta Napolitano, Angélica Sánchez y Claudia Zegarra 
Premio Mejor Música Original: ROGER, de Jan Fité 
Premio IV Laboratorio de Escritura de Guión Cinematográfico: LOS INVITADOS, de Carla Guimarães


RANKING PERSONAL 

miércoles, 12 de octubre de 2016

SITGES 2016 - DÍA 5



“El ataúd de cristal” (2016) - Haritz Zubillaga

Sinopsis parcial: Vestida para la ocasión con un elegante traje de noche, Amanda entra en la enorme y lujosa limusina que espera aparcada frente a su casa para llevarla a la gala en la que recogerá un premio a su trayectoria como actriz. De pronto los cristales de las ventanillas se tintan de negro, el móvil de Amanda queda deshabilitado y no puede abrir ninguna de las puertas. A partir de ahora, si Amanda no quiere que pasen cosas más desagradables de lo estrictamente necesario, será mejor que durante el resto de la noche cumpla con todo lo que una voz le vaya ordenando.

Comentario: Un título rimbombante, una premisa resultona, una actriz que parece capaz de saber llevar ella sola todo el peso de la película, y un escenario con potenciales connotaciones claustrofóbicas. ¿Cómo es posible que con esos atributos, el director/guionista haya engendrado algo tan condenadamante infame?

Esta co-producción vasco-catalana puede, a priori, asemejarse a otras películas como “Enterrado” o su copia más directa, la videoclubera “Brake” (que, salvo su giro final, tampoco estaba del todo mal). Tan bueno es un ataúd de madera como el estrecho maletero de un coche para encerrar a tu protagonista y hacérselas pasar canutas. Y el interior de una limusina, aunque bastante más espacioso, puede resultar igual de agobiante y convertirse también  en una auténtica jaula de pesadilla si se combinan los elementos adecuados.

Por desgracia, el debut en el largometraje de Zubillaga no se parece en nada a ninguna de las mencionadas. Se emparenta más al tipo de película al más puro estilo “Saw”, pero sin llegar al nivel de violencia explícita de la saga protagonizada por el retorcido Jigsaw. De hecho, es bastante más light de lo que cabría esperar. Pero ese no es el problema de la cinta, sino el reducir el encierro de la protagonista a una tortura psicológica ridícula centrada exclusivamente en el ámbito sexual. Y ni siquiera en este punto alcanza cotas excesivamente pervertidas o lascivas. No hay valentía suficiente siquiera para llevar al extremo esas pretensiones iniciales, lo que en última instancia podría haber hecho que al menos resultara un filme incómodo de ver, algo que cierto tipo de espectadores incluso agradecen.

Uno no puede sino mostrarse impasible ante lo que sucede en pantalla. Entre lo ridículo de los diálogos (con un puñado de referencias cinéfilas y algo de metacine para dárselas de entendido) y una voz en off que más que infundir temor provoca vergüenza ajena, la escasa hora y media de película se hace bastante insufrible. Poco importa que Bontempi, la única actriz presente a cara descubierta, se deje la piel en el papel, porque lo que le hacen a su personaje ni nos incomoda ni nos hace sentir empatía por ella.

El escenario en sí se desaprovecha por completo. Se trata de una limusina como bien podría haber sido una habitación con una cama como único mobiliario. Para lo que se desarrolla dentro, no se necesita mucho más. La única utilidad o justificación del uso del vehículo es a nivel estético, cosa que al menos sí aprovecha el director para conseguir un acabado visual atractivo a los ojos. Pero nada más que eso, cuando podría haberse convertido en una trampa mortal jugando con todos los elementos de que dispone.

Ya que la tortura vejatoria resulta, amén de reiterativa, vulgar y de mal gusto, por lo menos que ésta esté justificada. Pero tampoco… El móvil del secuestrador no se sostiene. Es cierto que la protagonista no es un angelito, y que desde el guión se la utiliza para criticar la falsedad y la hipocresía que rodea el mundo del espectáculo (especialmente de cara a las estrellas de cine), pero tampoco pasa por ser una mala malísima que se merezca todo lo que le está pasando. Si el guión quiere que canalicemos la empatía hacia el verdugo en vez de hacia la víctima, debería haberse construido una base mucho más sólida. Al final, todo ese odio para con la protagonista es sólo fruto de la mera envidia.

Para rematar el pésimo retrato del citado verdugo, el director apuesta por un look gratuitamente grotesco más propio de la niña de REC que de la persona enferma que supuestamente es. Todo con el único fin de darle un toque más terrorífico al villano, algo que alguien con más talento habría logrado desde buen inicio simplemente con la citada voz en off.



“In a Valley of Violence” (2016) – Ti West

Sinopsis: Un cowboy solitario que se dirige a México en compañía de su fiel perro, se detiene en un pequeño pueblo de mala muerte para descansar y tomarse un baño caliente.  Pero una vez allí se verá envuelto en un altercado que más tarde le acarreará terribles consecuencias.

Comentario: Ti West forma parte de la cosecha de directores pertenecientes al movimiento “mumblegore”, que es como se ha apodado al tipo de cine (de terror, más que nada) más indie que ha ido surgiendo de un tiempo a esta parte. Grupo al que también pertenecen el director Adam Wingard y el guionista Simon Barrett, presentes ambos en esta edición con la lamentable “Blair Witch” (un producto de encargo, sin duda).

En esta ocasión, no obstante, West se atreve a adentrarse en el género western con una clásica historia de venganza. Clásica en lo que a planteamiento se refiere, pero no tan convencional en su desarrollo conforme se acerca al desenlace, en dónde la violencia se tiñe de un  humor un tanto peculiar (el duelo con Travolta de por medio es algo realmente delirante).

West toma referencias de aquí y de allá, pero está claro que el spaguetti y, particularmente, Sergio Leone (no hay más que ver los créditos iniciales), son sus referentes más inmediatos. Más que Ford, Hawks o Eastwood, presentes sólo por definición (no hay western del que no sean padres –o abuelos- indirectos).

Hawke, al que este año ya hemos visto calzarse el sombrero y las espuelas en el remake de “Los siete magníficos”, encarna aquí al antihéroe solitario por excelencia, y no muy alejado del personaje que encarna en el film de Fuqua. Travolta, por su parte, tiene un rol un tanto más desconcertante, con una primera aparición bastante solemne, pero que luego pasa a mostrar un lado más dócil y cobarde. Con todo, uno de sus papeles más rescatables de los últimos años.


SITGES 2016 - DÍA 4



“Blair Witch” (2016) – Adam Wingard
 
Sinopsis oficial: Unos estudiantes se adentran en los bosques Black Hills de Maryland para intentar descubrir qué pasó en la desaparición de la hermana de James, relacionada con la leyenda de la bruja de Blair. Pronto una pareja de lugareños se ofrece a ser sus guías en los bosques. 

Comentario:  Ruiditos. Más ruiditos. Gritos. Ruidos más estruendosos. Más gritos. Más ruidos. Y así todo el rato… Eso es el guión de “Blair Witch”, secuela (remake encubierto para los que vieron la original) de “The Blair Witch Project”, uno de los más sonados sleepers de la década de los noventa (aunque ya casi nadie se acuerde de ella). Una película de terror hecha con cuatro duros, que arrasó en taquilla y que puso de moda la corriente del “metraje encontrado” heredera del “falso documental” con el que otros como Ruggero Deodato  con su “Holocausto Caníbal” ya experimentaron. Desde entonces, los directores noveles -y otros algo más veteranos- que se han apuntado al carro de rodar películas de esta forma , ahorrándose una bárbara cantidad en costes de producción, han salido hasta de debajo de las piedras. 

En estos 17 años que han pasado hemos visto de todo, y no sólo en el campo del terror, aunque sin duda ha sido el más abonado. La inmensa mayoría, por qué no decirlo, han resultado ser un auténtico fiasco. Podría contar con los dedos de una mano las honrosas excepciones que un servidor salvaría de la quema (Grave Ecounters, entre ellas). Y es que a la escasez de presupuesto muchas veces se le ha sumado también la escasez de ideas, repitiendo una y otra vez la misma fórmula sin tener nada que fresco aportar. Y esto es precisamente lo que le ocurre a “Blair Witch”, una película que ya hemos visto tropecientas veces.

Pero lo peor es que a estas alturas del juego, un tipo como Winwargd, que guste más o guste menos había mostrado hasta ahora tener cierta autoridad/personalidad, se pase hora y media de película intentando asustarnos martirizando nuestros oído a golpe de dolby surround. Personajes apareciendo de sopetón ante la cámara acompañados de algún estruendoso efecto de sonido son la tónica habitual, lo que no hace sino evidenciar la nula capacidad del director para siquiera inquietar al espectador.  

A los temblorosos e incomprensibles movimientos de cámara habituales, se le unen todos estos ruidos cada vez más insoportables, cada vez a mayor volumen, que intentan inútilmente hacernos saltar de la butaca. La historia, reducida a la mínima expresión, y los personajes, meros teleñecos que se pasean por la pantalla para poner cara de susto y soltar gritos a cada rato, terminan de socavar un filme absolutamente torpe y falto de ideas. Un burdo e indigerible sacacuartos pensado para usurpar todo el crédito posible que dé de sí llevar las palabras “Blair Witch” en el título.


“Pet” (2016) – Carles Torrens

Sinopsis oficial: Seth y Holly son dos personas aisladas que tienen mucho más en común de lo que creen. Una oscura historia de amor que examina cuánto estamos dispuestos a hacer en nombre del amor.

Comentario: Si hubiera sabido que el responsable de “Pet” era el mismo director de la bochornosa “Emergo”, probablemente me la habría ahorrado. Y hubiera hecho bien.

La cinta parte del chico (re)conoce a chica, a chico le gusta chica, chica pasa olímpicamente de chico, chico se obsesiona con chica…. Y eso ya da a pie a un rocambolesco thriller/historia de amor con cautiverio incluido que, si bien contiene algunas ideas interesantes, termina por embarrarse en terreno pantanoso en el momento en el que decide encasquetarnos un improbable giro de guión. Y no es el que el giro en sí no proceda, sino más bien que va perdiendo fuelle a medida que el concepto en el que se sustenta se va desarrollando. Un giro que podría haber sido el punto de partida para un potente duelo psicológico entre captor y víctima, termina derivando en un cúmulo de sinsentidos que nos invitan a reflexionar sobre cuál de los dos personajes protagonistas resulta menos creíble.  Y culminando todo ello en un desenlace inconcebible que pretende pasar por rompedor.   


“Dog Eat Dog” (2016) – Paul Schrader

Sinopsis oficial: Cuenta la historia de tres ex convictos contratados para llevar a cabo un secuestro en la ciudad de Los Ángeles. Tras el intento fallido de cumplir esta misión, el trío se verá envuelto en una huida que provoca que sus vidas estén fuera de control, lo que les compromete a echarse a la carretera e intentar no volver a la cárcel cueste lo que cueste. 

Comentario: La decadencia de un director como Paul Schrader, antaño reputado guionista gracias a su asociación con Martin Scorsese (Taxi Driver, Toro salvaje…), es cada vez más evidente. Que algunos de sus últimos trabajos acaben condenados al mercado doméstico no dice tampoco mucho a su favor. No obstante, todavía quedan algunos destellos del notable escritor que una vez fue, y estos se encuentran esparcidos caóticamente entre los 93 minutos que componen su última película.

Probablemente lo que aquí  juegue más a su favor sea un par de actores sin complejos como Nicolas Cage y Willem Dafoe, que se entregan a la marcianada que Schrader pretende colarnos como thriller. El trío de criminales de pacotilla (torpes, alcohólicos, cocainómanos y puteros) que interpretan los protagonistas tiene su encanto, y parece que la trama promete, cuanto menos, algunos momentos impagables gracias a los desvaríos del personaje de Dafoe y al histrionismo de Cage (ambos lo mejor de la cinta). Pero por desgracia la cosa va perdiendo gas a medida que se acerca el desenlace, en donde todo se remata de forma atropellada y sin mucho atino, dejando para el recuerdo poco más que algunos segmentos delirantes (el loquísimo comienzo, sin ir más lejos).

SITGES 2016 - DÍA 3



“Operation Mekong” (2016) – Dante Lam

Sinopsis oficial: A lo largo del río Mekong se encuentra el llamado triángulo dorado, uno de los mayores proveedores de droga del mundo. El gobierno chino encarga a Ko que investigue la aparición de trece cadáveres y de un cargamento de droga en el río. Por su parte, Fong, un agente de inteligencia, anda tras la pista de un temible señor de la droga. Ambos deberán colaborar, pero uno de ellos esconde un secreto. 

Comentario: Dante Lam sigue demostrando que es uno de los mejores exponentes  dentro del cine de acción procedente del continente asiático. Y probablemente la película que nos ocupa sea una de sus mejores y más equilibrados trabajos.

Lam mezcla con acierto el thriller policiaco con la acción pura y dura, repartida esta última de manera equitativa a lo largo y ancho de la cinta, y culminando en una traca final llena de tiroteos y explosiones. 

La película se basa en una historia real acontecida en el temido “Triángulo Dorado”, una región en la que confluyen las fronteras de Myanmar, Laos y Malasia. Por ahí cruza el río Mekong, utilizado éste por los narcotraficantes para transportar su mercancía. El asesinato (o mejor dicho, ejecución) de 13 marineros chinos impactó a la sociedad del momento y empujó a las autoridades a organizar una operación conjunta entre los distintos países para tratar de capturar al mayor capo de la zona, un tal Naw Kham, apodado el “Padrino”.

El director nos sumerge en la investigación que poco a poco permite estrechar el cerco hacia el objetivo. A cargo de la misma, se encuentra un grupo de operaciones especiales cuyos miembros lucen nombres en clave basados en dioses de la mitología greco-romana (Zeus, Hermes, Afrodita…). El protagonismo se lo reparten entre todos ellos y los dos agentes principales que encarnan los actores Hanyu Zhang y Eddie Peng.
Evidentemente, en la trama orquestada por los guionistas debe haber más ficción que realidad, pero eso no nos ha de privar de disfrutar de una efectiva cinta llena de acción y suspense; con persecuciones vibrantes, peleas excelentemente coreografiadas, momentos de tensión al más puro estilo De Palma, y hasta sus pinceladas de drama (quizás la parte más floja, pero igualmente estimable si no le pedimos peras al olmo).


“La autopsia de Jane Doe” (2016) - André Øvredal

Sinopsis: Tommy y su padre Austin Tilden regentan un depósito de cadáveres/crematorio  en un pequeño pueblo de Virginia. Un noche, el sheriff les entrega el cadáver de una oven identificar hallada en el sótano de una pareja de ancianos a los que la policía ha encontrado muertos. Pronto, padre e hijo descubrirán que la autopsia del cuerpo de la joven no tendrá nada de rutinaria.

Comentario: Más de una vez, en alguna película o serie americana, habremos oído el nombre de John Doe. Es el alias que la policía suele usar para referirse a un desconocido, a alguien sin identificar. Jane Doe es, pues, la versión femenina de ese alias, y el nombre que le adjudican al extraño cadáver de esta historia de terror dirigida por el noruego André Øvredal, responsable hace unos años de “Trollhunter”, se debut como cineasta y una de las propuestas más simpáticas dentro del manido terreno del “falso documental”.

“La autopsia de Jane Doe” es una apuesta más clásica, pero también mucho más terrorífica. Con un escenario, un depósito de cadáveres, realmente inquietante y que rápidamente sugestiona al espectador de cara a los sucesos que están por llegar.

Si el escenario es clave para conseguir esa escalofriante atmósfera, el cuerpo de Jane Doe es ya la guinda del pastel. Un cuerpo que a medida que vaya pasando por las distintas fases de la autopsia, irá revelando a nuestros protagonistas detalles cada vez más desconcertantes, a la par que siniestros. 

Øvredal  juega con esos elementos para crear un ambiente incómodo y perturbador,  en el que poco a poco se irá notando la presencia de un ente maligno que pondrá en entredicho la incredulidad de padre e hijo.
Que el director consiga ponerte el vello de punta con pequeños detalles, sin necesidad de recurrir a sustos baratos ni a estridentes golpes de sonido, ya es digno de elogio, y lo que hace de esta película una de las mejores propuestas de terror de los últimos tiempos.


“Trivisa” (2016) - Frank Hui, Jevons Au, Vicky Wong

Sinopsis oficial: tres historias paralelas de tres codiciosos hombres de negocios relacionados con actividades criminales que acontecen en el Hong Kong cercano al cambio de milenio. 

Comentario: cuando sigues la carrera de un director, a menudo suele también interesarte su faceta como productor. Sus gustos, sus preferencias cinéfilas e inquietudes pueden verse representadas tanto en el cine que dirige como en el que produce. Por ese motivo me acerqué a una cinta como “Trivisa”, dirigida por tres directores honkoneses apadrinados por el mismísimo Johnnie To (Election, Triangle, Mad Detective). Muy a pesar, lo que me he encontrado está muy lejos de la filmografía del mentado, tanto en temática como en calidad.

Las películas de tramas segmentadas son un problema por definición. Es difícil que las diferentes historias te interesen por igual. Siempre hay alguna, o más de una, que cojea, mientras que la que más te gusta preferirías verla desarrollarla de forma independiente. 

Pero en el caso que nos ocupa, el obstáculo para su disfrute reside en que más bien ninguna de las historias de estos tres criminales que han vivido mejores tiempos, tiene el menor interés. También porque parece que dos de los directores del experimento se decantan más por un tono cercano a la comedia (con puntos genuinamente paródicos), mientras que el tercero en discordia ahonda un poco más en el drama. Y ese desequilibrio todavía agrava más el resultado.

La historia de la cinta se diluye entre los tres frentes que intenta atacar, y al final el conjunto se torna pesado y muy aburrido. Sólo hacia el final, cuando parece que la trama realmente va a ir a alguna parte uniendo los caminos de sendos protagonistas, consigue levantar un poco el vuelo. Pero por supuesto, ya es demasiado tarde.